Como las petroleras operan contra la transición energética

 


Descubren las estrategias de las empresas petroleras contra la transición energética

Fecha de Publicación
: 13/07/2024
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Internacional


Un análisis del centro de estudios InfluenceMap revela que la industria petrolera lleva más de 50 años oponiéndose a la transición energética mediante estrategias de comunicación que promueven el escepticismo, la neutralidad política y la asequibilidad de los combustibles fósiles.
De acuerdo con el laboratorio de ideas ('think tank'), compañías y organizaciones del ámbito de los combustibles fósiles, entre las que citó al Instituto Americano del Petróleo (API, por sus siglas en inglés), FuelsEurope y Fuels Industry UK, llevan más de 50 años haciendo frente a otras alternativas energéticas con argumentos compartidos.
El estudio, que abarca el período de 1967 a 2023, desveló tres estrategias clave aplicadas por esta industria: escepticismo ante las soluciones, neutralidad política y asequibilidad y seguridad energética.

Distintas palabras, misma narrativa
A través del argumento escéptico, se disminuye el impacto y la viabilidad de la transición energética, mientras que el de neutralidad promueve una mínima intervención del Gobierno frente a la decisión individual del consumidor y el libre mercado.
Finalmente, la tercera argumentación plantea las alternativas a los combustibles fósiles como opciones caras, todo ello pese a que, como agregó la investigación, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), dispone de estudios que se oponen a los razonamientos de la industria.
Un ejemplo del primer tipo de narrativas del sector petrolero citado por la investigación está presente en las declaraciones del API en 1967 ante la propuesta de la Ley de Calidad del Aire en Estados Unidos.
"En la industria petrolera estamos convencidos de que, para el momento en el que se pueda fabricar y comercializar un coche eléctrico práctico, este no tendrá ninguna ventaja significativa desde el punto de vista de la contaminación atmosférica", señaló entonces la organización.
Más recientemente, en 2022, FuelsEurope reaccionó a la Directiva europea relativa a la eficiencia energética de los edificios, ante lo que señaló que la mayor parte de las construcciones en zonas rurales "no están conectadas a la red eléctrica ni a la de gas".
"Es técnicamente inviable y no es rentable que los consumidores dependan únicamente de energía renovable producida 'in situ', como la energía solar", añadió, de acuerdo con InfluenceMap.
Impacto en las emisiones
Durante esos años, según recogió el centro de estudios con base en cifras de Carbon Majors, las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a los miembros de estas asociaciones "crecieron significativamente".
De hecho, entre 1950 y 2022, supusieron en torno a un 18 % de las emisiones mundiales acumuladas de dióxido de carbono de la industria, de acuerdo con el estudio.
Según el responsable del programa para la transición energética en InfluenceMap, Tom Holen, muchas de las petroleras justifican el aumento de las emisiones con el incremento de la demanda del consumidor, pero este estudio muestra que ellas favorecen esta estructura de mercado.
"Este uso continuado de narrativas engañosas seguramente ha retrasado la transición energética durante décadas y continúa suponiendo una grave amenaza para los avances en política climática", aseguró.
.

La crisis climática es una amenaza para la pesca

 


El cambio climático es una amenaza para la pesca en este siglo

Fecha de Publicación
: 13/07/2024
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Internacional


El cambio climático amenaza con disminuir a lo largo del siglo la biomasa pesquera explotable en el mundo, incluidos los principales países productores y dependientes de los alimentos acuáticos, advirtió este miércoles 10 un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Ya para mediados de siglo “las proyecciones globales de biomasa pesquera explotable muestran en muchas regiones disminuciones de más de 10 %, particularmente bajo el escenario de altas emisiones”, indicó el informe “Riesgos del cambio climático para los ecosistemas marinos y la pesca”.
Las emisiones de gases de efecto invernadero, que calientan la atmósfera y los océanos, han precipitado el calentamiento global que pone en riesgo a especies marinas en el mundo, y los escenarios a lo largo del siglo varían dependiendo de si crecerá o disminuirá el volumen de esas emisiones.
Para finales de siglo, bajo el escenario de altas emisiones, que proyecta un calentamiento global de tres a cuatro grados centígrados sobre el promedio de la era preindustrial (1850-1900), las disminuciones de biomasa pesquera empeorarán, 30 % o más en 48 países y territorios.
En cambio, en el escenario de bajas emisiones, que proyecta un calentamiento global de 1,5 a 2 °C, los cambios se estabilizan, entre ninguno y una disminución de 10 % o menos en 178 países y territorios para fines del siglo.
Con el Acuerdo de París de 2015, la casi totalidad de los Estados se comprometieron a reducir voluntariamente sus emisiones de modo que la temperatura media del planeta no exceda de 1,5 °C para el año 2050 con respecto a la era preindustrial, ni de dos grados a finales de la centuria.
En los últimos 12 meses la temperatura media global ya sobrepasó ese umbral, con 1,64 °C según el observatorio europeo Copernicus, aunque se lo toma como una señal del calentamiento global y no como un hecho definitivo pues no se corresponde con un período prolongado.
La FAO apunta que entre las disminuciones de biomasa marina más notables, asociadas al cambio climático, se incluyen las de los principales países productores de pescado, que empeoran hacia fines del siglo en el escenario de altas emisiones.
Por ejemplo, se prevé una disminución de 37,3 % de la biomasa para las zonas económicas exclusivas de Perú y 30,9 % para las de China, aunque se estabilizan en el escenario de bajas emisiones.
Los países con mayor producción de pesca de captura son China, Indonesia, India, Perú, Rusia, Estados Unidos, Vietnam, Japón, Noruega y Chile.
El nuevo informe de la FAO llega poco después de la última edición de “El estado mundial de la pesca y la acuicultura”, en el que la organización mostró que la producción pesquera y acuícola mundial alcanzó un nuevo máximo de 223,2 millones de toneladas en 2022.
Al mismo tiempo aumenta el consumo aparente mundial de alimentos de origen animal acuático per cápita: de 9,1 kilogramos en 1961 a 20,6 kilos en 2021.
La proporción de poblaciones marinas de pesca sostenible supervisadas por la FAO se ubica en 62,3 %, y las personas empleadas en la producción primaria de pesca y acuicultura en el mundo suman 62 millones.
Las proyecciones del estudio se centran en los efectos potenciales del cambio climático sobre los peces explotables. Por lo tanto, no simulan el potencial de cambios abruptos que pueden resultar de combinaciones de cambio climático, deterioro del hábitat, presión pesquera, la contaminación y otros factores humanos.
Sin embargo, Manuel Barange, director de la División de Pesca y Acuicultura de la FAO, dijo que “comprender los posibles impactos del cambio climático sobre los ecosistemas marinos y sus pesquerías, y las incertidumbres asociadas, es crucial para diseñar programas de adaptación a escalas apropiadas”.
“Las emisiones más bajas reducen significativamente las pérdidas de biomasa de fin de siglo en casi todos los países y territorios en comparación con el escenario de emisiones altas. Esto pone de relieve los beneficios de las medidas de mitigación del cambio climático para la pesca y los alimentos acuáticos”, añadió.
Una comparación de las pérdidas proyectadas en ambos escenarios para finales de siglo reveló que la reducción de las emisiones ha tenido beneficios marcados para casi todos los países y territorios.
Entre ellos se encuentran los pequeños Estados insulares en desarrollo, donde la población depende en gran medida de la pesca para obtener alimentos e ingresos, y donde son mayores los riesgos ecológicos y socioeconómicos que plantea el cambio climático.
Por ejemplo, entre los Estados insulares del Pacífico, entre 68 y 90 % de las pérdidas extremas previstas para finales de siglo en el escenario de emisiones elevadas para los Estados Federados de Micronesia, Nauru, Palau, las Islas Salomón y Tuvalu se evitarían en el escenario de emisiones bajas.
El informe también señaló que, para ayudar a los países a lograr la visión de Transformación Azul de la FAO de sistemas alimentarios acuáticos más resilientes, equitativos y sostenibles, una futura investigación deberá abarcar otros usos oceánicos y costeros además de la pesca.
Esto permitiría obtener una visión más integral de la gestión de los recursos naturales marinos frente al cambio climático y orientar las compensaciones entre sectores, incluida la gestión pesquera adaptativa y las políticas agroalimentarias más amplias, resaltó finalmente el informe.
.

El enorme impacto de nuestra vida digital

 


El auge digital puede ser un desastre para el ambiente

Fecha de Publicación
: 12/07/2024
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Internacional


La digitalización impulsa el crecimiento económico mundial y ofrece oportunidades únicas para los países en desarrollo, pero sus repercusiones ambientales son cada vez más graves, advirtió en un informe este miércoles 10 de la Unctad, ahora conocida como ONU Comercio y Desarrollo.
La costarricense Rebeca Grynspan, secretaria general de la Unctad, subrayó la necesidad de un enfoque equilibrado pues “debemos aprovechar el poder de la digitalización para avanzar en un desarrollo inclusivo y sostenible, mientras mitigamos sus impactos ambientales negativos”.
“Esto requiere un cambio hacia una economía digital circular, caracterizada por un consumo y producción responsables, el uso de energía renovable y una gestión integral de los residuos electrónicos”, agregó Grynspan, y resumió: “El creciente impacto ambiental de la economía digital puede revertirse”.
Los países en desarrollo siguen desigualmente afectados tanto económica como ecológicamente debido a las brechas digitales y de desarrollo existentes, aunque tienen el potencial de aprovechar este cambio digital para fomentar el desarrollo
Entre los ejemplos que trae el “Informe sobre la Economía Digital 2024” de la Unctad está que para producir un ordenador que pesa dos kilogramos se necesitan 800 kilos de materias primas.
El consumo de energía de la minería para la moneda digital Bitcoin se multiplicó por 34 entre 2015 y 2020, alcanzando alrededor de 121 teravatios hora, mayor que el de Bélgica, Finlandia o la mayoría de los países pequeños.
En 2022 los centros de datos mundiales consumieron 460 teravatios hora, el equivalente a la energía utilizada por 42 millones de hogares en Estados Unidos en un año, y se espera que esa cifra se duplique para 2026.
La Unctad estima que el sector digital es responsable de entre el 1,5 y el 3,2 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero –que calientan la atmósfera-, similar a lo que ocurre con el transporte aéreo y marítimo.
Entre 2018 y 2022, el consumo de electricidad de 13 importantes operadores de centros de datos aumentó más del doble, lo que pone de relieve la necesidad urgente de abordar las huellas energética e hídrica de estas tecnologías.
Entre las grandes tecnológicas, “Google reveló que en 2022, el consumo total de agua en sus centros de datos y oficinas ascendió a 5600 millones de galones (unos 21,2 millones de metros cúbicos). Para el mismo año, Microsoft informó que su consumo de agua fue de 6,4 millones de metros cúbicos”, dijo Grynspan
En la actualidad, unos 5400 millones de personas utilizan Internet y la economía digital mundial está en auge, con evidentes ventajas para muchos, reconoce el “Informe sobre la Economía Digital 2024” de la Unctad (antes, Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo).
Solo en términos de valor, las ventas de comercio electrónico de las empresas aumentaron de 17 billones (millones de millones) de dólares en 2016 a 27 billones de dólares en 2022, en 43 países.
Los compradores en línea han pasado de menos de 100 millones en 2000 a 2300 millones en 2021, incremento que ha provocado un aumento de 30 % en los residuos relacionados con la tecnología digital entre 2010 y 2022, hasta alcanzar 10,5 millones de toneladas a nivel mundial.
“La gestión de los desechos digitales sigue siendo inadecuada, lo que constituye un gran motivo de preocupación dada la contaminación que genera y su impacto en el medio ambiente”, afirmó Grynspan.
El informe señala que los países desarrollados generan 3,25 kilos de residuos digitales por persona, en comparación con menos de un kilogramo en los países en desarrollo y apenas 0,21 kilos en los países menos adelantados.
Grynspan dijo que, por otra parte, “hablamos mucho sobre cómo las tecnologías digitales pueden reducir el uso de papel y mejorar la eficiencia energética, y pueden ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores del transporte, la construcción, la agricultura y la energía”.
“Pero no se habla tanto de las desventajas”, agregó, insistiendo en que la digitalización es “altamente materialista”, además de requerir grandes cantidades de electricidad rica en carbono.
Para contrarrestar esta amenaza al medio ambiente y en apoyo de una economía digital equitativa y responsable, el informe ofrece sugerencias de políticas que abarcan los minerales preciosos utilizados para fabricar dispositivos electrónicos, incluidos los teléfonos móviles, y otros recursos naturales vitales, como el agua.
El Banco Mundial estima que la demanda de minerales necesarios para la digitalización, como el grafito, el litio y el cobalto, podría aumentar 500 % hasta 2050, y los países en desarrollo son fundamentales en la cadena de suministro mundial de minerales y metales de transición.
“La mayor demanda de minerales esenciales ofrece a los países en desarrollo ricos en recursos la oportunidad de añadir más valor a los minerales extraídos, diversificar su economía y mejorar su desarrollo, pero es necesario transferir tecnología y hacerla más eficiente”, dijo Grynspan.
La Unctad propone nuevos modelos de negocio y políticas sólidas para que el crecimiento digital sea más sostenible, comenzando por utilizar modelos de economía circular, centrándose en el reciclaje, la reutilización y la recuperación de materiales digitales para reducir los residuos y el daño ambiental.
Luego, optimizar los recursos mediante la creación de planes para utilizar las materias primas de manera más eficiente y reducir el uso general;
Se deben fortalecer las regulaciones, aplicar normas y reglas ambientales más estrictas para reducir el impacto ecológico de las tecnologías digitales; invertir en energía renovable, y apoyar la investigación y el desarrollo de tecnologías energéticamente eficientes y de prácticas digitales sostenibles.
También se requiere promover la cooperación internacional, alentar a los países a trabajar juntos para garantizar un acceso justo a las tecnologías y los recursos digitales, y abordar los problemas mundiales de los desechos digitales y la extracción de recursos.
“La economía digital es fundamental para el crecimiento global y las oportunidades de desarrollo, por lo que necesitamos implementar las prácticas que nos llevarán a un espacio en el que todos ganen y no en contra de nuestros objetivos de sostenibilidad ambiental y compromisos con el cambio climático”, concluyó Grynspan.
.

Cifras para dimensionar la grave pérdida de biodiversidad

 

 

Las cifras para dimensionar la grave pérdida de biodiversidad que enfrenta el planeta

Fecha de Publicación
: 12/07/2024
Fuente: El Espectador (Colombia)
País/Región: Internacional


Cerca de un millón de especies de plantas y animales amenazadas, y la pérdida del 85 % de los humedales del planeta, son algunas de las cifras que ayudan a dimensionar una de las mayores crisis del planeta: la pérdida de biodiversidad. Qué hacer para revertir esta crisis es el tema central de la COP16 que se realizará este año en Colombia.
El cóndor andino (Vultur gryphus), el mismo que aparece en el escudo de Colombia, y el mono tití cabeciblanco (Saguinus oedipus), que solo vive en seis departamentos del país, son dos de las especies más representativas del territorio nacional. El primero es muy característico de los Andes y el segundo del noroeste. Además de ser emblemáticas, tienen otra característica en común: ambos se encuentran en Peligro Crítico de extinción a nivel nacional. Se estima que hoy en día solo quedan 150 cóndores en Colombia y menos de 7.500 de estos monos.
Sin embargo, no son los únicos. Según la más reciente lista de especies amenazadas del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, actualizada en febrero de este año, en Colombia hay 2.104 especies de animales, plantas y hongos en riesgo de extinción que, a su vez, hacen parte de una larga lista a nivel global. En 2019, 150 expertos de todas las regiones del mundo llevaron a cabo la Evaluación Mundial sobre la Diversidad Biológica y los Servicios de los Ecosistemas, en la que se determinó, entre otras cosas, que alrededor del 25 % de las especies de grupos de animales y plantas están amenazadas, “lo cual hace pensar que alrededor de un millón de especies ya están en peligro de extinción”.
En este informe, liderado por la Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), un órgano independiente compuesto por más de 130 gobiernos, se señala que el 75 % de la superficie terrestre ha sufrido alteraciones considerables, y que el 47 % de los ecosistemas naturales han sido deteriorados, en relación con sus estados iniciales estimados.
“En tierra, los más sensibles son los bosques de edad madura, los ecosistemas insulares y los humedales”, indica el documento. Sobre estos últimos, el panorama es especialmente crítico. Juliana Delgado, directora de ciencia de The Nature Conservancy (TNC Colombia), explica que la pérdida de humedales en el mundo ocurre tres veces más rápido que la pérdida de los bosques. El IPBES señala que se ha perdido más del 85 % de la superficie de estos ecosistemas, entre los que resaltan los manglares, ciénagas, lagunas, entre otros.
Todos estos datos reflejan la magnitud de una de las mayores crisis que enfrenta el planeta: la pérdida de biodiversidad, una situación que nos está conduciendo a una sexta extinción masiva. Las actividades humanas, dice el informe del IPBES, ya han provocado la extinción de por lo menos 680 especies de vertebrados desde el año 1500. Actualmente, más del 40 % de las especies de anfibios, casi un tercio de los corales que forman arrecifes y más de un tercio de los mamíferos marinos están amenazados.
A esto se suma que el tamaño de casi 32.000 poblaciones de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces, monitoreadas en todo el mundo entre 1970 y 2018, ha disminuido en un 69 %, según el informe Planeta Vivo 2022, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). En África, el promedio de este declive fue del 66 %, en el Pacífico Asiático del 55 % y, en América Latina y el Caribe, del 94 %.
Hace unas semanas, Mike Barret, director ejecutivo de Conservación y Ciencia de WWF Reino Unido y coautor del informe, explicaba que la situación en América del Sur es parte de un problema a nivel mundial. “Se ha pasado por alto un aspecto clave: que el norte global también es parte de la razón por la que la naturaleza sigue disminuyendo en Sudamérica debido a nuestro consumo. El comercio de productos agrícolas es un ejemplo”.
Esta situación afecta a uno de los biomas más importantes del planeta: la Amazonía. Este lugar, que abarca regiones de ocho países, alberga casi el 10 % de la biodiversidad de la Tierra: allí viven el 14 % de las aves, el 9 % de los mamíferos, el 8 % de los anfibios y el 18 % de los peces que habitan los trópicos.
Una de las características que la hace especial es su alto nivel de endemismo, es decir, las especies que solo habitan allí. Se estima que un 34 % de los mamíferos, un 20 % de las aves, y el 58 % de los peces de agua dulce de la Amazonía no se encuentran en otros lugares del mundo.
Pese a que sus ecosistemas, entre otras cosas, contribuyen a la estabilización climática global mediante el almacenamiento de carbono en sus suelos y vegetación, el 17 % de los bosques amazónicos han sido transformados, y otro 17 % han sido degradados, de acuerdo con el Informe Amazonía Viva 2022, de WWF.

¿Qué hay detrás de la pérdida de biodiversidad?
En términos generales, esta crisis está siendo provocada por cinco factores: la degradación y pérdida del hábitat, la explotación directa de los organismos, la introducción de especies invasoras, la contaminación y el cambio climático.
Por ejemplo, el IPBES señala que la contaminación marina por plásticos se ha duplicado desde 1980 y afecta a por lo menos 267 especies, entre ellas al 86 % de las tortugas marinas, al 44 % de las aves marinas y al 43 % de los mamíferos marinos.
En el caso de las especies de agua dulce, las más afectadas, con un declive del 83 % desde 1970, según el Informe Planeta Vivo, las amenazas son varias. Luis Germán Naranjo, quien para el momento en que se lanzó el informe se desempeñaba como director de Conservación y Gobernanza de WWF Colombia, explicaba que una de las razones puede ser el estado de los ríos, “pero otro factor muy importante es la sobrepesca, que seguramente ha afectado a las poblaciones como lo hemos vivido en Colombia, por ejemplo, con la disminución de las pesquerías del río Magdalena”.
Estas amenazas se reflejan en la Amazonía, donde “los ecosistemas de agua dulce también están bajo inmensa presión por una infraestructura fluvial que produce pérdida de conectividad, sobrepesca, introducción de especies exóticas y contaminación proveniente del transporte fluvial, los asentamientos humanos, los derrames petroleros y del uso del mercurio en la minería ilegal e informal”, según el informe Amazonía Viva 2022.
Cerca de un millón de especies de plantas y animales amenazadas, y la pérdida del 85 % de los humedales del planeta, son algunas de las cifras que ayudan a dimensionar una de las mayores crisis del planeta: la pérdida de biodiversidad. Qué hacer para revertir esta crisis es el tema central de la COP16 que se realizará este año en Colombia.
Todos estos factores están en aumento y producen la pérdida no solo de ecosistemas y especies, sino también de los servicios que estos brindan a la humanidad. El informe del IPBES señala que la naturaleza es esencial para la existencia humana y la buena calidad de vida. “La mayoría de las contribuciones de la naturaleza a las personas no se pueden sustituir por completo y algunas son irremplazables”.
Por mencionar algunos de esos servicios está la regulación de calidad del aire, del agua dulce y de los suelos, la reducción de los riesgos asociados a desastres naturales, proveen alimentos, medicinas, energía, entre otros materiales fundamentales para el bienestar físico de las personas y la conservación de la cultura.
Se estima que más de dos mil millones de personas dependen de la leña para satisfacer sus necesidades básicas de energía, unos cuatro mil millones de personas dependen principalmente de las medicinas naturales para su atención sanitaria, y alrededor del 70 % de los medicamentos utilizados para el tratamiento del cáncer son productos naturales o sintéticos inspirados en la naturaleza, según el IPBES.
Por todas estas razones, los diferentes países se han trazado varias metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad a 2030. Las más recientes son las establecidas en el Marco Global de Biodiversidad Kunming- Montreal, aprobado en 2022 por 196 países, incluido Colombia. Este documento incluye 23 metas que contemplan, entre otras cosas, conservar al menos el 30 % de la superficie del planeta, reducir a la mitad de la introducción de especies invasoras y restaurar el 30 % de los ecosistemas degradados.
Para Barret, de WWF, aunque estas metas son necesarias, no son suficientes, pues a las amenazas que ya mencionamos agrega una más: los patrones de consumo de los países del norte global. “Si nos fijamos en el marco mundial de la biodiversidad que se acordó en Montreal, mientras que la meta de 2030 es buena, para detener la pérdida, las acciones que se acordaron se referían principalmente a la parte de conservación. Así que sabemos que no es suficiente. Los compromisos que se hicieron sobre el consumo y la producción y las huellas globales no son lo suficientemente específicos o ambiciosos”.
En octubre, cerca de 200 países se reunirán en Cali, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16), para revisar sus Estrategias Nacionales y Planes de Acción en Biodiversidad (NBSAPs, por sus siglas en inglés), los instrumentos que se desarrollan para cumplir con las metas. Esta será la primera evaluación desde la aprobación del Marco y mostrará si los esfuerzos de los países son suficientes o no para hacerle frente a la pérdida de biodiversidad.
.

El Norte global 'infla' la financiación climática del Sur global

 


Países ricos sobreestiman su financiación climática hacia el Sur

Fecha de Publicación
: 11/07/2024
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Internacional


La realidad de los esfuerzos económicos de los países ricos para proporcionar financiación climática al Sur global es menos de un tercio de lo que señalan sus cifras oficiales, indicó un reporte de la coalición internacional contra la pobreza Oxfam divulgado este martes 9.
“Las afirmaciones por parte de estos países (ricos) de que ya están cumpliendo sus promesas financieras son exageradas, ya que sus esfuerzos reales son mucho menores de lo que la cifra oficial parece indicar”, dijo la responsable de políticas sobre cambio climático de Oxfam Internacional, Nafkote Dabi.
Los países ricos aseguran haber movilizado casi 116 000 millones de dólares en financiación climática en 2022, superando por primera vez los 100 000 millones anuales que habían prometido alcanzar de cara a 2020, para ayudar a los países del Sur global a enfrentar el empeoramiento de los efectos de la crisis climática.
Sin embargo, aunque unos 92 000 millones de dicha cantidad reportada se aportaron en forma de financiación pública, casi 70 % de esos fondos se erogaron en forma de préstamos, indicó el informe.
Muchos de esos préstamos requieren poco o ningún esfuerzo financiero por parte de los países ricos, ya que se conceden a tipos de mercado rentables, lo que aumenta los niveles de deuda de los países del Sur global.
Oxfam calcula que “el valor real de la financiación climática aportada por los países ricos en 2022 se sitúa solo entre 28 000 y 35 000 millones de dólares”, y que como máximo se destinaron 15 000 millones a medidas de adaptación (reducir las vulnerabilidades e incrementar la resiliencia frente al cambio climático).
“Para hacernos una idea de lo que suponen 35 000 millones de dólares, es la cantidad de dinero que las grandes empresas de petróleo y gas ganan en sólo seis días”, afirmó Dabi.
Agregó que “los países del Sur global llevan años saliendo mal parados a causa de la cantidad real de financiación climática aportada a la baja por los países ricos”, y que en el año de máximo esfuerzo reportado muestra una brecha de 88 000 millones de dólares, más de dos tercios de las cifra presentada como esfuerzo de cooperación.
Las cifras de Oxfam toman en cuenta solo el equivalente en subvenciones de los préstamos aportados (y no su valor nominal o total), reflejando por tanto el esfuerzo financiero real ejercido por los países ricos.
En sus estimaciones, Oxfam tiene en cuenta la diferencia entre los préstamos a tipo de mercado y los que se conceden en condiciones preferentes, y considera el valor climático real de la financiación declarada, en la que dicha contribución climática actualmente se sobreestima.
“Los países de renta baja y media deberían recibir la mayor parte de los fondos en forma de subvenciones, a su vez dirigidas a poner en marcha verdaderas iniciativas relacionadas con el clima, que les ayuden a adaptarse a los daños climáticos y a abandonar los combustibles fósiles”, sostuvo Dabi.
En cambio, esos países, entre los más pobres y endeudados, “sufren un perjuicio doble: en primer lugar, por los efectos climáticos a los que apenas han contribuido; y, en segundo lugar, al tener que costear los intereses de los préstamos que se les conceden para hacer frente a esos efectos”, indicó la responsable.
La financiación climática es un tema espinoso en las negociaciones internacionales, ya que la discrepancia, entre las promesas financieras y la realidad, sigue minando la confianza mutua que los países precisan, recordó el reporte de Oxfam.
Asimismo, esa financiación tiene “un carácter vital a nivel material”, puesto que en muchos países es la única vía para poder adoptar medidas climáticas.
Los gobiernos que se reunirán en la 29 Conferencia de las Partes (CO29) de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en Bakú (Azerbaiyán) a finales de este año, prevén adoptar un nuevo acuerdo mundial de financiación climática, denominado Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado.
Oxfam sostiene que ese acuerdo debe centrarse en no repetir los errores del compromiso anterior de 100 000 millones de dólares anuales, y en cambio debe garantizar que los países ricos aporten una financiación significativamente mayor, de forma más transparente y con rendición de cuentas.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) calcula que los fondos necesarios para la adaptación en los países de renta baja y media oscilarán entre 215 000 y 387 000 millones de dólares anuales en lo que resta de década.
.

Colombia frena la deforestación. La cifra más baja en 23 años

 

 

La deforestación en Colombia descendió a niveles históricos en 2023, dice la ministra del ambiente

Fecha de Publicación
: 11/07/2024
Fuente: Independent
País/Región: Colombia


La deforestación en Colombia descendió 36% en 2023 en comparación con el año previo, hasta alcanzar su nivel más bajo desde que comenzaron a llevarse registros, informó el gobierno el lunes.
El declive fue impulsado por una disminución en la destrucción ambiental de la Amazonia, la selva más grande del mundo, indicó el gobierno del presidente Gustavo Petro. Aproximadamente una tercera parte de dicho descenso ocurrió en Colombia, agregó.
La deforestación a nivel nacional se redujo a unos 792 kilómetros cuadrados (unas 305 millas cuadradas) en 2023, comparados con unos 1.235 km² (aproximadamente 477 mi²) un año antes. Poco más de la mitad de la deforestación ocurrió en la Amazonia.
El descenso significa que 44.262 hectáreas de bosque dejaron de ser taladas, les dijo a los periodistas la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Susana Muhamad.
Al ser elegido en 2022, Petro se comprometió a poner fin al elevado ritmo de deforestación en la Amazonia al limitar la expansión del sector agropecuario en el bosque tropical y crear reservas en las que se permite a las comunidades indígenas y a otros cosechar hule, açaí y otros productos forestales no madereros.
Los avances en las conversaciones de paz entre el gobierno y las guerrillas en el área, junto con incentivos financieros para los agricultores en la Amazonia con el fin de ayudar a la conservación, impulsaron la disminución. La deforestación ya se había reducido en aproximadamente 29% en 2022.
Expertos ambientales han dicho en años anteriores que el descenso en la deforestación probablemente también está vinculado a órdenes de grupos disidentes de guerrillas de las FARC en las que prohíben la deforestación. Muhamad dijo el lunes que la fuerte presencia de las fuerzas armadas del gobierno en estas áreas, al igual que los avances alcanzados en las conversaciones de paz, serán cruciales para mantener una tendencia descendente.
Pero las cifras del año próximo no se ven tan prometedoras. Ya se ha registrado un incremento significativo en la deforestación debido a los efectos del clima seco provocado por El Niño —un fenómeno climático que calienta el océano Pacífico central—, señaló Muhamad. La ganadería, la siembra de narcóticos y la minería y tala ilegales siguen siendo factores de deforestación en la nación andina, agregó la ministra.
La información fue dada a conocer mientras Colombia se prepara para ser sede de la cumbre de biodiversidad COP16 de Naciones Unidas, la cual se llevará a cabo en la ciudad suroccidental de Cali a partir del 21 de octubre.
.

La economía es el mayor obstáculo a un ambiente sano

 


David Boyd: “La contaminación le cuesta al mundo 8,1 billones de dólares anuales”

Fecha de Publicación
: 10/07/2024
Fuente: El País (España)
País/Región: Internacional


El exrelator de la ONU sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente afirma que la economía es el mayor obstáculo a un medio ambiente sano
Cuando se le pregunta qué no olvidará de sus seis años como relator especial sobre Derechos Humanos y Medio Ambiente de las Naciones Unidas, David Boyd recurre a las emociones de uno de sus viajes a Sudamérica. “En Quintero encontré a una mujer joven con dos niños. Tenía lágrimas corriéndole por su rostro y me decía: ¿imaginas enviar tu hijo a la escuela y no saber si volverá a casa o si tendrás que ir al hospital a buscarlo?”, cuenta refiriéndose a la crisis de contaminación de las comunas de Quintero y Puchuncaví en Chile debido a la presencia de empresas que emanan azufre, arsénico y material particulado. “Es inconcebible que las corporaciones continúen haciendo negocios frente a un sufrimiento humano tan profundo,” dice.
Profesor asociado de Derecho y Políticas de Sostenibilidad en la Universidad de la Columbia Británica en Canadá, Boyd (1964, Londres) terminó su mandato en la ONU a finales de abril para regresar a una vida académica más tranquila. No oculta la dureza de las situaciones que encontró en sus viajes, documentando la que define como “una emergencia planetaria sin precedentes, con la crisis climática y la contaminación que mata a más de 9 millones de personas cada año”. Pero tiene muy claro cuál es la mayor dificultad para implementar las políticas necesarias.
“El obstáculo principal a gozar del derecho a un medio ambiente saludable y seguro es la economía global, que está basada en la explotación tanto de las personas como de la naturaleza. Hasta que reformemos ese sistema será difícil, si no imposible, reconocer no solo el derecho a un medio ambiente saludable, sino todo el espectro de derechos humanos”, asegura Boyd antes de negar que sus palabras sean “un ataque radical” al modelo capitalista. “Un sistema donde las empresas pueden externalizar sobre las finanzas públicas decenas de billones de dólares de costos para la salud y el medio ambiente es un sistema que necesita una reforma fundamental”, dice en entrevista con América Futura.

Pregunta. ¿Qué entiende exactamente con externalizar estos costos?
Respuesta. El ejemplo más evidente tiene que ver con la industria de los combustibles fósiles. Cuando se extrae o se quema petróleo, gas y carbón, esto resulta en una grave contaminación del aire, que tiene impactos adversos en la salud humana. Estos costos no son pagados por las empresas, recaen sobre el público en general. Además, sabemos que su extracción y combustión son la causa predominante de la crisis climática. Los costos económicos de la crisis planetaria son descomunales. Los daños para la salud y el medio ambiente derivados de la contaminación atmosférica cuestan al mundo 8,1 billones de dólares anuales. Un estudio del Instituto para la Investigación del Cambio Climático de Potsdam ha estimado que el impacto del cambio climático puede llegar a costar 38 billones de dólares cada año hasta el 2050.

P. En su último informe subraya cómo los marcos normativos voluntarios se han demostrado inadecuados para cambiar los comportamientos de las empresas…
R. Los marcos normativos voluntarios fueron diseñados para fracasar. Sabemos desde hace décadas que la mejor manera de lograr el progreso ambiental no es a través de enfoques voluntarios, sino más bien a través de una regulación estricta. Hace 20 años no había la voluntad política para hacerlo. Por eso la ONU ideó los principios rectores sobre las empresas y los derechos humanos. Ahora podemos mirar hacia atrás y decir que no han movido la aguja lo suficiente.

P. En su mandato, denunció los procedimientos de arbitraje internacional conocidos como Solución de Controversias entre Inversionistas y Estados (SCIE) como un obstáculo a la adopción de medidas ambientales. En los SCIE, una empresa extranjera puede llevar a juicio a un país en frente de un árbitro tercero en vez de un juez nacional...
R. Estos casos están dando como resultado que los Gobiernos tengan que pagar miles y miles de millones de dólares a empresas de combustibles fósiles. Billones que deberían gastarse para abordar la crisis climática y no en llenar los bolsillos de las empresas que han obtenido una riqueza increíble creando esa misma crisis.

P. Pero los países no respetan los acuerdos con las empresas…
R. El sistema se desarrolló en la década de 1960 y la intención original era evitar la expropiación de los activos extranjeros en estados que recién habían ganado la independencia. Pero el sistema se ha salido de control. Las decisiones de arbitraje se han interpretado de manera muy amplia. Hoy en día, si un Gobierno impone un impuesto a las emisiones de carbono de las industrias fósiles, hay abogados de arbitraje que argumentarán que se trata de una violación de los derechos de los inversores extranjeros. Uno de los casos más llamativos se dio en Colombia, donde la empresa minera canadiense Eco Oro Minerals quiso construir una gran mina de oro a cielo abierto en un ecosistema muy frágil que constituya la fuente de agua potable para millones de colombianos. El Ministerio de Medio Ambiente dijo que no podían. Sin embargo, esa empresa presentó un caso de arbitraje internacional y lo ganó.

P. En su reporte ha identificado alrededor de 327 causas sólo en América Latina.
R. América Latina ha sido un lugar muy popular para la inversión extranjera porque los Gobiernos son generalmente estables, y los estándares laborales y ambientales han sido históricamente más bajos. Pero han comenzado a intentar mejorarlos. Y se están topando con una oleada de juicios. El Salvador ha sido demandado por la empresa minera canadiense Pacific Rim/OceanaGold. Costa Rica ha sido demandada por la empresa estadounidense de petróleo y gas Harken Energy y por una empresa minera canadiense, Infinito Gold. Panamá se enfrenta ahora a un caso de la empresa minera canadiense First Quantum Minerals que busca al menos 20.000 millones de dólares en daños. Estas son cifras astronómicas para los países del sur global.

P. América Latina ha estado a la vanguardia al impulsar el reconocimiento del derecho a un medio ambiente saludable y tribunales de distintos países han tomado decisiones progresistas..
R. El mayor desafío al que se enfrenta la región es cómo pasar de una economía extractivista a una que satisfaga las aspiraciones de su pueblo. Uno de los acontecimientos más interesantes es que los Gobiernos han comenzado a utilizar el derecho a un medio ambiente saludable como defensa en demandas presentadas por las empresas. Así ha habido varios casos de Gobiernos en México, en Kenia, en Uganda, que promulgaron regulaciones que prohíben las bolsas de plástico. En Perú, donde había una regulación que prohibía la importación de vehículos de motor antiguos, los tribunales aceptaron ese argumento. En Argentina, donde había una empresa canadiense que quería hacer un gran proyecto minero en una región glaciar protegida, el Gobierno dijo que estaba cumpliendo con su deber. Y la Corte Suprema estuvo de acuerdo. Esta también es una forma poderosa en que el derecho a un medio ambiente saludable puede ayudarnos a avanzar en la dirección correcta.
.

Europa enfrenta aumento de especies invasoras

 


El futuro de la gestión de las especies invasoras en Europa

Fecha de Publicación
: 10/07/2024
Fuente: The Conversation
País/Región: Europa


Las invasiones biológicas son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad, y también generan importantes costes sociales y económicos. En Europa se han registrado más de 13000 especies exóticas establecidas, de las cuales en torno a 1 500 se comportan como especies invasoras con efectos negativos. Algunas especialmente problemáticas son la rata parda, el mapache, el cangrejo americano, el mosquito tigre, el ácaro varroa, las ambrosias y el ailanto, entre muchos otros ejemplos.
Diversos estudios han pronosticado que, para 2050, el número de especies exóticas en Europa aumentará hasta un 64 % en la mayoría de los grupos taxonómicos. Estas estimaciones suponen que las tendencias anteriores de acumulación de especies exóticas se mantendrán sin cambios. Sin embargo, el número y las repercusiones de las especies invasoras dependen de diversos factores ambientales y socioeconómicos que probablemente evolucionarán de forma diferente en el futuro.

Posibles escenarios futuros
Investigadores y gestores de distintos países hemos desarrollado cuatro escenarios cualitativos sobre el futuro de las invasiones biológicas hasta 2050 en el marco de los proyectos AlienScenarios e InvasiBES, financiados a través de la convocatoria conjunta 2017-2018 del Foro Belmont y BiodivERsA. Los escenarios cualitativos no son predicciones, sino descripciones narrativas o historias que retratan lo que podría suceder en el futuro.
En particular, estos escenarios tienen en cuenta los desarrollos socioecológicos considerados críticos para las especies invasoras, y se centran más en la biodiversidad que otros escenarios de cambio global, como las trayectorias socioeconómicas compartidas (SSP, por sus siglas en inglés) consideradas en muchos informes sobre cambio climático. Y son los siguientes:
-  Las grandes tecnológicas controlan Europa (Big Tech Rules Europe). Gran desconfianza en los gobiernos y gran influencia de las grandes empresas. Población centrada en las ciudades y con dificultades económicas. Aumento de las especies invasoras y disminución de la gestión coordinada.
-  (Pseudo)panacea tecnológica (Technological (Pseudo-)Panacea). Rápido avance tecnológico, grandes volúmenes comerciales y alta bioseguridad. Predominio de las ciudades inteligentes. La tasa de establecimiento y propagación de especies invasoras es baja debido a medidas de bioseguridad sólidas y diligentes.
-  Gobierno verde local (Green Local Governance). Los gobiernos regionales adquieren mayor influencia. Al adoptar el decrecimiento, la sociedad valora la producción local y se desplaza de las zonas urbanas a las rurales. La reducción del comercio limita las especies invasoras, pero la escasa coordinación dificulta la gestión y la bioseguridad.
-  Europa perdida (Lost (in) Europe). Reducción de la cooperación internacional y aumento de las desigualdades sociales. Empeoran la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Las especies invasoras disminuyen con menos comercio, pero se controlan y gestionan con menos eficacia.

Más allá de la gestión directa
Además de crear estos escenarios, los utilizamos para desarrollar una estrategia de gestión de las invasiones biológicas en Europa.
La estrategia se construyó en torno a la visión de que “para 2050, los efectos nocivos de las especies invasoras en Europa (Estados miembros y no miembros de la UE) se habrán reducido sustancialmente en comparación con la actualidad”, y se adaptó a las incertidumbres derivadas de los escenarios antes mencionados.
Esta estrategia de gestión contempla 19 objetivos diferentes, agrupados en cuatro categorías:
-  Política: mejora de la competencia política en el tema, aumento de la financiación, escaneo de horizontes sobre futuras especies exóticas, priorización de especies invasoras, áreas invadidas y vías de entrada para gestionar.
-  Investigación: establecimiento de redes de investigación, detección de las lagunas de datos y de conocimiento en cuanto a especies invasoras e identificación de herramientas críticas para su vigilancia y control.
-  Concienciación pública: establecimiento de estrategias de comunicación y dedicación de fondos para la concienciación e involucración de la sociedad.
-  Bioseguridad: aumento de la cooperación europea e internacional, creación de un sistema de monitorización y desarrollo de un sistema de respuesta rápida, control, erradicación y restauración del daño.
Esta variedad de objetivos pone de manifiesto la complejidad de la gestión de las especies invasoras y la necesidad de considerar acciones más allá de la gestión directa, como la prevención, la erradicación y el control.
Varios de estos objetivos han sido identificados como importantes para la gestión de especies invasoras en otros estudios, pero los proyectos AlienScenarios e InvasiBES los amplían, integrando los conocimientos existentes en un marco global. Este marco orientará las actuaciones sobre especies invasoras en diferentes escenarios futuros y ayudará a diseñar una estrategia de gestión a largo plazo de las invasiones biológicas en Europa.

Principales recomendaciones
A partir de la relación entre los objetivos y los principales elementos transversales que se desprenden de la estrategia de gestión, se han identificado cuatro recomendaciones principales para la gestión de las especies invasoras en Europa. Estas recomendaciones incluyen:
-  Establecer un acuerdo (u organismo) intergubernamental para coordinar las acciones relacionadas con la gestión de las especies invasoras en Europa.
-  Desarrollar una estrategia y una plataforma de comunicación para sensibilizar a la opinión pública sobre las invasiones biológicas y sobre cómo gestionarlas en todos los sectores.
-  Adoptar protocolos normalizados para recopilar datos sobre especies invasoras y facilitar el acceso a los mismos con el fin de orientar las decisiones de gestión.
-  Establecer un sistema de seguimiento para evaluar las invasiones biológicas a escala europea y nacional.
Ninguna de estas recomendaciones bastará por sí sola. Sin embargo, representan elementos clave que pueden estructurar una estrategia a largo plazo para gestionar las invasiones biológicas a escala europea. Es hora de cambiar el enfoque de la gestión de las invasiones biológicas hacia una perspectiva más integradora que tenga en cuenta diferentes sectores y países, y que contemple explícitamente escenarios futuros plausibles.
.

Decimotercer mes consecutivo con récord de temperatura

 


La temperatura en el mundo rompió récords en junio

Fecha de Publicación
: 09/07/2024
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Internacional


El mes pasado fue el junio más caluroso jamás registrado en la historia, y el decimotercero consecutivo con un récord de temperatura mensual, según informó este lunes 8 la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Celeste Saulo, secretaria general de la OMM; dijo que “las últimas cifras del Servicio de Cambio Climático de Copernicus lamentablemente ponen de relieve que superaremos el nivel de 1,5 grados centígrados de forma temporal y con una frecuencia cada vez mayor, mensualmente”.
Ese servicio europeo informó que la temperatura media global durante el último período de 12 meses (julio de 2023-junio de 2024) fue 1,64 °C superior a la media preindustrial de 1850-1900, generalmente estimada entre 13 y 14 para el conjunto del planeta.
Sin embargo, “es importante destacar que los incumplimientos temporales no significan que se pierda definitivamente el objetivo de 1,5 grados centígrados, ya que se trata de un calentamiento a largo plazo que se prolongará durante al menos dos decenios”, matizó Saulo.
Si bien es inusual, una racha similar de récords de temperatura rotos ya se registró entre los años 2015 y 2016.
Carlos Buontempo, director del servicio de cambio climático de Copernicus, dijo que “incluso si esta racha de fenómenos extremos llega a su fin en algún momento, es inevitable que se rompan nuevos récords a medida que el clima siga calentándose”.
“Esto es inevitable, a menos que dejemos de añadir gases de efecto invernadero a la atmósfera y a los océanos”, agregó Buontempo.
En el Acuerdo de París de 2015, la casi totalidad de las naciones se comprometieron a reducir voluntariamente las emisiones de gases de efecto invernadero, que calientan el planeta, de modo que la temperatura no exceda en más de 1,5 °C la media preindustrial a mediados de siglo, ni más de dos grados al final de la centuria.
La comunidad científica ha advertido en repetidas ocasiones que un calentamiento de más de 1,5 °C corre el riesgo de desencadenar impactos mucho más graves en el cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos, y que cada fracción de grado de calentamiento es importante.
Incluso con los niveles actuales de calentamiento global, ya se están produciendo efectos climáticos devastadores, como olas de calor más extremas, lluvias extremas y sequías, reducciones de los glaciares, de las capas de hielo y del hielo marino, y una aceleración del aumento del nivel del mar y del calentamiento de los océanos.
Saulo observó que “en junio se produjeron olas de calor generalizadas y prolongadas en muchos países, que tuvieron importantes repercusiones en todos los aspectos de la vida de las personas. Esto ocurrió incluso antes del pico tradicional del verano en el hemisferio norte, que sin duda será más extremo”.
Adicionalmente, “las temperaturas récord de la superficie del mar son una gran preocupación para los ecosistemas marinos vitales, y proporcionan energía para potenciar los ciclones tropicales, como vimos con el huracán Beryl”, dijo Saulo.
El huracán Beryl, formado en el Atlántico a finales de junio, se favoreció con las altas temperaturas en la superficie marina y avanzó con fuertes vientos ylluvias sobre el Caribe, sureste de México y llegó este lunes como una fuerte tormenta al estado de Texas, en el sur de Estados Unidos.
Las temperaturas europeas fueron superiores a la media en las regiones del sudeste y Turquía, pero cercanas o inferiores a la media en Europa occidental, Islandia y el noroeste de Rusia.
Fuera de Europa, las temperaturas fueron más altas que la media en el este de Canadá, el oeste de Estados Unidos y México, Brasil, el norte de Siberia, Oriente Medio, el norte de África y la Antártida occidental.
Las temperaturas estuvieron por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial oriental, lo que indica un desarrollo de La Niña (vientos fríos sobre la superficie marina), pero las temperaturas del aire sobre el océano se mantuvieron en un nivel inusualmente alto en muchas regiones.
El servicio Copernicus indicó que la temperatura superficial del mar, en promedio para junio de 2024 en la zona entre los 60 grados de latitud sur y los 60° de latitud norte fue de 20,85 °C, el valor más alto registrado para el mes.
Es el decimoquinto mes consecutivo en el que esa temperatura ha sido la más cálida en el registro de datos para el mes respectivo del año, según Copernicus.
.

¿Que zonas que no podrán ser habitadas en 2050?

 


NASA advierte sobre zonas que no podrán ser habitadas en 2050, ¿cuáles son?

Fecha de Publicación
: 09/07/2024
Fuente: Vanguardia (México)
País/Región: Internacional

Un estudio basado en datos de la NASA destaca que, sin medidas urgentes, estas áreas enfrentarán condiciones insostenibles para la vida humana
El cambio climático ha emergido como una amenaza real e inminente para nuestro ecosistema, poniendo en riesgo la estabilidad de estos paisajes y la vida que albergan. Uno de los efectos más alarmantes del cambio climático es el incremento de las temperaturas extremas. Este fenómeno podría volver inhabitables ciertas regiones de la Tierra en las próximas décadas.
Un estudio basado en datos satelitales ha identificado áreas donde el aumento de la temperatura y la humedad creará condiciones insostenibles para la vida humana. De acuerdo con un informe de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), países como Pakistán, en el sur de Asia, podrían experimentar un incremento considerable de las temperaturas de bulbo húmedo, especialmente en zonas subtropicales.

¿Qué lugares serán inhabitables en 2050?
Las proyecciones para el Golfo Pérsico revelan que, sin medidas urgentes, esta región será inhabitable para el año 2050. De igual manera, el Mar Rojo enfrenta un riesgo significativo de sufrir un aumento en la temperatura que lo haría inviable para la vida humana. Las áreas costeras de estas regiones están particularmente en riesgo, ya que el aumento de la temperatura y la humedad podría superar los límites tolerables para los seres humanos.

Evidencias del cambio climático
La evidencia del cambio climático es abundante y convincente. Según la NASA, mientras que el clima de la Tierra ha cambiado a lo largo de su historia, el calentamiento actual está ocurriendo a un ritmo no visto en los últimos 10,000 años. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) afirma que desde que comenzaron las evaluaciones científicas sistemáticas en la década de 1970, la influencia de la actividad humana en el calentamiento del sistema climático ha evolucionado de una teoría a un hecho establecido.
La información científica extraída de fuentes naturales, como núcleos de hielo, rocas y anillos de árboles, y de equipos modernos, como satélites e instrumentos, muestra signos de un clima cambiante. Desde el aumento de la temperatura global hasta el derretimiento de las capas de hielo, la evidencia del calentamiento del planeta es clara y preocupante.

El planeta enfrenta cambios climáticos históricos
El clima de la Tierra ha experimentado cambios significativos a lo largo de su historia. Solo en los últimos 800 mil años, ha habido ocho ciclos de glaciaciones y períodos más cálidos. El final de la última glaciación, hace unos 11 mil 700 años, marcó el comienzo de la era climática moderna y de la civilización humana. La mayoría de estos cambios climáticos se atribuyen a variaciones muy pequeñas en la órbita de la Tierra que afectan la cantidad de energía solar que nuestro planeta recibe.
Los núcleos de hielo extraídos de Groenlandia, la Antártida y los glaciares de las montañas tropicales muestran que el clima de la Tierra responde a los cambios en los niveles de gases de efecto invernadero. La evidencia antigua, o paleoclima, revela que el calentamiento actual está ocurriendo aproximadamente 10 veces más rápido que la tasa promedio de calentamiento después de una edad de hielo. El dióxido de carbono de las actividades humanas está aumentando unas 250 veces más rápido que el de las fuentes naturales después de la última Edad de Hielo.

Impactos observados del calentamiento global
La temperatura promedio de la superficie del planeta ha aumentado aproximadamente 2 grados Fahrenheit (1 grado Celsius) desde finales del siglo XIX, un cambio impulsado en gran medida por el aumento de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y otras actividades humanas. La mayor parte del calentamiento ha ocurrido en los últimos 40 años, siendo los siete años más recientes los más cálidos. Los años 2016 y 2020 están empatados como los más cálidos registrados.
El océano ha absorbido gran parte de este aumento de calor, con los 100 metros superiores mostrando un calentamiento de más de 0,6 grados Fahrenheit (0,33 grados Celsius) desde 1969. La Tierra almacena el 90% de la energía adicional en el océano.
La cantidad de eventos de temperatura alta récord en los Estados Unidos ha ido en aumento, mientras que la cantidad de eventos de temperatura baja récord ha disminuido desde 1950. Estados Unidos también ha sido testigo de un número creciente de eventos de lluvia intensa. Desde el comienzo de la Revolución Industrial, la acidez de las aguas superficiales del océano ha aumentado aproximadamente un 30%. Este aumento se debe a que los seres humanos emiten más dióxido de carbono a la atmósfera, y el océano absorbe más.
La evidencia del cambio climático es clara y preocupante. Las proyecciones indican que, si no se toman medidas urgentes, algunas regiones de la Tierra podrían volverse inhabitables en las próximas décadas debido a las temperaturas extremas y otros impactos relacionados. La acción inmediata y sostenida es esencial para mitigar estos efectos y proteger nuestro planeta para las generaciones futuras.
.

Buscar este blog

Blog Archive

Temas

Archivo de Blogs