Ambientalistas celebran la reelección de Lula en Brasil

 


Ambientalistas celebran la reelección de Lula y piden avanzar hacia la deforestación cero

Lula obtuvo un cuarto mandato con la tala amazónica en mínimos históricos, y las organizaciones ambientales le reclaman acelerar la meta de deforestación cero frente a un Congreso más hostil.

Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil por cuarta vez. Los ambientalistas del país celebraron el resultado, aunque pidieron avanzar hacia la eliminación total de la deforestación. En la segunda vuelta del domingo 25 de octubre, Lula se impuso a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por unos 4,4 millones de votos, con alrededor del 52% frente al 48%. El triunfo llega en un año en que la tala de la Amazonia brasileña cayó a su nivel más bajo desde que comenzó el monitoreo satelital, en 1988.
Según datos parciales del sistema PRODES del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), entre agosto de 2025 y julio de 2026 se deforestaron 3.335 kilómetros cuadrados de selva. Es un 41,8% menos que en el período anterior. En su discurso tras la victoria, Lula destacó que es la primera vez que el país logra reducir la deforestación durante cuatro años consecutivos. También se comprometió a continuar esa lucha en la Amazonia, la principal fuente de emisiones contaminantes de Brasil.

Dos gobiernos, dos curvas
Según un análisis de Greenpeace Brasil basado en los datos del INPE, durante el gobierno de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, se deforestaron 45.612 kilómetros cuadrados, con un pico de 13.038 en 2021. En el actual mandato de Lula, el acumulado fue de 24.648 kilómetros cuadrados, casi un 46% menos. La tasa anual bajó de 9.064 kilómetros cuadrados en 2023 a los 3.335 actuales.
El Gobierno logró ese resultado con un endurecimiento de las penas por delitos ambientales, una mayor fiscalización y la creación de nuevos parques y tierras indígenas. Lo hizo en el marco del reactivado Plan de Acción para la Prevención y el Control de la Deforestación en la Amazonia Legal (PPCDAm), que refuerza el monitoreo satelital de la tala ilegal. Brasil impulsó además el Fondo Bosques Tropicales para Siempre, un mecanismo que paga a los países por conservar sus selvas.

Lo que piden las organizaciones
En un comunicado, Greenpeace sostuvo que ganó la opción por un país soberano, que ahora podrá seguir el camino hacia la meta de deforestación cero en 2030. Ese es uno de los compromisos de Lula desde el inicio de su mandato. La organización anticipó que seguirá presionando por avances concretos en política ambiental y por una transición energética justa. Glenn Hurowitz, de la organización Mighty Earth, fue más allá: «La reelección de Lula es un alivio muy necesario para la selva tropical», afirmó. Aun así, advirtió que el fondo para los bosques todavía necesita más capital.
WWF-Brasil consideró que el resultado da un nuevo impulso y abre una oportunidad para fortalecer las políticas públicas. Pero advirtió que la agenda verde enfrentará «desafíos aún mayores» ante un Congreso donde la derecha se fortaleció. Según la organización, la próxima legislatura tiende a ampliar la influencia de los sectores que buscan flexibilizar las reglas de protección de la naturaleza. Por eso reclamó movilización de la sociedad civil y una estrategia política consistente.

Un Congreso adverso
A partir de febrero de 2027, el Partido Liberal de Bolsonaro tendrá 121 de las 513 bancas de la Cámara de Diputados y 28 de los 81 escaños del Senado. La federación del Partido de los Trabajadores contará con 88 diputados. En los últimos cuatro años, el Parlamento ya aprobó normas muy criticadas por las ONG. Entre ellas están la nueva ley general de licenciamiento ambiental, que redujo los requisitos para obtener autorizaciones, y el marco temporal para las tierras indígenas, ambas sancionadas tras la anulación de vetos presidenciales. «Pondremos todo en riesgo si volvemos a tener un gobierno antiambiental», había advertido antes de la votación Cristiane Mazzetti, coordinadora de la campaña Deforestación Cero de Greenpeace Brasil.

Un resultado impugnado
El ambiente fue uno de los temas menos discutidos de una campaña centrada en la seguridad, el costo de vida y el gasto público. Flávio Bolsonaro, apoyado por buena parte del sector agrícola, había planteado revisar las competencias de los organismos de conservación y había criticado las trabas ambientales. Tras la elección, no reconoció la derrota. Cuestionó la decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, que extendió la votación hasta las 19 a pedido de la campaña de Lula. «Vamos a pedir la anulación de estas elecciones», dijo. Su campaña también había pedido ampliar el horario en municipios de São Paulo, Paraná y Santa Catarina, y sus denuncias de irregularidades no fueron probadas.
Las amenazas sobre la selva persisten, con incendios, tala ilegal y sequías en un año marcado por un El Niño intenso. Para América Latina, el rumbo de la política ambiental brasileña seguirá teniendo un peso que excede las fronteras del país.


Fecha de Publicación: 28/10/2026
País/Región: Brasil
Fuentes Consultadas: Euronews, EFE Verde, InfoMoney, Greenpeace Brasil, WWF-Brasil, INPE

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