El CO2 en la atmósfera alcanzó un récord de 426,8 ppm en 2025

 


Los gases de efecto invernadero marcaron un nuevo récord y la OMM prevé otra suba en 2026

El Boletín sobre los Gases de Efecto Invernadero de la Organización Meteorológica Mundial registró en 2025 concentraciones récord de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, y advirtió que un nuevo episodio de El Niño podría acelerar el aumento en 2026.

La atmósfera nunca había acumulado tanto dióxido de carbono desde que existen mediciones. Según el Boletín sobre los Gases de Efecto Invernadero que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentó el 27 de octubre de 2026, la concentración media mundial de dióxido de carbono (CO₂) llegó en 2025 a un récord de 426,8 partes por millón. El metano y el óxido nitroso, que le siguen en importancia entre los gases de efecto invernadero de larga duración, también marcaron máximos históricos.
El informe es la vigésima segunda edición de una publicación anual y salió a menos de dos semanas de la COP31, la conferencia climática de la ONU que se celebrará en Antalya, Turquía. Ko Barrett, secretaria general adjunta de la OMM, lo resumió así: “Otro año más se ha batido un récord”. Según explicó, estos gases retienen una cantidad de calor sin precedentes en la atmósfera, lo que intensifica los fenómenos meteorológicos extremos y agrava los riesgos para las economías y las sociedades.

Qué mide el boletín
Los inventarios de emisiones estiman cuántos gases liberan cada año las actividades humanas. El boletín de la OMM, en cambio, informa cuánto de esos gases queda efectivamente en el aire. Se basa en las mediciones de la red de Vigilancia de la Atmósfera Global, un sistema de estaciones repartidas por todo el planeta que registra de forma continua la composición de la atmósfera.
La diferencia importa. Cada año, aproximadamente la mitad del CO₂ emitido queda en la atmósfera. El resto lo absorben los océanos y los ecosistemas terrestres, como los bosques y los suelos, que funcionan como sumideros de carbono. Por eso, las concentraciones reflejan a la vez el ritmo de las emisiones y la capacidad del planeta para capturarlas. Las unidades también necesitan una aclaración: 426,8 partes por millón significa que, de cada millón de moléculas de aire seco, casi 427 son de dióxido de carbono.
Las cifras del boletín son promedios globales calculados con toda la red, así que pueden diferir un poco de las que publican estaciones individuales u otras compilaciones científicas. Por ejemplo, el informe 10 New Insights in Climate Science 2026/2027, presentado el 6 de octubre por un consorcio científico internacional, citó para 2025 una concentración media anual de unas 425,6 partes por millón, con otros conjuntos de datos. Esas diferencias de alrededor de una parte por millón se deben a la cobertura de las estaciones y a los métodos de cálculo, y no cambian la conclusión central: la concentración sigue subiendo año tras año. La OMM es la agencia de la ONU que coordina estas observaciones, y su boletín es la referencia oficial que usan los gobiernos en las negociaciones climáticas.

Tres gases en máximos históricos
El nivel de CO₂ de 2025 equivale al 153 % del valor preindustrial, que se toma en 1750, antes de la Revolución Industrial. Dicho de otro modo, hoy la atmósfera tiene un 53 % más de dióxido de carbono que entonces. Un año antes, el boletín anterior había informado una concentración de 423,9 partes por millón para 2024.
El metano llegó a 1.948 partes por mil millones, el 267 % del nivel preindustrial: su concentración casi se triplicó. Este gas sale de la ganadería, los arrozales, los vertederos, los humedales y las fugas en la extracción de combustibles fósiles. Permanece menos tiempo en la atmósfera que el CO₂, pero a corto plazo calienta mucho más. El óxido nitroso, asociado sobre todo al uso de fertilizantes nitrogenados, llegó a 339,1 partes por mil millones, el 126 % del valor de 1750.
En conjunto, el dióxido de carbono aporta alrededor del 66 % del efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero de larga duración, y el metano, cerca del 16 %.

Un ritmo de aumento que no cede
En 2025, la concentración de CO₂ subió 2,8 partes por millón. Es más que el promedio de la década 2011-2020, de 2,4 partes por millón, y más del triple del aumento anual de la década de 1960, de 0,8 partes por millón. El ritmo no solo no se detiene: hoy es mucho más rápido que hace sesenta años.
Aun así, el aumento fue menor que el de 2023-2024, de 3,6 partes por millón, el mayor desde que empezaron las mediciones modernas en 1957. Oksana Tarasova, oficial científica superior de la OMM, explicó que la diferencia se debe a dos cosas que ocurrieron en 2025: los sumideros terrestres de carbono se recuperaron y bajaron las emisiones por incendios. Ambas cosas siguieron al intenso episodio de El Niño de 2023 y 2024. El Niño es un calentamiento periódico del Pacífico tropical que provoca sequías e incendios en distintas regiones y reduce la capacidad de la vegetación para absorber carbono.
La moderación, sin embargo, sería transitoria. La OMM prevé un nuevo aumento de las concentraciones en 2026, por la quema de combustibles fósiles y por la llegada de otro episodio intenso de El Niño, que volvería a afectar a los sumideros terrestres. La advertencia coincide con la de la Evaluación de la Declaración sobre los Bosques 2026, publicada el 13 de octubre, que alertó sobre un posible aumento de la degradación de bosques tropicales por incendios si se confirman las proyecciones de El Niño.

Dos gases bajo la lupa
Además de los tres gases principales, el boletín de este año puso el foco en dos compuestos vinculados con la transición energética. El primero es el hexafluoruro de azufre, un gas sintético que se usa como aislante en los equipos de transmisión y distribución de electricidad. Su uso creció en las últimas tres décadas con la electrificación de la economía. Según la OMM, su concentración aumentó un 24 % respecto de 1995, con una suba “sin precedentes” en 2025.
Su concentración se mide en partes por billón, cantidades mucho menores que las del CO₂, pero el problema es cuánto dura. Permanece en la atmósfera más de 1.000 años. Además, su potencial de calentamiento global a 100 años es 24.300 veces mayor que el del CO₂; ese indicador compara el efecto de un gas con el del dióxido de carbono en ese período. Para la OMM, es un ejemplo de la acumulación prácticamente irreversible de gases que salen de procesos industriales.
El segundo es el hidrógeno molecular, cuya concentración creció un 5,3 % entre 2010 y 2024. No es un gas de efecto invernadero, pero influye en la química de la atmósfera. Reacciona con los mismos compuestos que eliminan el metano del aire, así que prolonga la vida del metano y produce un calentamiento indirecto. Seguirlo importa cada vez más, porque se lo promueve como vector energético para almacenar energía y descarbonizar sectores difíciles, como la industria pesada.
Barrett aclaró que la transición energética es esencial y bienvenida, pero que debe hacerse de forma inteligente y apoyada en observaciones ambientales.

Un legado de siglos
La preocupación de fondo es lo que dura el dióxido de carbono: su influencia en el clima se prolonga durante décadas e incluso siglos. Eso significa que el calor ya atrapado seguirá afectando el clima aunque las emisiones bajen de forma drástica. Según la OMM, los últimos once años fueron los once más cálidos registrados, y todo indica que la tendencia va a continuar.
El boletín se suma a varios diagnósticos que coinciden en las semanas previas a Antalya. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicó el 21 de octubre el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2026. Según ese informe, las emisiones globales de 2025 se mantuvieron prácticamente en el récord de 2024 y, con las políticas actuales, el planeta va hacia un calentamiento de 2,8 °C. Mientras las emisiones no empiecen a caer de forma sostenida, las concentraciones van a seguir subiendo, porque cada tonelada nueva se suma a las anteriores. Como advierte la OMM, el récord de 2025 probablemente se supere en 2026.


Fecha de Publicación: 28/10/2026
País/Región: Internacional
Fuentes Consultadas: EcoNews, EFE Verde, CBS News, Organización Meteorológica Mundial (OMM), Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Future Earth / The Earth League / WCRP, Forest Declaration Assessment Partners

Documentos y descargas oficiales:
- WMO Greenhouse Gas Bulletin No. 22 (OMM, octubre de 2026), boletín con los datos de 2025, en inglés
- WMO Greenhouse Gas Bulletin No. 21 (OMM, 15 de octubre de 2025), boletín anterior con los datos de 2024, en inglés

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