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Antártida. Aumenta 160% la contaminación por mercurio

 


El deshielo convierte la Antártida en un foco de contaminación por mercurio

Fecha de Publicación
: 31/07/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Antártida


La tasa de acumulación de mercurio en la Península Antártica ha aumentado un 160% desde la era industrial, lo que ha convertido esta zona del planeta en un punto crítico para este tipo de polución, cuyo incremento se atribuye al deshielo provocado por el cambio climático.
Así lo pone de manifiesto un estudio recogido este lunes en la revista ‘Proceedings’ de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y realizado por investigadores de centros de China y Norteamérica.
Para obtener este resultado, los científicos han reconstruido la dinámica del mercurio en la Península Antártica y su entorno marino circundante a lo largo de los últimos 200 años, utilizando registros geoquímicos e isotópicos de 16 núcleos sedimentarios ubicados en diferentes puntos de la región.
El análisis ha revelado que la plataforma continental que rodea la Península Antártica acumula mercurio de forma creciente, a un ritmo de unos 93 microgramos por metro cuadrado adicionales al año, a pesar de su remota ubicación.
La tasa observada es aproximadamente el doble de la tasa media de acumulación de mercurio que se ha medido en otras plataformas continentales.

La causa
Los autores atribuyen el aumento de mercurio en la Antártida a dos mecanismos. El principal de ellos es el deshielo y consecuente erosión que sufre la península debido al calentamiento del planeta.
Históricamente, las vastas reservas de hielo en el suelo de la Antártida han funcionado como un gigantesco depósito que ha acumulado en la tierra grandes cantidades de mercurio depositado por la atmósfera. Ese mercurio viene tanto por fuentes geológicas naturales como de las emisiones industriales causadas por la contaminación.
“Con el aumento de las temperaturas y el acelerado retroceso de los glaciares, este mercurio que tanto tiempo secuestrado se está liberando al medio ambiente debido al flujo del agua de deshielo y a la erosión superficial”, explican los investigadores.
Los científicos sostienen que la tasa de liberación de mercurio relacionada con el deshielo y la erosión en la Antártida ha crecido en un 550% desde la revolución industrial.
Por otra parte, una vez que el hielo se derrite y vierte el mercurio en el océano, no todo el contaminante queda enterrado bajo el agua: una parte importante vuelve a emitirse a la atmósfera a través del intercambio de gases entre el aire y el mar.
En los últimos 200 años, estos flujos de evaporación de mercurio desde el mar hacia el aire han aumentado un 350% impulsados conjuntamente por el deshielo y la deposición atmosférica.
Los hallazgos de este estudio subrayan “la necesidad de considerar el deshielo como un factor clave en la gestión de los contaminantes globales”, concluyen los autores.
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Antártida. Se investigará por primera vez la contaminación lumínica

 


Científicos chilenos investigan por primera vez la contaminación lumínica en la Antártica

Fecha de Publicación
: 24/07/2026
Fuente: Infobae (Argentina)
País/Región: Antártida - Chile


Un programa de investigación chileno estudia por primera vez los efectos integrados de la contaminación lumínica y el calentamiento global en la Antártica, informó este martes en un comunicado el Ministerio de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación de Chile.
El proyecto, denominado 'Disrupting polar ecosystems: light pollution may alter the ecological effects of global warming' (Dipole), tiene como propósito generar evidencia científica para desarrollar estrategias de conservación ambiental.
La contaminación lumínica se refiere a la alteración de los niveles naturales de luz por el uso de iluminación artificial y sus efectos sobre ecosistemas y especies ya han sido estudiados en otros ambientes alterarados, mientras que en la Antártica es un campo no explorado hasta ahora.
El director de Dipole y académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB), José Pulgar, explicó que diferentes perturbaciones ecológicas "están actuando simultáneamente sobre la biodiversidad antártica, por lo que es urgente comprender cuáles son los efectos biológicos sobre el funcionamiento de estos ecosistemas australes”.
La investigación combina trabajo de campo con experimentos de laboratorio y se concentra en zonas costeras para evaluar los efectos en macroalgas, invertebrados y vertebrados marinos, entre otras especies clave para el funcionamiento de estos ecosistemas.
Para el subdirector de Dipole y también investigador de la UNAB, Cristián Duarte, "el desafío no es eliminar la iluminación, sino utilizarla de manera responsable e inteligente, conciliando las necesidades de las personas con la protección de los ecosistemas”.
La Antártica, además, es una de las regiones del planeta donde la temperatura ha aumentado con mayor rapidez en las últimas décadas, en este contexto la investigación integra el calentamiento global para "generar respuestas que no se podrían predecir estudiando cada fenómeno por separado", señaló Pulgar.
"De este modo, DIPOLE aportará evidencia científica sólida que permitirá anticipar los impactos de estos estresores y que además aportará al desarrollo de políticas públicas que fortalezcan las estrategias de conservación y gestión ambiental en el marco del Sistema del Tratado Antártico”, agregó.
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La Antártida llegó a los 15.4 °C en pleno invierno

 


La Antártida alcanzó los 15,4 °C en pleno invierno: un meteorólogo explica cómo se produjo una ola de calor excepcional

Fecha de Publicación
: 16/07/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Antártida


Durante los primeros días de junio de 2026, la Península Antártica registró temperaturas excepcionalmente altas para la época del año. ¿Cómo de extraordinario fue este episodio y qué condiciones atmosféricas permitieron que ocurriera?
La Antártida suele asociarse con temperaturas extremadamente bajas, pero eso no significa que esté exenta de episodios de calor intenso. Bajo determinadas condiciones atmosféricas, la temperatura puede aumentar de forma abrupta y alcanzar valores sorprendentemente altos, incluso superiores a los registrados ese mismo día en muchas regiones habitadas del planeta.
Aunque estos eventos son poco frecuentes, forman parte de la variabilidad natural del clima antártico. Además, representan una oportunidad para comprender mejor los procesos atmosféricos que favorecen estos aumentos extremos de temperatura.
Los primeros días de junio de 2026 se vieron marcados por un episodio de calor excepcional en la Península Antártica. En pleno invierno austral, cuando las temperaturas suelen permanecer por debajo de 0 °C, varias estaciones registraron valores inusualmente altos. Esto plantea una pregunta inevitable: ¿cómo puede producirse una ola de calor de esta magnitud en pleno invierno antártico?

Un récord en pleno invierno austral
Las anomalías de temperatura observadas durante los primeros diez días de junio muestran que no se trató de un episodio aislado en una sola estación meteorológica.
Gran parte de la Península Antártica registró temperaturas muy superiores a las habituales para la época del año, con anomalías que en algunos sectores superaron los 10 °C respecto del promedio climatológico. Considerando que junio corresponde al inicio del invierno austral, se trata de una señal extraordinaria.
Uno de los registros más llamativos se registró en la Base Esperanza, ubicada en el extremo norte de la Península Antártica. Allí, la temperatura máxima alcanzó 15,4 °C, estableciendo un nuevo récord para un mes de junio desde que existen observaciones en la estación.
La serie histórica muestra que, si bien las temperaturas máximas presentan una importante variabilidad de un año a otro, el valor registrado en 2026 destaca claramente por encima del comportamiento habitual para esta época del año.
Es importante destacar que un episodio como este no implica que toda la Antártica haya experimentado temperaturas cercanas a los 15 °C. La ola de calor se concentró principalmente en la Península Antártica, una región especialmente expuesta a la influencia de masas de aire provenientes de latitudes medias y donde este tipo de eventos tiende a manifestarse con mayor intensidad que en el interior del continente.

La circulación atmosférica detrás del episodio
Este evento de calor extremo estuvo asociado a una configuración atmosférica muy particular. Durante los primeros días de junio se estableció un patrón de circulación que favoreció el transporte de aire relativamente cálido desde latitudes medias hacia la Península Antártica.
El posicionamiento de un centro de alta presión anómalo en el Atlántico sur y una baja anómala en el Pacífico sur, provocaron un corredor ideal para el transporte de aire más cálido hacia la Península Antártica.
Además de esta circulación de gran escala, existe la posibilidad de que el calentamiento haya podido intensificarse localmente por un efecto föehn. Cuando una masa de aire húmedo asciende por la ladera occidental de la cordillera en la península, pierde parte de su humedad mediante precipitación.
Posteriormente, al descender por la ladera oriental, el aire se comprime y se calienta rápidamente, favoreciendo temperaturas excepcionalmente altas. Este mecanismo ha sido descrito previamente para explicar algunos de los eventos cálidos más intensos registrados en la región.
Otra hipótesis que ha surgido a partir de este evento apunta al rol del hielo marino. Durante los primeros días de junio, el mar de Bellingshausen presentaba un déficit muy importante de hielo invernal, con una superficie faltante cercana a 650.000 km².
Esta menor cobertura de hielo podría haber reducido el enfriamiento de las masas de aire que avanzaban desde el norte hacia la Península Antártica, permitiendo que conservaran temperaturas más altas antes de alcanzar el continente. 
Aunque esta hipótesis continúa siendo objeto de estudio, constituye un mecanismo potencialmente relevante para comprender la intensidad alcanzada por esta ola de calor en pleno invierno.
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China controlará por ley el turismo en la Antártida

 


China prepara una ley para regular los viajes turísticos a la Antártida

Fecha de Publicación
: 24/06/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: China


China prepara una ley para regular las actividades turísticas de sus ciudadanos y empresas en la Antártida, un destino que en los últimos años se ha convertido en un nuevo foco de los viajes al extranjero en el país asiático.
El segundo borrador de la ley sobre actividades antárticas y protección ambiental, que será revisado por el Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular (Legislativo) esta semana, prevé un sistema de permisos para las actividades turísticas, informó este lunes el portavoz de la Comisión de Asuntos Legislativos de la Asamblea, Huang Haihua.

Evaluación de impacto ambiental
Según Huang, los solicitantes deberán presentar ante el departamento oceánico del Consejo de Estado (Ejecutivo chino) un plan de actividades en la Antártida, una evaluación de impacto ambiental, un plan de emergencia, garantías patrimoniales y certificados de seguro.
El texto también fija obligaciones para los operadores turísticos, que deberán proporcionar a los viajeros equipos y medios de transporte que cumplan los requisitos de seguridad, además de adoptar medidas de prevención y respuesta ante emergencias.
Los turistas, por su parte, tendrán que respetar las normas de seguridad y protección ambiental aprobadas en el marco del Tratado Antártico y no interferir en las actividades de las estaciones científicas chinas si las visitan.
El borrador contempla multas de entre 100.000 y 500.000 yuanes (entre 13.900 y 69.500 dólares) para quienes organicen actividades turísticas sin permiso, cuantía que puede elevarse hasta un millón de yuanes (139.000 dólares) en casos graves, además de una prohibición de solicitar nuevos permisos durante diez años.
China cuenta con cinco estaciones de investigación en la Antártida y comenzó sus expediciones científicas al continente en 1984. 
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La Antártida pierde hielo marino por un triple 'caos climático'

 


El triple golpe del caos climático explica el colapso del hielo marino en la Antártida

Fecha de Publicación
: 11/05/2026
Fuente: Agencia EuroNews
País/Región: Antártida


Entre 2002 y 2020, la Antártida perdió cada año aproximadamente 149.000 millones de toneladas métricas de hielo, según la NASA.
Los científicos han identificado por fin el "triple golpe" que está detrás del llamativo desplome de la Antártida, lo que arroja nueva luz sobre la reacción en cadena que ha llevado su hielo marino a mínimos históricos.
Un nuevo estudio concluye que una combinación de calor en las profundidades del océano, vientos intensos y un bucle de retroalimentación que se refuerza a sí mismo desestabilizó el océano Austral que rodea la Antártida a partir de 2015. Desde entonces esos factores han impedido que el hielo marino se recupere.
Los investigadores advierten de que estas pérdidas podrían alterar las corrientes oceánicas, acelerar el calentamiento y contribuir a la subida del nivel del mar en todo el mundo.
El estudio, dirigido por investigadores de la Universidad de Southampton y publicado en la revista 'Science Advances', concluye que el desplome se produjo en tres fases a lo largo de la última década.
El autor principal, Aditya Narayanan, afirma que las pérdidas de hielo fueron tan extensas que borraron una superficie de hielo marino casi del tamaño de Groenlandia.
"Lo que comenzó como una lenta acumulación de calor en aguas profundas bajo el hielo marino antártico fue seguido por una violenta mezcla de aguas, que desembocó en un círculo vicioso en el que hace demasiado calor para que el hielo pueda recuperarse", explica.

¿Qué está provocando la pérdida de hielo marino en la Antártida?
En torno a 2013, el fortalecimiento de los vientos empezó a arrastrar hacia la superficie, bajo el hielo marino antártico, agua cálida y salada procedente de las profundidades del océano, conocida como agua profunda circumpolar.
Poco después, los fuertes vientos mezclaron ese calor hacia la superficie y desencadenaron un rápido deshielo del hielo marino en la Antártida Oriental, según revela el estudio.
Desde 2018 la región ha quedado atrapada en un bucle de retroalimentación. Al quedar menos hielo marino que fundir, la superficie del océano se mantiene más cálida y salada. Esto dificulta la formación de nuevo hielo, señalan los científicos.
La investigación también detecta importantes diferencias en la forma en que se están produciendo estas pérdidas en todo el continente.
En la Antártida Oriental el descenso se debe sobre todo al ascenso de aguas cálidas desde las profundidades. En la Antártida Occidental el aire cálido procedente de los subtrópicos y una nubosidad persistente han atrapado el calor cerca de la superficie del océano y han contribuido a episodios de deshielo masivo durante los veranos de 2016 y 2019.
Los investigadores señalan que el cambio climático agrava este efecto al reforzar los vientos que arrastran estas aguas hacia la superficie bajo el hielo.

¿Qué ocurre cuando la Antártida pierde hielo marino?
El hielo marino antártico desempeña un papel mucho más importante en el clima global de lo que su ubicación remota podría hacer pensar.
Su superficie blanca y brillante ayuda a reflejar el calor lejos del planeta y devuelve hasta el 80% de la radiación solar al espacio, según el Programa Antártico Australiano. Cuando desaparece, el océano oscuro que queda al descubierto absorbe más calor y acelera el calentamiento.
Las aguas oceánicas más cálidas también pueden erosionar el hielo tanto en tierra como en el mar, lo que aumenta el riesgo de colapso de las plataformas de hielo. Cuando eso sucede, el nivel del mar sube, y este aumento se relaciona desde hace tiempo con inundaciones costeras y la erosión del litoral.
Los científicos calculan que cada centímetro de subida del nivel del mar expone a alrededor de seis millones de personas a inundaciones costeras.
"Esto no es solo un problema regional", afirma el coautor del estudio Alessandro Silvano.
Estas conclusiones se suman a la creciente preocupación de los científicos ante la posibilidad de que algunas zonas de la Antártida estén acercándose a peligrosos puntos de inflexión climáticos.
"Si la escasa extensión del hielo marino se mantiene hasta 2030 y más allá, el océano puede pasar de actuar como estabilizador del clima mundial a convertirse en un nuevo motor poderoso del calentamiento global", advierte Alberto Naveira Garabato, profesor de oceanografía física en la Universidad de Southampton.

La actividad humana compromete el frágil futuro de la Antártida
Entre 2002 y 2020 la Antártida perdió cada año en torno a 149.000 millones de toneladas métricas de hielo, según la NASA. Y aun cuando el hielo marino se derrite y el continente se vuelve más inestable, cada vez más personas viajan hasta allí para contemplarlo.
Según la Asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos (IAATO), unas 122.000 personas visitaron la Antártida en 2024, frente a unas 44.000 en 2017.
Investigadores de la Universidad de Tasmania estiman que el número de visitantes podría superar los 450.000 al año de aquí a 2033.
Pero el auge del llamado turismo de última oportunidad está ejerciendo una presión adicional sobre un ecosistema ya de por sí frágil. A medida que aumentan los visitantes, también lo hacen los riesgos de contaminación, especies invasoras y brotes de enfermedades, advierten científicos y organizaciones ecologistas.
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El avance de aguas cálidas amenaza la estabilidad de la Antártida

 


Calor del océano profundo acecha en secreto la Antártida

Fecha de Publicación
: 01/05/2026
Fuente: Agencia DW
País/Región: Antártida


Un estudio con cuatro décadas de datos confirmó lo que los modelos climáticos advertían: el agua cálida profunda ya avanza hacia la Antártida, con consecuencias que podrían sentirse en todas las costas del mundo.
Las aguas cálidas de las profundidades oceánicas están ya acercándose peligrosamente a la Antártida y amenazan con derretir sus plataformas de hielo desde abajo, lo que puede resultar crítico porque la desestabilización de estos hielos podría provocar un aumento significativo del nivel del mar a escala global.
Lo ha comprobado un equipo internacional de investigadores, liderado por la Universidad de Cambridge, que ha recopilado las mediciones oceánicas tomadas durante décadas por barcos y dispositivos flotantes robóticos para demostrar que una masa cálida, llamada "agua profunda circumpolar', se ha expandido y se desplaza hacia la plataforma continental antártica. 
Los resultados de su trabajo han sido publicados en la revista Communications Earth and Environment.

Cuatro décadas de cambios en el Océano Austral
Los investigadores han reconstruido cuatro décadas de cambios oceánicos y confirmado por primera vez mediante observaciones directas que el calentamiento global está alterando las corrientes del Océano Austral de manera preocupante, y que esos cambios impactan la capacidad del océano para regular el carbono y el calor en todo el planeta. 
"Es preocupante, porque esta agua caliente puede filtrarse por debajo de las plataformas de hielo antárticas, derritiéndolas desde abajo y desestabilizándolas", ha señalado Joshua Lanham, autor principal del estudio en Cambridge Earth Sciences, y ha precisado que los modelos climáticos habían predicho ese cambio debido al calentamiento global, pero los investigadores no lo habían constatado con datos.
Las plataformas de hielo desempeñan un papel importante al contener las capas de hielo y los glaciares del interior de la Antártida, que en conjunto retienen suficiente agua dulce como para elevar el nivel del mar en unos 58 metros, ha destacado la Universidad en el resumen del trabajo.

Boyas autónomas y aprendizaje automático, claves del estudio
Las observaciones previas del Océano Austral, que rodea la Antártida, se limitaban a muestreos registrados por barcos aproximadamente una vez cada década, y esa información, recopilada como parte de un programa internacional de larga duración, proporcionaba datos detallados sobre la temperatura, la salinidad y los nutrientes en toda la columna de agua, pero sin datos continuos los científicos tenían más incertidumbre sobre los cambios a largo plazo en la distribución del calor.
Ahora, los investigadores han complementado las mediciones del barco con los datos disponibles públicamente recopilados por una red global de boyas autónomas que se desplazan a la deriva por la superficie del océano; estas boyas, conocidas como 'Argo', proporcionan instantáneas continuas del océano, pero el programa no lleva funcionando tanto tiempo como los barcos que recopilan secciones hidrográficas detalladas.
Mediante tecnologías de aprendizaje automático, los investigadores tomaron los datos de 'Argo' y los combinaron con patrones a largo plazo extraídos de las mediciones de los barcos para construir un nuevo registro que captura instantáneas mensuales detalladas de las últimas cuatro décadas, lo que les ha permitido descubrir el cambio en las aguas cálidas.

El "grifo del agua caliente": cómo cambia la circulación oceánica
Las capas de hielo están protegidas por una masa de agua fría que impide su derretimiento, pero ahora todo indica que la circulación oceánica ha cambiado. "Es como si alguien hubiera abierto el grifo del agua caliente y el agua se estuviera calentando", ha manifestado la profesora Sarah Purkey, una de las autoras principales, de la Institución Scripps de Oceanografía (Universidad de California).
En las gélidas aguas que rodean los polos se forma agua extremadamente fría y densa que se hunde hacia las profundidades del océano y a medida que se hunde, absorbe calor, carbono y nutrientes, poniendo en marcha una red global de corrientes.
Implicaciones para el clima global y los modelos del IPCC
Los modelos climáticos, incluidos los utilizados por el Panel Intergubernamental de expertos sobre Cambio Climático (IPCC) indican que el aumento de las temperaturas del aire y el aporte de agua dulce procedente del deshielo están reduciendo la formación de esta masa de agua densa en el Atlántico Norte,  y los investigadores han corroborado ahora que este escenario se manifiesta en observaciones reales, con las implicaciones que tiene sobre cómo  el carbono, los nutrientes y el calor circulan por el océano global". 
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Cambio climático amenaza a especies antárticas

 


Pingüino emperador y lobo marino antártico están en peligro de extinción por el cambio climático

Fecha de Publicación
: 14/04/2026
Fuente: Portal Mongabay
País/Región: Antártida 


El impacto del cambio climático en la Antártida está acelerando el deterioro de su fauna emblemática. Así lo advierte la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que esta semana anunció la reclasificación del pingüino emperador y del lobo marino antártico a la categoría En Peligro en su Lista Roja de Especies Amenazadas.
El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) pasó de Casi amenazada a En Peligro debido a las proyecciones que indican que su población podría reducirse a la mitad hacia la década de 2080. Imágenes satelitales ya evidencian una caída de su población cercana al 10 % entre 2009 y 2018, equivalente a más de 20 000 individuos adultos.
Según la UICN, el principal factor detrás de este declive es la pérdida y ruptura prematura del hielo marino, que ha alcanzado mínimos históricos desde 2016. Esta superficie es crucial para la reproducción de la especie: los pingüinos dependen del hielo fijo para criar a sus polluelos y para la temporada de muda, es decir, cuando no son impermeables. Cuando el hielo se rompe antes de tiempo, las crías pueden morir antes de desarrollar la capacidad de nadar.
La situación del lobo marino antártico (Arctocephalus gazella) también refleja los efectos del calentamiento global. Su población ha disminuido más de un 50 %, pasando de unos 2,1 millones de individuos adultos en 1999 a cerca de 944 000 en 2025. La especie ahora pasó de la categoría Preocupación menor a En peligro.
La causa principal, dicen los expertos, es la menor disponibilidad de krill, el alimento base del lobo marino, debido a que este pequeño crustáceo marino se ha desplazado a aguas más profundas por al aumento de la temperatura oceánica y la reducción del hielo marino.
El caso del elefante marino del sur (Mirounga leonina) también genera alerta. Esta especie pasó de la categoría Preocupación menor a Vulnerable, tras sufrir fuertes disminuciones por brotes de gripe aviar altamente patógena. En algunas colonias, la enfermedad ha provocado la muerte de más del 90 % de las crías recién nacidas.
Desde la UICN, los expertos advierten que estos resultados son una señal de alerta sobre la magnitud de la crisis climática. Además, subrayan la necesidad urgente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de reforzar el monitoreo en la región antártica, un ecosistema clave para la estabilidad climática global y el refugio de especies únicas.
“Mientras los países se preparan para congregarse en la Reunión Consultiva del Tratado Antártico en mayo, estas evaluaciones proporcionan datos esenciales para fundamentar las decisiones relativas a este majestuoso continente y su impresionante fauna”, señala Grethel Aguilar, directora General de la UICN.
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Registran procesos de 'groenlandización' en la Antártida

 


La Antártida experimenta una 'groenlandización' a medida que se acelera el derretimiento del hielo

Fecha de Publicación
: 13/03/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Antártida


La «groenlandización» de la Antártida es un término que se refiere a ciertos procesos que ocurren en la Antártida de forma parecida a los que ocurren en Groenlandia haciendo que las temporadas de deshielo superficial sean más prolongadas.
Un artículo publicado recientemente en Nature Geoscience advierte que las masas de hielo de la Antártida han comenzado a experimentar un proceso que los científicos denominan «groenlandización». El término se refiere al retroceso sin precedentes de los glaciares de salida de Groenlandia y a temporadas de deshielo superficial más prolongadas.
Al igual que la Antártida, se esperaba inicialmente que Groenlandia se mantuviera más estable a pesar del cambio climático. Sin embargo, investigaciones recientes en la Antártida contradicen esta afirmación, mostrando un rápido aumento del derretimiento de la superficie, la reducción del hielo marino y mayores tasas de desprendimiento de icebergs de las plataformas de hielo.

Procesos de groenlandización en la Antártida
El calentamiento oceánico y atmosférico ha hecho que la capa de hielo antártica sea más susceptible al rápido retroceso de la línea de base de sus glaciares, según el artículo de Ruth Mottram, del Instituto Meteorológico Danés, y sus colegas. En otras palabras: dado que la línea de base de un glaciar marca el punto donde el hielo ya no reposa sobre una masa terrestre, sino que flota en mar abierto, su retroceso hacia el interior indica un glaciar en derretimiento. La Antártida también ha perdido gran parte de sus soportes debido a la reducción de las plataformas de hielo, un proceso que Groenlandia también ha presenciado desde la década de 1980.
El equipo de Mottram hizo referencia a imágenes satelitales para comparar la Antártida y Groenlandia. Específicamente, utilizaron conjuntos de datos de Gravity Recovery and Climate Experiment ( GRACE ), un poderoso sistema satelital desarrollado recientemente que mide el cambio de masa y es operado a través de dos satélites, uno detrás del otro.
Jacqueline Austermann, investigadora del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, que forma parte de la Escuela de Clima de Columbia, y profesora de Ciencias de la Tierra y Ambientales, explicó que debido a que la gravedad de la Tierra ejerce su atracción sobre ambos satélites, "si uno se aproxima primero a una masa alta, es atraído un poco hacia ella, y los satélites miden la distancia entre [cada uno]". Las distancias entre satélites a lo largo del tiempo muestran que tanto la Antártida como Groenlandia demuestran una pérdida acelerada de masa de la capa de hielo, escribieron Mottram y sus colegas.
El creciente parecido entre la Antártida y Groenlandia es una fuente creciente de preocupación entre los investigadores. En el pasado, "había una gran diferencia entre Groenlandia y la Antártida", afirmó Jonathan Kingslake, geoquímico del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty y profesor asociado de Ciencias de la Tierra y Ambientales. En una entrevista con Glacierhub, explicó que el clima de Groenlandia se ha vuelto mucho más cálido. Mientras tanto, el clima más frío de la Antártida históricamente redujo las tasas de derretimiento y permitió que grandes extensiones flotantes de hielo conectadas al continente principal, conocidas como plataformas de hielo, se extendieran desde sus bordes. "Cuando se habla de groenlandificación, se habla de la transición de la Antártida de ese estado... a un lugar más parecido a Groenlandia donde hay mucho derretimiento en la superficie", dijo Kingslake. "Y ya no se ven estas plataformas de hielo flotantes".
El artículo advirtió que la pérdida de las plataformas de hielo probablemente tendrá consecuencias graves para la Antártida. El 75% de la costa antártica cuenta con plataformas de hielo, que refuerzan los glaciares de salida y ayudan a frenar el flujo de hielo del continente helado. Sin la protección vital que brindan las plataformas de hielo, los glaciares de salida se desintegrarán aún más rápido que antes. El glaciar Sermeq Kujalleq de Groenlandia se ha visto afectado por este fenómeno. Su retroceso acelerado, que comenzó a principios de siglo, fue uno de los principales factores que impulsaron un mayor estudio de los cambios en la capa de hielo de Groenlandia. La pérdida de las plataformas de hielo en la Antártida refleja los cambios que los científicos han presenciado en Groenlandia.
De forma similar a cómo la mayoría de las lenguas de hielo de Groenlandia (plataformas de hielo confinadas en estrechos fiordos) colapsaron y desaparecieron a principios de la década de 2000, las plataformas de hielo antárticas también están desapareciendo. El equipo de Mottram señala que las plataformas de hielo antárticas ya han sufrido una pérdida neta de 36.700 kilómetros cuadrados entre 1997 y 2021, una superficie ligeramente superior a la superficie total de Maryland; esta pérdida ha superado lo que probablemente se pueda recuperar mediante el ciclo natural de crecimiento y retroceso estacional de los glaciares. Por lo tanto, los grandes glaciares de salida antárticos se han vuelto más expuestos y sensibles al retroceso, como los de Groenlandia.
La mayor parte de la pérdida de hielo antártico se concentra en la capa de hielo de la Antártida Occidental y en la Península Antártica. En particular, la bahía del mar de Amundsen, en la Antártida Occidental, experimentó una aceleración del 50 % en el flujo de hielo en los glaciares Pine Island y Thwaites desde las décadas de 1990 y 2000, respectivamente. Esto es similar al patrón de derretimiento del glaciar Sermeq Kujalleq de Groenlandia. Si bien anteriormente se creía que la capa de hielo de la Antártida Oriental era más estable que su contraparte occidental, ahora también ha experimentado un retroceso de la línea de base y un adelgazamiento del hielo.
El equipo de Mottram observó que las plataformas de hielo se están debilitando debido a procesos que ocurren tanto por encima como por debajo del agua. Bajo la superficie, el calentamiento del océano derrite la capa inferior del hielo, produciendo agua dulce. Como explicó Kingslake, «esa agua dulce 'quiere' flotar sobre el agua salada, por lo que se tiende a producir este movimiento ascendente… que atrae más agua salada cálida». Este proceso continúa el ciclo de derretimiento.
Además, las plataformas de hielo se erosionan sobre el agua mediante hidrofracturación, un proceso en el que el hielo comienza a agrietarse debido a la presión adicional resultante de los lagos de agua de deshielo que se forman en la superficie. Estos lagos se crean por pequeñas cantidades de deshielo y añaden presión al hielo. Esta presión genera grietas o fracturas que continúan creciendo, haciendo que la masa helada sea vulnerable a la rotura.
En conjunto, el derretimiento desde abajo y el agrietamiento de la superficie superior provocaron un rápido deterioro del hielo: se descubrió que muchas de las plataformas de hielo ya colapsadas eran inestables debido al derretimiento de la parte inferior, y la hidrofractura desde arriba asestó el golpe final.
A pesar de los avances en la investigación, aún existen incógnitas. En particular, existen lagunas en los modelos que los científicos utilizan para representar los fenómenos físicos. «Hay muchas cosas que no sabemos realmente cómo modelar, muchos procesos que no sabemos cómo describir con ecuaciones», reconoció Kingslake. «Es necesario elegir los números y los parámetros correctos, pero no disponemos de suficientes datos para ajustarlos». El artículo indica que estas deficiencias pueden subsanarse mediante una mayor investigación sobre los factores que impulsan el cambio en la criosfera, lo que puede mejorar los datos de entrada de los modelos, como la forma en que el calentamiento atmosférico y la circulación oceánica afectan el desprendimiento de hielo, el derretimiento de las plataformas de hielo, el derretimiento del hielo superficial y la disminución del hielo marino.
Esta información es crucial no solo para los científicos, sino también para los responsables políticos y los gobiernos.
La groenlandización de la Antártida provocará un aumento del nivel del mar, con consecuencias que se sentirán mucho más allá del continente más remoto del mundo, escribieron los autores.
Las zonas costeras son especialmente vulnerables: a medida que sube el nivel del mar, también aumenta el riesgo de inundaciones y marejadas ciclónicas destructivas. Modelos más detallados y precisos pueden ayudar a la sociedad a prepararse para estas amenazas.
Artículo relacionadoLa extensión del hielo marino antártico alcanza su mínimo cercano al promedio a inicios de 2026, según NSIDC
Para muchos, la Antártida es una llamada de atención. El deshielo del Polo Sur solía considerarse un problema del futuro, pero los datos revelan que el futuro ha llegado mucho antes de lo previsto. Con Groenlandia como ejemplo del posible destino de la Antártida, Mottram y sus coautores destacaron la importancia de comprender el papel de la Antártida en la configuración del medio ambiente a medida que cambia el clima.
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12.800 km2 de costa perdidos en 30 años en la Antártida

 


La costa de la Antártida perdió más 12.800 kilómetros cuadrados de hielo en 30 años

Fecha de Publicación
: 05/03/2026
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Antártida


La Antártida perdió, en 30 años, más 12.800 kilómetros de costa en la línea de transición que separa el hielo que descansa en tierra del que flota en el mar. Un retroceso concentrado en el 23 % de su superficie, la cual, por el cambio climático, respondió de «forma drástica».
En un glaciar, la zona de transición entre la tierra y el mar, llamada línea de apoyo, es un indicador de su estabilidad. Un equipo de glaciólogos, encabezado por la Universidad de California (EE.UU.), elaboró un mapa de los cambios en esa zona del hielo circumpolar de la Antártida.
La investigación que publica PNAS concluye que en más del 77 % de la costa no se han producido cambios, pero en un 23 % sí los ha habido, han sido rápidos y ese retroceso se atribuye al cambio climático, dijo a EFE el autor principal del estudio, Eric Rignot.
En algunas partes de la Antártida Occidental se observaron retrocesos notables de entre 10 y más de 40 kilómetros, una pérdida de hielo que en las zonas más vulnerables equivaldría a unas diez veces el tamaño de la ciudad estadounidense de Los Ángeles.
Rignot consideró «una buena noticia que el 77 % no haya cambiado, las cosas podrían ser peores, pero en los lugares donde sí ha cambiado el retroceso ha sido impresionante».
«Creo que una forma adecuada de describir esto es la siguiente: la Antártida es muy estable, pero en algunos lugares, donde el cambio climático ha afectado duramente, ha respondido de forma drástica, más bien como un castillo de naipes».

Análisis de 15 misiones satelitales
El equipo analizó datos de 15 misiones satelitales para recopilar un registro a escala continental de la migración de la línea de apoyo de la capa de hielo antártica desde 1992 hasta 2025.
La capa de hielo se ha ido retirando de la línea de base a un ritmo medio de 442 kilómetros cuadrados al año, un retroceso que se concentró en el noreste y suroeste de la península Antártica, las tierras de Wilkes y George V en la Antártida Oriental, los sectores del mar de Bellingshausen, el mar de Amundsen y la plataforma de hielo Getz en la Antártida Occidental.
En los sectores del mar de Amundsen y Getz, los glaciares retrocedieron entre 10 y 40 kilómetros; el de la isla de Ina, 33 kilómetros; el Thwaites 26 y el glaciar Smith 42 kilómetros.
El equipo atribuyó estos cambios «profundos y rápidos a los lugares que estaban cerca de fuentes de agua cálida. Los cambios en los vientos provocados por el cambio climático han afectado primero y más a estos glaciares», destacó Rignot, que también es investigador científico en el Laboratorio de Propulsión de la NASA.
La mayoría de los patrones de retroceso se puede explicar por la intrusión de agua oceánica cálida debajo de las capas de hielo, pero la importante migración de la línea de apoyo a lo largo del noreste de la península Antártica tiene factores que siguen siendo un misterio.

Proyecciones sobre la pérdida futura de hielo
El estudio recopiló datos de múltiples misiones satelitales, entre ellas de proveedores comerciales de datos de radar de apertura sintética para la investigación polar.
El sector comercial -dijo Rignot- ha experimentado «un auge» y ahora ofrece capacidades de observación y flexibilidad que «superan con creces lo que han proporcionado las agencias espaciales. Se trata de un cambio de paradigma».
Estos datos comerciales «no solo son de buena calidad y útiles, sino que, en algunos casos, suponen un salto cualitativo en lo que podemos hacer desde el espacio. Permiten avances científicos».
Los resultados podrían servir, consideró el equipo, de referencia para las proyecciones sobre la pérdida futura de la capa de hielo antártica y el aumento del nivel del mar.
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Alertan que el krill antártico no debería ser considerado sostenible

 


Denuncian la recertificación de la pesca del krill antártico como sostenible

Fecha de Publicación
: 04/03/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Antártida


La Coalición por la Antártida y el Océano Austral (Antarctic and Southern Ocean Coalition, ASOC) ha presentado este lunes una objeción formal a la organización internacional Marine Stewardship Council (MSC) en contra de la decisión de volver a certificar la pesca de krill antártico como sostenible.
La ASOC, una coalición de organizaciones conservacionistas de todo el mundo que defiende la integridad de los ecosistemas de la Antártida y el océano Austral, señala en un comunicado su preocupación por la nueva certificación como «sostenible» a pesar de la «creciente presión de la pesca industrial y los dramáticos efectos del cambio climático sobre el ecosistema».

Objeción formal contra la recertificación de pesca
ASOC explica que la objeción presentada es el inicio de un procedimiento de arbitraje judicial independiente durante los próximos meses que, si tiene éxito, «podría dar lugar» a un cambio en la certificación MSC de la pesquería o a la imposición de nuevas condiciones para proteger la población de krill y el ecosistema en general.
Según su web, el Marine Stewardship Council es una organización internacional, independiente, sin ánimo de lucro, creada para abordar el problema de la pesca no sostenible.
Desde ASOC recuerdan que el krill antártico es la base de la cadena alimentaria del océano Austral, que sustenta a ballenas, pingüinos, focas, aves marinas y peces y desempeña un papel fundamental en el sistema climático mundial «al capturar grandes cantidades de carbono en las profundidades del océano».
Según la Coalición, en la actualidad, la mayor demanda de krill se ve impulsada por la búsqueda de «nuevas fuentes de proteínas para la acuicultura», concretamente para la alimentación de salmón de piscifactoría, debido a la disminución de muchas poblaciones de peces silvestres.
«La empresa noruega Aker QRILL se atribuye aproximadamente el 60 % de la captura total, aunque también existen empresas más pequeñas de Chile y Corea del Sur que operan bajo la etiqueta MSC», señala la Coalición.
La directora ejecutiva de ASOC, Claire Christian, argumenta que la objeción presentada pide la garantía de que se evalúen «con precisión los impactos ambientales de la pesca de krill».
Y consideran que, en este caso, la evaluación no haya analizado «completamente las realidades y riesgos particulares de una pesquería que opera en uno de los ecosistemas del planeta más sensibles a las alteraciones climáticas».
Denuncian que la creciente presión «está agravando» los efectos que el cambio climático y la contaminación están provocando sobre el krill, «a medida que las actividades antropogénicas invaden cada vez más la última zona verdaderamente salvaje del planeta».

Disminución drástica de biomasa de krill 
Desde ASOC aseguran que según las estimaciones, «desde la década de 1970, la biomasa de krill ha disminuido entre un 70 % y un 80% en algunas zonas del océano Austral».
«Sin embargo, la decisión ignora este contexto ecológico fundamental y hace hincapié en que la pesquería extrae menos del 1% de la biomasa total estimada del krill, llegando incluso a proponer puntuaciones de sostenibilidad aún más altas en la reevaluación actual», aseveran.
Exponen una serie de «falacias» y «afirmaciones engañosas» para justificar la recertificación de la pesquería de krill, como que «solo se captura el 1 % de la biomasa de krill».
Subrayan que las estimaciones de biomasa se basan en «estudios escasos y poco frecuentes, y no reflejan la rápida evolución dinámica de la población, determinada por el clima».

Intensificación de la presión pesquera
Asimismo, apuntan que la presión pesquera se ha intensificado en regiones sensibles, lo que ha contribuido a «capturas récord» y vedas anticipadas.
Denuncian que en zonas de alimentación fundamentales para los pingüinos y las ballenas jorobadas, «se produjo un aumento del 118 % en el esfuerzo pesquero durante la última temporada de pesca» y las «medidas voluntarias de protección» para los pingüinos «son insuficientes» ya que las zonas restringidas han desplazado las flotas pesqueras en lugar de reducir la presión sobre ecosistemas sensibles.
Desde ASOC recuerdan que la creación de nuevas áreas marinas protegidas (AMP), «respaldadas por la ciencia, continúa estancada», y que la organización WWF también ha presentado una objeción a la recertificación, aludiendo a «serias preocupaciones» sobre la creciente presión de la pesca industrial e impactos climáticos «enormes» sobre el ecosistema. 
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Alarma en la Antártida por el avance de la gripe aviar

 


La influenza aviar avanza en la Antártida y amenaza a su fauna nativa

Fecha de Publicación
: 20/02/2026
Fuente: Agencia France24
País/Región: Antártida 


La influenza aviar, un virus altamente letal, avanza en la Antártida y amenaza cada vez más a la fauna nativa del continente blanco, advierte el científico chileno Víctor Neira en declaraciones el martes a la AFP.
En abril de 2024, Neira y su equipo detectaron la presencia del virus H5N1 en la Antártida al descubrir a cinco skuas infectadas, unas pequeñas aves también conocidas como págalos. Los hallazgos fueron publicados en la revista Frontiers in Veterinary Science, con sede en Suiza.
Desde entonces, el virus se propagó a otras especies nativas de la Antártida y se detectaron casos a lo largo de los 900 km de la costa occidental del continente que han estudiado los científicos.
"El virus se ha expandido completamente en la región antártica en donde nosotros tenemos la capacidad de ir a estudiar", lamenta Neira, científico de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Chile y del Instituto Antártico Chileno (Inach).
Tras la última expedición realizada durante el verano austral, se confirmaron casos en una decena de especies en la zona, como el cormorán antártico, la gaviota dominicana, pingüinos de Adelia y de Papúa, además del lobo fino antártico. 
Decenas de animales infectados han sido detectados, pero el número real de muertes podría ser mucho mayor, ya que las bajas temperaturas impiden explorar por más de un par de horas al día, explica el científico.
Para Neira, que estudia las distintas variantes de la influenza en la Antártida desde hace una década, el virus H5N1 es especialmente peligroso.
"Esta enfermedad es capaz de matar al 100% de las aves en periodos cortos de tiempo. Por ejemplo en uno o dos días puede llegar a matar al 90% o 100% de los animales de un lugar", asegura.
Aunque las especies infectadas hasta ahora tienen una riesgo de "preocupación menor" en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), Neira advierte que "las especies de la Antártida son en general escasas a nivel mundial".
Especies como el cormorán antártico o las skuas antárticas tienen una población estimada de apenas unos 20.000 individuos.
Si el virus se sigue fortaleciendo "cualquier especie, si se ve gravemente afectada por el virus, podría pasar a estar en peligro de extinción", afirma.
Una ola global de influenza aviar ha afectado desde 2021 a millones de aves silvestres y mamíferos en América, Asia o Europa, debido a la migración de las aves alrededor del mundo.
En 2023, la gripe aviar mató a unos 1.300 pingüinos de Humboldt, cerca del 10% de la población de estas aves en Chile, según el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca).
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En cueva antártica se guardará la historia climática del planeta

 


Una cueva de hielo en la Antártida preservará la historia climática del planeta

Fecha de Publicación
: 02/02/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional - Antártida


En el corazón de la Antártida, una cueva de hielo única en el mundo guardará muestras glaciales milenarias para proteger la memoria climática del planeta frente al avance imparable del calentamiento global.
En medio del continente más frío y aislado del planeta, la ciencia ha dado un paso histórico. Unos investigadores internacionales han inaugurado en la Antártida una cueva de hielo diseñada específicamente para conservar núcleos glaciares que contienen información crucial sobre el clima de la Tierra a lo largo de miles de años. Se trata de un auténtico archivo natural del pasado climático del planeta.
Este santuario se encuentra en la estación científica Concordia, a más de 3.200 metros de altitud y a unos 1.000 kilómetros de la costa. Allí, las temperaturas descienden de forma constante por debajo de los –50 °C, creando las condiciones ideales para preservar hielo antiguo sin necesidad de sistemas de refrigeración artificial.

Una cueva excavada en el continente blanco para el futuro
El santuario no es un simple almacén sino que se trata de una cueva de unos 35 metros de largo y cinco metros de alto y ancho, excavada bajo la nieve compacta para garantizar estabilidad térmica y protección a largo plazo. Allí ya se han depositado los primeros núcleos de hielo procedentes de glaciares alpinos europeos.
En las próximas décadas, el objetivo es ampliar la colección con muestras de otras regiones montañosas especialmente vulnerables al calentamiento global, como los Andes, el Himalaya o Asia Central.
Muchos de estos glaciares podrían desaparecer en pocas décadas, llevándose consigo información climática irrepetible.

Una carrera contra el deshielo
El aumento sostenido de las temperaturas a causa del calentamiento global está acelerando el retroceso de los glaciares en todo el mundo, con una pérdida cada año de miles de ellos.
En un contexto en el que los últimos años han batido récords de calor a nivel global, conservar estos archivos se ha convertido en una prioridad científica y ética.

¿Por qué el hielo es tan valioso para la ciencia?
Los núcleos de hielo son auténticas cápsulas del tiempo. Se forman cuando la nieve se acumula año tras año sobre los glaciares y se compacta lentamente, atrapando en su interior partículas de polvo, burbujas de aire y restos químicos que reflejan las condiciones ambientales del pasado.
¿Qué es el permafrost? es el suelo que permanece congelado de forma continua durante al menos dos años seguidos, aunque en muchos lugares lleva congelado miles de años.Se encuentra sobre todo en regiones muy frías del planeta, como el Ártico, Siberia, Alaska, Canadá y algunas zonas de alta montaña
Cada capa cuenta una historia distinta. Un hielo más transparente suele indicar periodos cálidos con fusión y recongelación, mientras que las capas más porosas revelan episodios de nevadas intensas e incluso pequeñas grietas pueden aportar pistas sobre cambios bruscos de temperatura o precipitaciones irregulares.
Además, ciertos elementos químicos, como restos de erupciones volcánicas o variaciones en los isótopos del agua, permiten reconstruir temperaturas, concentraciones de gases y eventos extremos ocurridos hace siglos o incluso milenios
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Subida del mar, la Antártida como factor clave del riesgo global

 


Deshielo antártico: investigadores descubren qué costas peligrarán pronto y cuáles sufrirán una mayor crecida del mar

Fecha de Publicación
: 16/12/2025
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional


En un reciente estudio de investigación, los científicos descubren los impactos futuros del derretimiento de la capa de hielo de la Antártida. Te contamos cuáles serán las costas más fuertemente afectadas.
El derretimiento de la capa de hielo antártica debido al acelerado calentamiento global tiene impactos sociales irreversibles a largo plazo con importantes implicaciones para la población mundial. Los patrones espaciales del cambio del nivel del mar debido a la pérdida de masa de la capa de hielo varían en cuanto a su causa y tienen impactos en todo el globo.
Cuando las capas de hielo polares se derriten, sus efectos se extienden por todo el mundo. El deshielo eleva el nivel medio del mar a nivel mundial, altera las corrientes oceánicas y afecta las temperaturas en zonas alejadas de los polos.
Un grupo de científicos pertenecientes al Laboratorio de Dinámica Climática de la Universidad de Rhode Island (URI) lograron ilustrar, con su reciente trabajo de investigación publicado en Nature Communications, el impacto del derretimiento de la capa de hielo antártica durante los próximos dos siglos. 
Allí la autora principal, Shaina Sadai, y el profesor adjunto de la URI, Ambarish Karmalkar, se unieron en este trabajo científico y anunciaron que las proyecciones del nivel del mar y el clima difieren significativamente de las simulaciones que carecen de capas de hielo interactivas y una descarga realista de agua de deshielo antártica.

El método de estudio
Los científicos investigaron cómo el derretimiento del hielo en la Antártida afecta el clima global y el nivel del mar. Para ello combinaron modelos informáticos de la capa de hielo antártica, la Tierra sólida y el clima global, incluyendo los procesos atmosféricos y oceánicos, para explorar las complejas interacciones que el derretimiento del hielo tiene con otras partes de la Tierra.
Para estudiar los efectos del deshielo de la capa de hielo antártica, el equipo diseñó un experimento que representa las interacciones simultáneas entre la capa de hielo, el océano y la atmósfera.
Comprender qué sucede con el hielo de la Antártida es importante, ya que contiene suficiente agua congelada como para elevar el nivel promedio del mar en aproximadamente 58 metros. A medida que el hielo se derrite, se convierte en un problema existencial para las personas y los ecosistemas de las comunidades insulares y costeras.

Comprensión del cambio del nivel del mar
Si el nivel del mar subiera como el agua de una bañera, entonces, a medida que las capas de hielo se derritieran, el océano subiría en la misma cantidad en todas partes. Pero eso no es lo que sucede en nuestro planeta.
Muchos lugares experimentan un aumento regional del nivel del mar mayor que el promedio mundial, mientras que en lugares cercanos a la capa de hielo el nivel del mar puede incluso descender. La razón principal está relacionada con la gravedad.
Las capas de hielo son enormes y esa masa crea una fuerte atracción gravitatoria que atrae el agua del océano circundante hacia ellas, de manera similar a cómo la atracción gravitatoria entre la Tierra y la Luna afecta las mareas.
A medida que la capa de hielo se contrae, su atracción gravitacional sobre el océano disminuye, lo que provoca que el nivel del mar descienda en las regiones cercanas a la costa de la capa de hielo y suba en las zonas más alejadas. Pero los cambios en el nivel del mar no solo dependen de la distancia a la capa de hielo que se derrite. Esta pérdida de hielo también altera la rotación del planeta. El eje de rotación se ve atraído hacia la masa de hielo faltante, lo que a su vez redistribuye el agua por todo el planeta.

Las costas en mayor peligro
Sus resultados muestran que, si bien el agua fría de deshielo antártico ralentizará el calentamiento antropogénico, también provoca un aumento desigual del nivel del mar y cambios climáticos significativos a nivel mundial, lo que pone de relieve la importancia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Sus resultados predicen que, si bien el agua de deshielo de la Antártida amortiguará el aumento de la temperatura en el hemisferio sur, puede provocar un calentamiento en el Atlántico Norte y las regiones circundantes, incluido el este de América del Norte.
El grupo de trabajo explica que de existir emisiones de GEI muy elevadas, el modelo predice una contribución de la capa de hielo de la Antártida Oriental al aumento del nivel del mar. Esto es especialmente destacable porque la capa de hielo de la Antártida Oriental es enorme, pero actualmente es más estable que su contraparte en la Antártida Occidental. 
El estudio muestra que la contribución de la Antártida al aumento del nivel del mar para el año 2200 supera los 3 metros en un escenario de emisiones muy altas; y según este escenario una franja más amplia de la cuenca del océano Pacífico al norte del ecuador (zona de Micronesia y Palaos), y en la cuenca media del océano Atlántico experimentaría el mayor aumento del nivel del mar de hasta 4.3 metros en 2200, sólo con el aporte del deshielo de la Antártida. 
El aumento del nivel del mar llegaría aproximadamente 1 metro en un escenario de emisiones medias, lo que subraya la importancia de reducir las emisiones de GEI. Recordemos que estas estimaciones se refiere únicamente al aumento del nivel del mar causado por el deshielo antártico. La capa de hielo de Groenlandia y la expansión térmica del agua de mar a medida que los océanos se calientan también elevarán el nivel del mar.
“La simulación de las interacciones entre la capa de hielo y el clima también indica temperaturas más altas en el hemisferio norte y patrones de precipitación alterados a nivel mundial”
El equipo descubrió que las regiones del mundo alejadas de la Antártida experimentarán un mayor aumento del nivel del mar debido a los efectos gravitacionales y de deformación de la Tierra. Predicen que se producirá un aumento regional del nivel del mar de hasta 1.55 metros en las cuencas de los océanos Pacífico e Índico y el mar Caribe.
Según los resultados de la investigación: “Predecimos niveles regionales del mar más altos en las islas bajas del Pacífico debido al deshielo en la Antártida”, afirma Karmalkar.
La pérdida de masa de la capa de hielo impulsará un aumento sustancial del nivel del mar. Incluso con un ritmo más lento de calentamiento, cualquier aumento continuo del nivel del mar plantea riesgos para las comunidades insulares y costeras, lo que plantea amplios problemas de inequidad e injusticia intergeneracionales.

Debemos evitar la metamorfosis acelerada de las costas
Una mitigación global insuficiente podría conducir a una pérdida de masa de la capa de hielo a gran escala, exponiendo a las personas y los ecosistemas de todo el mundo a un aumento sustancial del nivel del mar. 
Para 2060, más de mil millones de personas podrían vivir en zonas costeras de baja altitud, lo que aumenta el riesgo de impactos del aumento del nivel del mar para las poblaciones social y geográficamente vulnerables.
Comprender las interacciones entre las capas de hielo y el sistema climático más amplio es clave para limitar la estabilidad futura de la capa de hielo antártica, el clima global y el nivel del mar.
El grupo señala que los compromisos actuales presentados por las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático son insuficientes para cumplir con el objetivo de temperatura a largo plazo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura media global en la superficie. Una mitigación robusta será crucial para prevenir la pérdida de masa de la capa de hielo antártica y el consiguiente aumento del nivel del mar.
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Los químicos eternos se acumulan en la Antártida

 


Los investigadores descubren que los compuestos ‘químicos eternos’ se acumulan en las aguas de la Antártida

Fecha de Publicación: 24/11/2025
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Antártida


El trabajo de dos centros del CSIC demuestra que estos contaminantes permanentes superan la barrera de las corrientes oceánicas a través de aerosoles marinos y se depositan en aguas antárticas en forma de lluvia o nieve.
Un estudio liderado por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) y el Instituto de Química Orgánica General (IQOG-CSIC), ha descubierto que los ácidos perfluoroalquilados (PFAAs), compuestos sintéticos utilizados en la industria y productos de consumo, alcanzan niveles hasta ahora inesperados en las aguas próximas a la Antártida. El trabajo, publicado en Communications Earth & Environment, es el primero en probar que los PFAAs que llegan a la Antártida a través de aerosoles marinos y su posterior deposición atmosférica húmeda mediante lluvia o nieve, se acumulan en el océano austral próximo a la península Antártica. Este estudio reescribe los mecanismos de transporte dominantes de estos contaminantes a escala global hasta la fecha.

Químicos eternos en aguas de la Antártida
Las sustancias per- y polifluoralquiladas (PFAS) son una familia de compuestos químicos muy resistentes a la degradación que, por sus propiedades, se han utilizado como antiadherentes en diversos productos como envases de alimentos, gran variedad de textiles, materiales de construcción y de extinción de incendios, cosméticos, etc. Algunos de ellos, como el ácido perfluorooctanoico (PFOA), son cancerígenos en humanos y otros animales, mientras que otros, como el sulfonato de perfluorooctano (PFOS) se consideran posibles cancerígenos según la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud. Además de su amplia distribución, preocupa su extrema persistencia en el medio ambiente, razón por la cual estos compuestos se conocen como químicos eternos.
“Hace 15 años se sugirió que los PFAS no podían llegar a Antártida por las corrientes oceánicas. Con este estudio hemos demostrado que sí lo hacen, pero transportados por la atmósfera, mediante la nieve y la lluvia. Lo relevante es que están aumentando las concentraciones en una zona remota como la Antártida”, señala Jordi Dachs, científico del IDAEA-CSIC e investigador principal del proyecto sobre contaminación global.
Estos resultados se han logrado en dos campañas oceanográficas, en 2021 y 2022, en las que se recogieron muestras de agua desde el Atlántico Norte hasta el océano Antártico, utilizando la misma metodología. La investigación ha demostrado que las concentraciones de PFAAs son similares en zonas atlánticas y antárticas, confirmando su distribución global. Los niveles más altos se encontraron en aguas oceánicas con influencia de las costas de Brasil y Argentina. “El uso de la misma metodología para todas las regiones oceánicas estudiadas permite la comparación de concentraciones entre las distintas regiones y así confirmar que los niveles de PFAAs en la Antártida son parecidos a los del Atlántico norte, una región más próxima a las fuentes antropogénicas de contaminación”, añade Begoña Jiménez, coinvestigadora principal del proyecto.
“La capacidad de transporte a larga distancia y la persistencia permite que estos compuestos se acumulen porque no hay vías de eliminación o de salida para compensar su nivel de entrada”, indica Núria Trilla-Prieto, investigadora del IDAEA-CSIC y primera autora del trabajo científico.
Los investigadores resaltan que la persistencia química de estas sustancias es el principal factor que determina su riesgo ambiental a largo plazo. Actualmente, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA, por sus siglas en inglés) está evaluando científicamente la propuesta de restringir los PFAS en la Unión Europea. Esta investigación liderada por el IDAEA-CSIC y el IQOG-CSIC aporta evidencia científica importante para la regulación de estos compuestos.
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La Antártida, en riesgo por la inacción climática y política

 


La firme defensa de la Antártida choca con el bloqueo político

Fecha de Publicación: 03/11/2025
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional - Antártida


La 44ª reunión anual de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA o CCAMLR, por sus siglas en inglés) ha finalizado en Hobart (Australia) sin acuerdos clave para la protección del Océano Austral, pese a dos semanas de negociaciones intensas y al creciente apoyo internacional a nuevas áreas marinas protegidas.
El mensaje dominante de esta cita ha sido la firmeza con la que un amplio bloque de países ha defendido la conservación de la Antártida frente a la presión para ampliar la pesca industrial en uno de los ecosistemas más frágiles del planeta.
“Los países comprometidos con la conservación demostraron que el futuro de la Antártida no puede estar dictado por quienes anteponen la pesca a la protección”, ha señalado la directora ejecutiva de la Coalición Antártica y del Océano Austral (ASOC), Claire Christian.
“Los principales defensores se mantuvieron unidos en defensa de la vida marina y enviaron un mensaje claro: la conservación, el propósito fundacional de la CCAMLR, debe seguir siendo primordial”.

Unidad frente a la expansión pesquera de Kril
Chile, Argentina, la Unión Europea y sus Estados miembros, Nueva Zelanda, la República de Corea y otros países lograron frenar propuestas para expandir la pesca de kril -base de la cadena alimentaria antártica- en zonas donde se concentran pingüinos, focas y ballenas, sin salvaguardias suficientes para garantizar su supervivencia.
El kril, diminuto crustáceo esencial en el ecosistema antártico, es objeto de una industria en auge atraída por su uso en suplementos nutricionales y alimentos para acuicultura.
“No se puede gestionar el kril ignorando a los depredadores que dependen de él”, advirtió la responsable de Conservación Oceánica de WWF-Australia, Emily Grilly. “La ciencia es clara: mantener saludables las poblaciones de pingüinos y ballenas requiere una gestión precautoria y áreas marinas protegidas que resguarden su hábitat”.

El gran objetivo pendiente: la Península Antártica
La propuesta de crear un Área Marina Protegida (AMP) en la Península Antártica, impulsada por Chile y Argentina y respaldada por más de 150 estudios científicos, sigue estancada.
Esta AMP forma parte de un paquete de cuatro propuestas aún por aprobar que, junto con las protecciones ya existentes, cubrirían el 26 % del Océano Austral —casi el 3 % del océano global— y representarían un avance significativo hacia el compromiso internacional de proteger el 30 % de los mares para 2030.
Aunque no hubo acuerdo, diversos observadores consideran que la reunión marca un punto de inflexión. La creciente cohesión del bloque conservacionista refuerza las expectativas de que la CCAMLR termine alineándose con el reciente Tratado de Alta Mar y con la aceleración global de políticas de protección oceánica.

Falta de acción climática
La Comisión tampoco logró aprobar la designación de un nuevo Ecosistema Marino Vulnerable (EMV), pese a la evidencia en vídeo de especies bentónicas frágiles propuesta por científicos. La objeción de dos miembros impidió la protección del fondo marino, una decisión que genera inquietud por la falta de coherencia con decisiones previas.
El cambio climático, uno de los mayores riesgos para la región, se discutió sin traducirse en acciones concretas. “La Antártida se calienta más rápido que casi cualquier otro lugar del planeta, pero la CCAMLR sigue tratando el clima como un asunto secundario”, criticó Eunhee Kim, directora del Instituto de Investigación Oceánica y Climática. “Proteger la resiliencia de estos ecosistemas requiere decisiones ya, no dentro de diez años”.

Transparencia pesquera
Como punto positivo, la CCAMLR adoptó nuevas reglas para el transbordo —transferencia de captura entre buques en alta mar— que obligan a que todas las embarcaciones figuren en una lista pública, reforzando la transparencia y la lucha contra la pesca ilegal.
Aun así, para las organizaciones conservacionistas el balance general es insuficiente. “Mientras el resto del mundo avanza con nuevos compromisos oceánicos, la CCAMLR permanece estancada”, advirtió Christian. “La voluntad demostrada por muchos países este año confirma que el cambio es posible. Pero sin resultados tangibles, este organismo pionero corre el riesgo de quedarse atrás”. 
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Mejora la evaluación de los subglaciales bajo la Antártida

 


Los científicos detectan una gran cantidad de nuevos lagos subglaciales bajo la Antártida gracias a los datos de CryoSat

Fecha de Publicación
: 23/09/2025
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Antártida


Hasta ahora no se han podido detectar ocultos lagos bajo la mayor masa de hielo de la Tierra. Estos lagos subglaciales forman una parte crucial de la estructura helada de la Antártida.
Ocultos bajo la mayor masa de hielo de la Tierra, cientos de lagos subglaciales forman una parte crucial de la estructura helada de la Antártida, afectando el movimiento y la estabilidad de los glaciares y, en consecuencia, influyendo en el aumento global del nivel del mar.
Gracias a una década de datos del satélite CryoSat de la Agencia Espacial Europea, ESA, los investigadores han identificado 85 lagos previamente desconocidos a varios kilómetros bajo la superficie helada que rodea el Polo Sur. Esto aumenta a más de la mitad el número de lagos subglaciales activos conocidos bajo la Antártida, hasta alcanzar los 231.

La importancia de los lagos subglaciales y su inventario
La investigación, publicada en Nature Communications, es significativa porque los lagos subglaciales activos, que se drenan y rellenan cíclicamente, ofrecen una perspectiva excepcional de lo que ocurre muy por debajo de la superficie, en la base de la capa de hielo. La investigación también identificó nuevas vías de drenaje bajo la capa de hielo, incluyendo cinco redes interconectadas de lagos subglaciales.
La autora principal del estudio, Sally Wilson, investigadora doctoral de la Universidad de Leeds, explicó que lo que sabemos sobre los lagos subglaciales y el flujo de agua es limitado porque están enterrados bajo cientos de metros de hielo.
Es increíblemente difícil observar eventos de llenado y vaciado de lagos subglaciales en estas condiciones, especialmente porque tardan varios meses o años en llenarse y vaciarse. Antes de nuestro estudio, solo se habían observado 36 ciclos completos en todo el mundo, desde el inicio del llenado subglacial hasta el final del vaciado. Observamos 12 eventos más de llenado y vaciado completos, lo que eleva el total a 48.

Por qué son importantes los satélites
Aquí es donde los satélites aportaron datos valiosos a la investigación. Las observaciones de la misión CryoSat, lanzada en 2010, generaron un conjunto de datos que abarca desde 2010 hasta 2020.
El satélite CryoSat de la ESA, parte del programa FutureEO de la ESA, mide el espesor del hielo marino polar y monitoriza los cambios en la altura de las capas de hielo sobre Groenlandia y la Antártida, así como de los glaciares de todo el mundo. Su instrumento principal es un altímetro radar, capaz de detectar pequeñas variaciones en la altura de la superficie del hielo, además de medir la altura de la superficie del mar.
Utilizando una década de observaciones de CryoSat, los investigadores detectaron cambios localizados en la altura de la superficie helada de la Antártida, que sube y baja a medida que los lagos se llenan y se vacían en la base de la capa de hielo. Posteriormente, pudieron detectar y cartografiar lagos subglaciales y monitorear sus ciclos de llenado y vaciado a lo largo del tiempo.
Sally explicó que las observaciones como estas son vitales para comprender la dinámica estructural de las capas de hielo y cómo afectan al océano que las rodea. «Los modelos numéricos que utilizamos actualmente para proyectar la contribución de capas de hielo completas al aumento del nivel del mar no incluyen la hidrología subglacial. Estos nuevos conjuntos de datos sobre la ubicación, la extensión y las series temporales de cambio de los lagos subglaciales se utilizarán para profundizar nuestra comprensión de los procesos que impulsan el flujo de agua bajo la Antártida».

¿Cómo se forma un lago subglacial?
El agua de deshielo subglacial se forma debido al calor geotérmico de la superficie del lecho rocoso terrestre y al calor por fricción a medida que el hielo se desliza sobre él. Esta agua de deshielo puede acumularse en la superficie del lecho rocoso y drena periódicamente. Este flujo de agua tiene el potencial de reducir la fricción entre el hielo y el lecho rocoso sobre el que se asienta, permitiendo que el hielo se deslice más rápidamente hacia el océano.
No todos los lagos subglaciales se consideran activos; muchos se consideran estables porque no se sabe si se llenan o se vacían. El lago subglacial más grande conocido es el lago Vostok, situado bajo la capa de hielo de la Antártida Oriental, con un estimado de 5000 a 65.000 km³ de agua bajo 4 km de hielo (el agua del lago Vostok es suficiente para llenar el Gran Cañón y desbordarse al menos un 25%).
Si bien se cree que el lago Vostok es estable, si se vaciara, afectaría la estabilidad de la capa de hielo de la Antártida, la circulación oceánica circundante, los hábitats marinos y el nivel global del mar.

Implicaciones para la modelización climática
Los ciclos de llenado y drenaje de los lagos subglaciales constituyen un conjunto de datos importante para los modelos de la capa de hielo y el clima. Al monitorear estos fenómenos, los científicos pueden comprender mejor las interacciones entre la capa de hielo, el lecho rocoso, el océano y la atmósfera, lo cual es clave para comprender la estabilidad futura de las capas de hielo.
“La hidrología subglacial es una pieza faltante en muchos modelos de las capas de hielo”, dijo Sally. “Al mapear dónde y cuándo estos lagos están activos, podemos empezar a cuantificar su impacto en la dinámica del hielo y mejorar las proyecciones del futuro aumento del nivel del mar”.
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Iceberg gigante A23a ya se derrite de manera irreversible

 


Iceberg gigante A23a se derrite frente a la Antártica

Fecha de Publicación
: 06/09/2025
Fuente: Agencia DW
País/Región: Internacional


Expertos del British Antarctic Survey aseguran que el enorme iceberg que se desprendió de la Antártida hace casi 40 años podría desaparecer por completo en algunas semanas.
Un iceberg gigante que se desprendió de la Antártida hace 39 años, en su momento el más grande del mundo, se está derritiendo en aguas que se volvieron más cálidas, informan los científicos.
A principios de año, este coloso de hielo bautizado como A23a pesaba cerca de 1 billón de toneladas y cubría casi 4.000 km², es decir, un 50 % más que la superficie de Luxemburgo.
Pero al derivar hacia el norte, y por lo tanto hacia regiones menos frías del océano Austral, grandes trozos se desprendieron.

En unas semanas más será irreconocible
Su tamaño actual es de 1.770 km², con una anchura que alcanza los 60 km, según un análisis a partir de imágenes satelitales del servicio europeo Copernicus.
"Diría que realmente está llegando a su fin (...) Simplemente se está pudriendo desde la raíz. El agua está demasiado caliente para que sobreviva. Se está derritiendo con constancia", explica Andrew Meijers, oceanógrafo del Instituto de Investigación Antártica de Reino Unido (British Antarctic Survey).
"Preveo que esto continúe en las próximas semanas, y que en unas semanas será irreconocible", añadió.

Andando hacia aguas menos frías por casi 40 años
A23a se desprendió del continente en 1986 antes de encallar en el mar de Weddell, donde permaneció anclado al lecho oceánico durante más de tres décadas.
En 2020, volvió a ponerse en marcha, arrastrado como otros icebergs por la poderosa corriente circumpolar antártica.
En marzo de 2025 volvió a encallar, no lejos de Georgia del Sur, y entonces se temió que amenazara la subsistencia de los pingüinos y las focas.
Terminó su recorrido rodeando la isla y ganando velocidad a medida que las poderosas olas y las aguas menos frías de este océano lo desgastaban.

A23a ha llegado más lejos de lo que se pensaba
Debido a los efectos evidenciados por el calentamiento global, los científicos se mostraron "sorprendidos" de que aguantara tanto tiempo.
"La mayoría de los icebergs no llegan tan lejos", ya que están "condenados" una vez que abandonan la protección del clima antártico, añadió Meijers.
La formación de icebergs es un proceso natural y los científicos estiman que el ritmo al que la Antártida los produce ha aumentado, probablemente debido al cambio climático provocado por las actividades humanas.
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