El cambio climático ya afecta la piel en 4 de cada 10 países



El cambio climático ya está afectando a la piel: el 42,6% de los países reporta más problemas dermatológicos


Un estudio presentado en el Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología, que relevó a 136 países, encontró que más del 40% reportó cambios relacionados con el clima en sus enfermedades de piel, con un impacto desproporcionado sobre los países de menores ingresos, los que menos contribuyen al calentamiento global.

Un trabajo del Observatorio Mundial de Acceso a la Salud de la Piel (SkinObservatory), una iniciativa dirigida por la doctora Esther Freeman en colaboración con la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas y L'Oréal Dermatological Beauty, reveló que más del 40% de los países del mundo informaron cambios relacionados con el clima en la prevalencia o la gravedad de las enfermedades de la piel, con un impacto desproporcionado en los países de bajos ingresos. El trabajo, que abarca 136 países, se presentó en el Congreso 2026 de la Academia Europea de Dermatología y Venereología, realizado en Viena.

Un relevamiento global sin precedentes
El cambio climático supone una amenaza creciente para la salud de la piel debido al aumento de las temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos, la alteración de los patrones de lluvia, la migración relacionada con el clima y la disrupción de los ecosistemas. El estudio invitó a representantes de los 194 países miembros de la Organización Mundial de la Salud a participar del Observatorio, y recopiló datos de 136 naciones que abarcan los cuatro grupos de ingresos definidos por el Banco Mundial. En general, el 42,6% informó cambios en la prevalencia o gravedad de las enfermedades de la piel debido al clima, pero con diferencias significativas según el nivel de ingresos: más de la mitad de los países de bajos ingresos (55,6%) y de ingresos medios-bajos (52,5%) reportaron cambios, frente al 43,8% de los de ingresos medios-altos y apenas el 28,3% de los de altos ingresos. Las diferencias geográficas también fueron sustanciales: los cambios se registraron con mayor frecuencia en la región del Pacífico Occidental (64,7%), seguida por el Mediterráneo Oriental y el Sudeste Asiático (60% cada una), frente a solo el 16,1% en la región europea. En la región africana, el 42,9% de los encuestados dijo no estar seguro del impacto del clima sobre las enfermedades de piel, lo que evidencia posibles falencias en los sistemas de vigilancia y recolección de evidencia local.

Más calor, más erupciones y más enfermedades inflamatorias
Entre los 58 países que sí informaron efectos concretos del cambio climático sobre las enfermedades de piel, el 81% reportó un aumento en las erupciones cutáneas por calor y el 75,9% en enfermedades inflamatorias de la piel. Un 62,1% describió cambios en la epidemiología de enfermedades infecciosas, y la mitad reportó cambios en enfermedades transmitidas por vectores como mosquitos y garrapatas. "El hallazgo más importante de nuestro estudio es que el cambio climático ya está asociado con impactos negativos en las enfermedades de la piel, y estos efectos afectan de manera desproporcionada a las poblaciones de bajos ingresos", explicó Freeman, profesora asociada de dermatología de la Facultad de Medicina de Harvard e investigadora principal del estudio. "A menudo pensamos en los efectos del clima extremo sobre el golpe de calor, los problemas cardiovasculares y las enfermedades respiratorias, pero la piel es nuestra primera línea de defensa contra el cambio climático", agregó. Sobre los mecanismos involucrados, detalló que "las temperaturas y la humedad elevadas pueden aumentar la sudoración y la irritación de la piel, mientras que el calor, la contaminación atmosférica y otras exposiciones ambientales pueden desencadenar o agravar la inflamación", y que los cambios de temperatura y de precipitaciones también pueden alterar los hábitats de mosquitos, garrapatas y otros vectores de enfermedades, permitiéndoles sobrevivir en lugares donde antes eran poco comunes.

Una desigualdad que se retroalimenta
Los autores remarcaron que los países con menos recursos, pese a ser los que menos contribuyen al cambio climático, son los que más reportan alteraciones dermatológicas relacionadas con el clima, algo especialmente alarmante porque suelen ser también los que tienen menor capacidad de adaptación. Muchos de esos países se ubican en regiones que sufren calor extremo, inundaciones y cambios en los patrones de lluvia, mientras enfrentan un acceso más limitado a la atención médica, a dermatólogos, a medicamentos y a infraestructura de salud pública en general. Esa combinación crea una vulnerabilidad agravada, donde los mayores riesgos para la salud coexisten con los sistemas de salud peor preparados para prevenir, identificar y tratar estas enfermedades. Freeman planteó, de cara al futuro, que las consecuencias dermatológicas del cambio climático deberían incorporarse a la política de salud pública en general, en lugar de tratarse únicamente como un asunto de la especialidad dermatológica o como una prioridad secundaria. "Necesitamos empezar a tratar la salud de la piel como parte de la preparación climático-sanitaria", concluyó. Los investigadores abogan por una mayor vigilancia, más educación para médicos y comunidades, y estrategias de adaptación ajustadas a las condiciones climáticas locales y a los recursos disponibles en cada sistema de salud, especialmente en los entornos con menos recursos.


Fecha de Publicación: 02/10/2026
País/Región: Internacional
Fuentes Consultadas: Portal Infosalus, Agencia Prensa Latina, Dermatology Times (Estados Unidos)

Blog del Foro Ambiental Córdoba

Buscar este blog

Blog Archive

Temas

Archivo de Blogs

▲