La UE ya planifica para un mundo tres grados más caliente

 


Bruselas propone preparar a la Unión Europea para un calentamiento de tres grados en 2100

La Comisión Europea presentó un nuevo marco de resiliencia climática que obliga a los Estados a evaluar riesgos con escenarios de fuerte calentamiento, aunque sin fondos adicionales ni medidas de adaptación vinculantes.

La Comisión Europea quiere que los países de la Unión Europea incorporen de forma sistemática los riesgos climáticos a sus decisiones políticas y económicas, con un escenario de calentamiento global de tres grados para fines de siglo como referencia. Ese es el eje del nuevo marco europeo de resiliencia climática que el Ejecutivo comunitario presentó el martes 27 de octubre. El paquete incluye una propuesta de ley y una comunicación para anticiparse a los efectos del cambio climático sobre las infraestructuras, las inversiones y los distintos sectores económicos.
“Europa no está suficientemente preparada”, afirmó Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión responsable de una Transición Limpia, Justa y Competitiva. Según Ribera, es responsabilidad de las autoridades minimizar los costos y el sufrimiento que eso implica. La propuesta busca instaurar una cultura de prevención, para pasar de reaccionar ante las catástrofes a prepararse para ellas.

Tres grados como referencia
La futura Ley Europea de Resiliencia Climática fija una trayectoria común para evaluar riesgos: 1,5 °C sobre los niveles preindustriales en 2030, 2 °C en 2050 y 3 °C en 2100. Bruselas también trabaja con escenarios en los que Europa podría calentarse hasta cinco grados. Desde el Ejecutivo aclaran que prepararse para esa realidad no implica renunciar a los objetivos de reducción de emisiones, sino complementarlos con medidas para afrontar sus consecuencias. Sobre los escenarios de mayor calentamiento, el comisario de Clima, Wopke Hoekstra, dijo: “Sería imprudente no tenerlos en cuenta”.
La referencia no está lejos de las proyecciones globales. Según el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, publicado el 21 de octubre, las políticas actuales podrían llevar a un calentamiento de 2,8 °C en este siglo.

Qué propone Bruselas
La idea es que la evaluación de riesgos se incorpore a decisiones como las licitaciones públicas, la planificación de infraestructuras y las inversiones. También se busca integrar el análisis de la resiliencia climática en el Semestre Europeo, el mecanismo de coordinación de las políticas económicas del bloque. Los Veintisiete deberán presentar planes estratégicos nacionales de resiliencia antes del 31 de diciembre de 2030 y designar a las autoridades responsables de gestionar los riesgos en cada área.
El paquete prevé además:
- una Alianza de Seguros Climáticos para ampliar la cobertura frente a desastres;
- un plan europeo contra las olas de calor;
- una iniciativa sobre el agua;
- la identificación de cien territorios especialmente vulnerables.
Varias de esas medidas, sin embargo, quedaron para más adelante. El miércoles se lanzó el Visor Europeo del Clima, una herramienta digital que permite visualizar los riesgos en distintos escenarios y territorios.

El costo de no adaptarse
Entre 2022 y 2025, las pérdidas económicas directas por fenómenos meteorológicos y climáticos extremos alcanzaron unos 200.000 millones de euros en la UE, unos 50.000 millones por año. En la década de 1980, la media anual era de 8.600 millones. Según estimaciones conservadoras de la Comisión, el calor provocó pérdidas equivalentes al 0,17% del producto bruto del bloque entre abril y septiembre de este año. Además, solo una cuarta parte de los daños climáticos está asegurada.
La Comisión calcula que adaptar la economía europea requerirá unos 70.000 millones de euros anuales, pero que esas inversiones pueden generar retornos de entre dos y diez veces su valor en pérdidas evitadas. Bruselas apunta, además, a captar parte del mercado mundial de tecnologías de adaptación, que podría alcanzar 3,5 billones de euros en 2050. El paquete no contará con financiamiento adicional específico: los recursos se incluirán en la propuesta de presupuesto plurianual 2028-2034, todavía en negociación.

Críticas por falta de exigencias
La iniciativa llega en un momento delicado, marcado por el retroceso de algunas políticas ambientales y las presiones para reducir cargas administrativas a las empresas. El marco no impone medidas de adaptación obligatorias a los Estados ni a las autoridades locales, y por eso recibió reacciones dispares. El eurodiputado Kai Tegethoff, cercano a los Verdes, advirtió sobre el riesgo de un marco que muestre cuán expuestos están los europeos sin comprometerlos a nada, y reclamó metas vinculantes. Desde el Partido Popular Europeo, Peter Liese advirtió que “los planes por sí solos no protegen a las personas” y pidió diseñarlos con pragmatismo. La red de organizaciones CAN Europe, en cambio, celebró la propuesta.
El paquete deberá negociarse ahora con los Estados miembros y el Parlamento Europeo.


Fecha de Publicación: 29/10/2026
País/Región: Unión Europea 
Fuentes Consultadas: Agencia EFE Verde, EU Reporter, IBTimes UK, Agence Europe, Comisión Europea

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