Las 10 prioridades para la cumbre climática

 


COP31: diez objetivos clave, cero alusiones al inicio del fin de los combustibles fósiles

Fecha de Publicación
: 27/08/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


El presidente designado de la cumbre del clima de Antalya (Turquía), COP31, Murat Kurum, ha remitido a las partes una tercera carta en la que, a lo largo de 9 páginas, detalla los asuntos clave que centrarán las negociaciones para avanzar en la lucha contra el calentamiento global sin hacer alusión a la necesidad de poner al uso masivo de los combustibles fósiles, señalados por la ciencia como los máximos responsables de la crisis climática.
En la misiva, Kurum señala que el desafío que afronta la humanidad es considerable, pero también lo son las oportunidades que se abren y afirma que «trabajando juntos con ambición, flexibilidad y un sentido compartido de responsabilidad, podemos fortalecer la confianza en la cooperación multilateral y lograr resultados prácticos, inclusivos y ambiciosos que respondan a la urgencia de la crisis climática».

Diez prioridades
Entre las diez prioridades que se ha marcado, figuran lograr que las partes se comprometan a elevar la cuota de la electricidad en el consumo final de energía mundial hasta el 35 % para 2035 o reducir en, al menos, un 50 % el aumento previsto de los residuos sólidos urbanos anuales a nivel mundial para ese año.
Para el horizonte 2035, también marca como objetivos rebajar la intensidad del consumo de energía en el sector de la construcción un mínimo del 25 %, aumentar la tasa global de uso circular de materiales al menos un 15 % o garantizar la educación sobre acción climática para todos.
Otros temas principales son la seguridad alimentaria (acelerar la transición hacia una agricultura adaptada al nuevo clima), reforzar la resiliencia marina y costera, promover sistemas de salud equitativos y resilientes al cambio climático o fortalecer la restauración de los ecosistemas, la protección de los sumideros de carbono, la gestión sostenible de la tierra y la cooperación entre los países participantes en los Convenciones de Río.

Sin avances desde Dubái
Por ahora, desde la organización de la COP31 no se ha hecho alusión al tan esperado calendario para el fin de los combustibles fósiles que se barajó durante la cumbre de Belém (COP30, Brasil), que cerró sin incluirlo en sus textos finales.
En 2024, el acuerdo alcanzado en la Cumbre de Dubái (COP28) abrió la puerta al inicio del fin de la era de petróleo, carbón y gas natural. Desde entonces, no se ha avanzado para llevarlo a la práctica.
No obstante, en abril de este año, cerca de 60 países, entre ellos España, sentaron las bases para avanzar hacia una economía libre de petróleo, gas y carbón en Santa Marta (Colombia), donde tuvo lugar la primera conferencia mundial para dejar atrás los combustibles fósiles, eso sí, no vinculante. 
.

Calor extremo deja más de 35.000 muertes adicionales en Europa

 


El calor extremo provoca al menos 35.000 muertes más en Europa este verano

Fecha de Publicación
: 27/08/2026
Fuente: La Vanguardia (España)
País/Región: Europa


Las altas temperaturas de las consecutivas olas de calor registradas en Europa este verano han causado la muerte de, al menos, 35.000 personas más en comparación con lo que cabría esperar en circunstancias normales. Según cifras nacionales provisionales, que ha publicado The Guardian este martes, el exceso de mortalidad en Alemania, Francia y España, que son tres de los países más grandes de la UE, supera los 25.000 fallecidos, un dato que se prevé que aumente cuando se consoliden los números totales de agosto. Además, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), España ha alcanzado un nuevo récord, ya que ha superado las 5.000 muertes atribuidas al calor este verano.
Alemania es el país con mayor exceso de mortalidad por esta situación. El récord anterior en el país más poblado de la UE fue de 8.900 fallecimientos en 2018, pero este verano, no obstante, se ha llegado a 14.000 muertes entre el 6 de abril y el 9 de agosto. Esta cifra es muy superior a la habitual en veranos normales, la cual suele situarse por debajo de las 2.000 muertes, apunta la agencia de salud pública Robert Koch Institute (RKI), que también comunica que solo en la semana del 22 al 28 de junio murieron 9.600 personas debido al calor.
En España, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III apunta que 5.030 muertes pueden atribuirse al calor desde el pasado mayo, la mayor cifra de muertes relacionadas con el calor de la serie histórica, que comenzó en enero de 2015, y que, además, se sitúa por encima de las 4.789 víctimas mortales contabilizadas en el verano de 2022. En la Comunitat Valenciana, durante la semana pasada en la que hubo un episodio de calor extremo, las muertes atribuibles al calor ascendieron a 96, lo que supone la segunda semana más letal en lo que va de verano.
España y Alemania modelan las muertes relacionadas con el calor en tiempo real, ya que comparan las temperaturas diarias y las tasas de mortalidad para calcular las muertes atribuibles al calor, el cual suele agravar afecciones preexistentes, como enfermedades respiratorias o cardiovasculares, y las víctimas fallecen por un infarto, un derrame cerebral o una insuficiencia renal.

Francia, Inglaterra, Bélgica, Países bajos o Polonia: las cifras son preocupantes
Por su parte, la agencia nacional de salud francesa indicó la semana pasada una cifra inicial de exceso de muertes por “todas las causas” entre finales de mayo y el 22 de julio que ascendía a 7.300. Con una actualización que llegará posteriormente, más de 500 estaciones meteorológicas en el país han registrado temperaturas superiores a 40°C y el 98% de su población estuvo bajo alerta por calor en una ocasión.
En Reino Unido, su agencia de seguridad sanitaria señaló en julio que sus modelos sugerían que las olas de calor de mayo y junio habían provocado 2.877 muertes relacionadas con el calor en Inglaterra.
Bélgica y Países Bajos también han registrado muertes adicionales. El primero ha declarado que sus datos preliminares muestran un aumento de un 39% en la mortalidad entre el 18 y el 29 de junio, lo que equivale a 1.222 muertes adicionales, y el segundo ha informado de que al menos 900 personas más de lo habitual murieron entre el 22 de junio y el 5 de julio.
En Polonia, a partir de un estudio de modelización rápida citado por la Comisión Europea, se estima que murieron 1.070 personas más de lo habitual durante la ola de calor de finales de junio y, en Suiza, los datos de la autoridad sanitaria pública sugieren un exceso de 220 muertes relacionadas con el calor en esa misma semana. Además, las primeras cifras procedentes de Luxemburgo, Grecia, Rumanía, Bulgaria y Dinamarca indican alrededor de 40 muertes adicionales en cada uno de esos países.

Europa occidental vivió el bimestre junio-julio más caluroso desde al menos 1979
Los científicos afirman que el calentamiento global provocado por las actividades humanas influye en que el calor extremo sea más frecuente e intenso, algo que ya se ha visto reflejado de forma devastadora en Europa occidental, golpeada fuertemente por las altas temperaturas. 
Esta zona del continente vivió el bimestre junio-julio más caluroso desde al menos 1979, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, lo que ha traído consigo récords históricos de temperatura en cientos de estaciones meteorológicas. 
Por ejemplo, Francia registró el día con la temperatura media nacional más alta de su historia y Alemania batió a finales de junio récords durante tres días consecutivos, con 46 estaciones que superaron los 40°C .
Aquí en España, los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), recogidos por Servimedia, indican que los primeros 40°C del año llegaron el 30 de mayo, con 41,1°C en Montoro (Córdoba), y 40,4°C en Andújar (Jaén), y se rebasaron los 45°C en dos jornadas, coincidiendo con la primera ola de calor de 2026.
.

La COP17 busca soluciones a las tierras degradadas

 


La degradación de la tierra cuesta al mundo casi un billón de dólares al año 

Fecha de Publicación
: 26/08/2026
Fuente: ONU
País/Región: Internacional


El mundo invierte menos de una cuarta parte de lo necesario para recuperar las tierras degradadas, mientras el costo de no actuar se asciende a 878.000 millones anuales. Una tierra sana no es un lujo ambiental, es capital productivo: el suelo, las cuencas hidrográficas y los pastizales forman parte de la infraestructura productiva de los países.
Perder tierras productivas tiene consecuencias que se extienden por toda la economía. Se refleja en los ingresos de agricultores y pastores, en el precio de los alimentos, en empleos que desaparecen y en gobiernos que deben gastar cada vez más para responder a sequías y otras crisis.
La factura ya alcanza al menos 878.000 millones de dólares al año, mientras que restaurar la tierra podría generar unos 1,8 billones de dólares en beneficios anuales. Por cada dólar invertido, el retorno económico se estima entre siete y 30 dólares.
Desde Ulán Bator, Mongolia, donde se celebra la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, defendió la necesidad de tratar la salud de la tierra como una cuestión económica y llevar las soluciones que ya funcionan a una escala mucho mayor.

Muchos planes, poco dinero
El problema es que la inversión todavía está muy lejos de alcanzar lo necesario.
“Al ritmo actual, estamos en camino de invertir apenas unos 77.000 millones de dólares al año de los 355.000 millones que se necesitan”, dijo Mohammed durante un encuentro de alto nivel sobre financiación.
Muchos países ya han hecho parte del trabajo. Más de 70 han desarrollado planes nacionales contra la sequía con apoyo de la UNCCD y otros han probado soluciones para recuperar suelos, proteger los pastizales o hacer un mejor uso del agua. El siguiente paso es conseguir los recursos para pasar de proyectos puntuales a programas capaces de recuperar tierras a gran escala.
“No se les debería pedir que elaboren planes nacionales para después dejarlos buscando los medios para ejecutarlos”, afirmó Mohammed. “La financiación tiene que estar disponible para invertir en las prioridades que los propios países han establecido”.
La vicesecretaria general pidió incorporar la tierra y la resiliencia frente a la sequía a las decisiones económicas de los países, desde los presupuestos y los planes de inversión pública hasta las estrategias nacionales de desarrollo. También planteó revisar los subsidios que favorecen prácticas agrícolas insostenibles o un uso ineficiente del agua y utilizar financiación pública y garantías para reducir riesgos y atraer inversión privada.
“Una tierra sana no es un lujo ambiental. Es capital productivo”, afirmó. “El suelo es infraestructura. Las cuencas hidrográficas son infraestructura. Los pastizales son activos productivos”.
Hasta el 40% de las tierras del planeta están degradadas y, desde el año 2000, las sequías han aumentado un 29% en frecuencia y duración. Para 2050, hasta tres de cada cuatro personas podrían verse afectadas.

Una muralla que ya no es solo de árboles
En África, uno de los mayores esfuerzos para llevar la restauración a gran escala comenzó con la idea de crear una gran franja verde que atravesara el Sahel. La Gran Muralla Verde ha evolucionado desde entonces hacia una estrategia más amplia que busca recuperar tierras y, al mismo tiempo, generar alimentos, ingresos y empleos para las comunidades.
Más de 20 millones de hectáreas han sido restauradas mediante esfuerzos vinculados a la iniciativa y otros que se extienden más allá de su corredor original. En Níger, los propios agricultores han regenerado cinco millones de hectáreas.
Ese componente económico adquiere especial importancia en el Sahel y la cuenca del lago Chad, donde la degradación de la tierra y las sequías se suman al conflicto, la inseguridad y la falta de oportunidades.
“Restaurar la tierra no pondrá fin a los conflictos. Pero puede ayudar a recuperar los medios de vida y las oportunidades que dan a las personas un interés en la paz”, señaló Mohammed.

Una voz sobre la tierra que trabajan
La restauración plantea además una cuestión fundamental: qué poder tienen sobre la tierra las personas encargadas de recuperarla. Agricultores, pastores y comunidades acumulan generaciones de conocimiento sobre los territorios que gestionan, pero no siempre tienen derechos seguros sobre ellos ni participan en las decisiones sobre las inversiones.
“No podemos pedir a las personas que restauren la tierra mientras les negamos derechos significativos sobre ella”, advirtió Mohammed.
La brecha es especialmente marcada para las mujeres. En el 86% de los países que presentan datos a Naciones Unidas sobre tenencia de tierras, menos mujeres que hombres cuentan con derechos seguros sobre las tierras agrícolas.
Como ejemplo de lo que puede ocurrir cuando esa brecha se reduce, la vicesecretaria general destacó una cooperativa de mujeres liderada por Florence Banou en Bandiagara, Mali. El grupo ha recuperado tierras degradadas y aumentado la producción local de alimentos. Tras comprobar los resultados, el municipio le concedió cuatro acres para ampliar su trabajo.
Mohammed insistió en que los derechos sobre la tierra deben ir acompañados de acceso a financiación, capacitación, tecnología y mercados, de modo que las mujeres puedan beneficiarse también del valor económico que genera la restauración.
En última instancia, sostuvo, recuperar la tierra significa también permitir que quienes dependen de ella puedan construir allí sus medios de vida.
“Una tierra sana ofrece a las personas algo fundamental: la posibilidad de construir un futuro allí donde ya pertenecen y pueden prosperar”.

Más Información:

Agencia EFE Verde - Financiación, sequía y restauración de pastizales centran las negociaciones de alto nivel de la cumbre de la ONU de Desertificación (COP17)
La decimoséptima Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de la ONU de Lucha contra la Desertificación (CNULD) dio comienzo este lunes en Ulán Bator su segmento de alto nivel, una semana en la que se sucederán tres diálogos ministeriales sobre financiación, sequía y restauración de pastizales.

Portal EcoNews. Países del Sur global exigen financiación urgente en la COP17 contra la desertificación
Los países del Sur global exigen financiación urgente en la COP17 contra la desertificación que se desarrolla esta semana en Ulán Bator, Mongolia. La cumbre reúne a un centenar de ministros, con presencia del presidente mongol Ukhnaagiin Khürelsükh y la vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, en su segmento de alto nivel.

Agencia RFI - Finanzas y restauración de suelos, en la mesa de negociaciones de la COP17 sobre desertificación
La cumbre de Naciones Unidas COP17 en Mongolia busca encontrar soluciones a la degradación de los suelos en nuestro planeta, a causa de las actividades humanas. Las posturas de obstrucción de países como Estados Unidos y Rusia, sin embargo, entorpecen las negociaciones. 
.

Meta 2030. Conservar el 30 % de Mesoamérica

 


Mesoamérica busca proteger el 30 % de su territorio y mares para 2030

Fecha de Publicación
: 26/08/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Mesoamérica 


Mesoamérica busca acelerar sus esfuerzos para cumplir la meta de conservar al menos el 30 % de las áreas terrestres, aguas continentales y zonas marinas para 2030, un desafío que implica no solo ampliar las superficies bajo protección, sino garantizar su conservación efectiva, conectividad y financiamiento.
Ese será uno de los principales ejes del Foro Regional Mesoamérica hacia el 30×30, que reunirá el 1 y 2 de septiembre en Mérida, en el sureste de México, a autoridades ambientales, pueblos indígenas, organizaciones civiles, científicos y organismos de cooperación y financiamiento.
La llamada Meta 3 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado por los países en 2022, establece que para finales de esta década al menos tres de cada diez hectáreas terrestres y marinas del planeta deberán estar conservadas y gestionadas eficazmente.
Pero alcanzar el denominado 30×30 supone algo más que incrementar el número de áreas protegidas: requiere construir sistemas de conservación representativos, conectados entre sí, con una gestión eficaz, esquemas de gobernanza equitativos y financiamiento sostenible.
Esto incluye, además de parques y reservas tradicionales, las llamadas Otras Medidas Efectivas de Conservación basadas en Áreas (OMEC) y territorios bajo distintos modelos de gestión, entre ellos aquellos administrados por Pueblos Indígenas y comunidades locales.

El reto de la conservación transfronteriza
La biodiversidad mesoamericana plantea además un desafío particular: muchos de sus ecosistemas, cuencas, corredores biológicos y grandes extensiones forestales atraviesan las fronteras nacionales, por lo que su conservación difícilmente puede resolverse únicamente desde políticas internas.
Un ejemplo es el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, que articula esfuerzos de México, Guatemala y Belice en uno de los mayores bloques de selva tropical de Mesoamérica y combina conservación, restauración, conectividad ecológica y desarrollo sostenible.
Ese tipo de experiencias puede servir como referencia para avanzar hacia una conservación regional en la que áreas protegidas, territorios indígenas, corredores biológicos y paisajes productivos dejen de funcionar como espacios aislados.
La región cuenta además con experiencias de cooperación ambiental, modelos comunitarios de gestión y mecanismos regionales sobre los que los participantes buscarán apoyarse para traducir los compromisos internacionales en acciones concretas.
Sin embargo, el desafío incluye conectar las políticas ambientales con las agendas agrícolas, económicas y financieras y, sobre todo, movilizar los recursos necesarios para que las decisiones tomadas a escala internacional puedan ejecutarse en los territorios.

De proteger más a proteger mejor
“El desafío del 30×30 no es solamente conservar más, sino conservar mejor: con derechos, con participación, con ciencia y con recursos”, señaló Úrsula Parrilla, directora regional de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para México, América Central y el Caribe.
Para Parrilla, Mesoamérica cuenta con conocimiento, experiencias y mecanismos de gobernanza pero necesita “conectar esas soluciones, acelerar su implementación y asegurar que los compromisos internacionales se traduzcan en resultados visibles en los territorios”.
El foro de Mérida es organizado por la UICN, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en alianza con la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD).
Además, cuenta con el apoyo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), a través del Programa Integrado Bosques de Mesoamérica; el KfW Banco de Desarrollo Alemán, mediante las iniciativas Enlazando el Paisaje Centroamericano, Selva Maya II y Genera+; y el Gobierno de Canadá.
Participarán también instituciones vinculadas con agricultura y financiamiento, organismos internacionales, entidades financieras, organizaciones sociales, especialistas y representantes indígenas.
La expectativa es que el encuentro permita identificar los principales obstáculos técnicos, institucionales y financieros y avanzar hacia una hoja de ruta regional para alcanzar la Meta 3, además de un documento estratégico que sirva para orientar decisiones futuras.
Los acuerdos buscarán trascender la cita de Mérida y alimentar la posición de la región de cara a la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, prevista para octubre en Ereván, Armenia, y al Congreso Mundial de Áreas Protegidas y Conservadas de la UICN, que tendrá lugar en Panamá en septiembre de 2027.
De esta manera, Mesoamérica llegará a la recta final hacia 2030 con el reto de transformar una cifra global —el 30 %— en una estrategia que funcione sobre el terreno y permita que conservar más signifique, sobre todo, conservar mejor.
.

Récord histórico de calor en la superficie marina global en un día

 


Los océanos del planeta registran la temperatura más alta desde que hay datos

Fecha de Publicación: 25/08/2026
Fuente: El País (España)
País/Región: Internacional


A pesar del respiro del calor de estos días en buena parte de España, los océanos del planeta acaban de registrar la temperatura diaria más alta desde que hay registros. Como ha informado este lunes el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el pasado 22 de agosto se alcanzaron 21,1 °C de media en la superficie oceánica (excluyendo los polos), superando el anterior récord de 21,09 °C de marzo de 2024. 
Esta intensificación del clima tiene mucho que ver con el efecto de El Niño, el fenómeno climático que aumenta el calor en la superficie del agua en el Pacífico tropical. No obstante, también es otra consecuencia de la crisis climática y una amenaza para la aparición de eventos extremos. Según Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, “este récord es otra clara señal de un océano sometido a una presión creciente. El Niño está intensificando el calentamiento global, pero lo hace sumado a décadas de calentamiento provocado por la actividad humana. A medida que las temperaturas oceánicas siguen aumentando, también se incrementan los riesgos para los ecosistemas marinos y las comunidades costeras”.
Justamente, la semana pasada la organización World Weather Attribution (WWA) presentó un estudio que confirma que el calentamiento del planeta es la primera causa de los registros nunca vistos en las temperaturas marinas en Europa y que advierte de que esto puede tener consecuencias desastrosas, tanto para la vida marina como para las poblaciones humanas, al incrementar el riesgo de episodios de lluvias extremas como la dana de Valencia de 2024.
Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, si bien los récords diarios siempre deben interpretarse dentro de un contexto climático más amplio, pues los climatólogos suelen trabajar con registros de datos mucho más grandes, el récord alcanzado el pasado sábado en el planeta resulta coherente con el continuo calentamiento a largo plazo del océano global y el fenómeno de El Niño en el Pacífico tropical.
Como explica esta plataforma europea de observación y monitorización del planeta, las temperaturas oceánicas globales suelen ser más altas en marzo y abril, al acabar el verano austral. Sin embargo, llama la atención que esta vez el récord se ha batido en agosto, llegando además tras varios récords mensuales sucesivos este 2026 en el océano extrapolar (de 60°S a 60°N), “lo que subraya el calentamiento persistente que se observa en gran parte del océano global”.
“Nuestro océano tiene fiebre. Cuando nuestro cuerpo alcanza una temperatura elevada, es una señal de alerta de que algo anda mal, y lo mismo ocurre con el océano. Las temperaturas récord de la superficie del mar son una de las señales de alerta más contundentes hasta la fecha sobre un planeta que se calienta rápidamente”, asegura Brianna Fruean, activista por el clima de Samoa. “Décadas de dependencia de los combustibles fósiles han intensificado el calentamiento global. Ahora vemos cómo las temperaturas abrasadoras devastan los arrecifes de coral, alteran los ecosistemas marinos y obligan a las pesquerías a buscar aguas más frías, amenazando el modo de vida de las comunidades costeras de todo el mundo”.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se espera que El Niño se intensifique durante los próximos meses y algunos pronósticos sugieren que este fenómeno podría alcanzar niveles no vistos en varias décadas.
.

La regeneración natural de los bosques es más económica

 


Que la naturaleza haga su trabajo: la regeneración forestal natural podría reducir los costos de restauración en un 96 %

Fecha de Publicación
: 25/08/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional


¿Y si restaurar los bosques del mundo no implicara plantar millones de árboles? Una nueva investigación sugiere que el simple hecho de darle espacio a la naturaleza para que se recupere podría generar importantes beneficios para el clima y la biodiversidad, a una fracción del costo.
Un nuevo estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution por investigadores de la Universidad de Queensland y la Universidad de Newcastle ha demostrado que dejar que la naturaleza haga el trabajo es una solución rentable y viable para restaurar los ecosistemas y ayudar a frenar el cambio climático.
El equipo descubrió que la regeneración natural de los bosques ha generado importantes beneficios en términos de biodiversidad y reducción de carbono, y que podría ser aproximadamente un 96 % más barata que los programas de plantación de árboles.

¿Podría la regeneración natural de los bosques ahorrar dinero?
Jiaqi Li, candidata a doctorado de la Facultad de Medio Ambiente, explicó que el equipo investigó cómo varían los costos y beneficios de la regeneración natural en las zonas tropicales y creó un mapa interactivo para explorar diferentes oportunidades en las regiones forestales.
“La naturaleza es una gran jardinera; a veces solo necesitamos apartarnos de su camino y brindarle un poco de apoyo”, dijo Li. “Para plantar árboles, hay que comprar las semillas y contratar trabajadores o reclutar voluntarios para plantarlos y cuidarlos, lo cual es costoso.
“Para la regeneración natural, basta con revisar el terreno en busca de especies invasoras y eliminarlas, comprobar que haya suficientes fuentes de semillas, instalar protección contra incendios, animales de pastoreo y humanos, y entonces es prácticamente autosuficiente.
“En muchos casos de regeneración natural, los estudios demuestran que se puede obtener un bosque capaz de almacenar más carbono y con mayor biodiversidad que un bosque plantado.”
Entre 2000 y 2012, los bosques tropicales se redujeron a nivel mundial en 2,3 millones de km², lo que provocó la liberación de aproximadamente 0,86 gigatoneladas de carbono al año.
“Los bosques son los sistemas de soporte vital de la Tierra, y los bosques tropicales son los más biodiversos de todos los tipos de bosques, ya que cubren el 18 % del territorio y albergan a más de la mitad de todas las especies de vertebrados terrestres”, afirmó Li. “Además, son un enorme sumidero de carbono, por lo que cuando se produce la deforestación, no solo impedimos que el bosque absorba el carbono, sino que también lo transformamos en una fuente de carbono”.
Li explicó que el estudio identificó áreas donde la regeneración natural ha proporcionado altos beneficios en términos de carbono y biodiversidad, con bajos costos de restauración, a las que denominó "puntos críticos holísticos". Estas áreas se encuentran en Malasia, México, Madagascar, Filipinas e Indonesia.
“Los beneficios en términos de reducción de emisiones de carbono son más notables en las zonas neotropicales, como la cuenca del Amazonas, y en las zonas tropicales de Indomalaya, como Borneo, Sumatra y Papúa Nueva Guinea”, afirmó Li. “En las zonas afrotropicales, incluyendo Madagascar, se observan mayores beneficios en términos de biodiversidad”.
La Dra. Brooke Williams, de la Universidad de Newcastle, afirmó que, dado que el mundo se comprometió en el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal de 2022 a restaurar el 30 % de las tierras degradadas del planeta, la restauración natural es ahora más importante que nunca.
"El mundo entero lucha contra el cambio climático y, además, las naciones tienen objetivos para revertir la crisis de la biodiversidad", afirmó el Dr. Williams. "La restauración de bosques es costosa y su precio podría impedir que algunas naciones alcancen sus ambiciosos objetivos de restauración. Nuestro estudio ofrece una visión general de los beneficios y los costos que podría conllevar la regeneración natural".

Poniendo las teorías en práctica
El profesor asociado Matthew Luskin afirmó que la investigación supone un gran avance para llevar a la práctica las teorías sobre la restauración forestal.
“He pasado años en los bosques tropicales y he presenciado de primera mano la deforestación desenfrenada, pero también he visto enormes oportunidades para la regeneración”, declaró el Dr. Luskin. “Este trabajo ayudará a los países y las comunidades a priorizar dónde y cómo invertir en restauración, según sus objetivos y recursos específicos, para lograr los mejores resultados”.
.

Misteriosa muerte de 18 elefantes en Kenia

 


¿Veneno o enfermedad? Una polémica envuelve la misteriosa muerte de 18 elefantes en Kenia

Fecha de Publicación
: 24/08/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Kenia


El misterio y la polémica envuelven la muerte de al menos 18 elefantes en el famoso ecosistema de Amboseli, en el sur de Kenia, en un caso que las autoridades atribuyen a un envenenamiento por cianuro, versión cuestionada por guardabosques y comunidades locales, que apuntan a una posible enfermedad aún desconocida y elevan la cifra de paquidermos muertos.
Un elefante mutilado yace en el suelo del santuario de Kimana después de que las autoridades le practicasen una autopsia tras una muerte que tardó días en llegar y estuvo acompañada de una parálisis parcial, destino que ya han sufrido una veintena de paquidermos de la zona desde el 24 de junio.
Mantos de nubes cubren el monte Kilimanjaro, al otro lado de la frontera con Tanzania, el más alto de África y perfectamente visible en un día despejado, como si el propio ecosistema estuviese de luto por una enigmática tragedia que afecta principalmente a hembras adultas y a sus crías.
«Este es uno de los casos. Creemos que hemos perdido 20 en casi dos meses, lo cual es muy triste. Es un incidente que aún no hemos esclarecido», lamenta el jefe de operaciones de las tierras comunitarias de Olgulului, Patrick Papatiti, mientras enseña a EFE los restos del cuerpo.
El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS, en inglés) ha informado en las últimas semanas de que las pruebas de laboratorio que ha realizado a los cadáveres muestran indicios de envenenamiento por un pesticida con componentes de cianuro usados en cultivos de la zona.
EFE tuvo acceso a las imágenes tomadas por el KWS de uno de los estómagos de los elefantes, en las que se pueden ver restos de tomates, que son plantados por las comunidades locales.
Sin embargo, los propios agricultores rechazan esta explicación y niegan los envenenamientos, al argumentar que otros animales salvajes, su ganado y ellos mismos consumen estos frutos, sin que hasta ahora se hayan registrado otras muertes similares.
«Esto ha sido refutado por un organismo gubernamental que controla las plagas y todos los químicos que se usan para rociar verduras» cuyos expertos fueron a Amboseli, asegura Papatiti.
«Hicieron sus investigaciones y no pudieron rastrear (ningún producto) hasta las granjas de la zona», añade, al apuntar como explicación alternativa a una posible enfermedad que aún no se ha detectado y que afecta solo a los elefantes.
Además, reivindica que las comunidades locales han protegido y convivido con los animales salvajes «durante generaciones», pese a haber perdido familiares y propiedades por sus acciones.

Unos tomates bajo sospecha
En una aldea local de la comunidad masái donde se planta una gran cantidad de tomates, varios vecinos, incluidos niños, se comen estos frutos y se los dan a sus animales delante de EFE, para demostrar que no conllevan peligro.
«La gente los come y no les hacen daño a nadie. No usamos pesticidas dañinos, usamos pesticidas que nos ayudan a deshacernos de las plagas», afirma Nanyu Oldikirr, un hombre masái que trabaja en estos cultivos.
«Ni siquiera nosotros entendemos la razón por la que mueren estos elefantes. Llevamos mucho tiempo cultivando. Si fuera algo malo, nos habría dañado a nosotros. Desde que somos niños comemos este tomate y no nos hace daño. Y nuestras vacas también lo comen», agrega.
Por su parte, el portavoz del KWS, Duncan Juma, declara que «respetan» estas discrepancias con sus conclusiones, guiadas «por la evidencia científica y los resultados de las investigaciones» y que aún no se han dado por concluidas.
Diferentes organizaciones conservacionistas preguntadas al respecto no quisieron pronunciarse, en medio de la polémica desatada por el tema.

Un ecosistema «para el mundo entero»
Esta Reserva de la Biosfera, así reconocida por la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), tiene una gran importancia para la comunidad local tanto por ser un «valioso tesoro» como una «fuente de ingresos» para las familias, según Papatiti.
«No se trata solo de un elefante, sino de un recurso que ha beneficiado a la comunidad desde siempre», señala.
Kenia se enfrentó entre 1979 y 1989 a un «alarmante declive» de población de estos paquidermos a causa de la caza furtiva para la obtención del marfil, lo que redujo su número de 170.000 a 16.000 ejemplares, según datos del KWS.
Sus principales amenazas en África son la pérdida de sus hábitats y la caza furtiva incentivada por la demanda del marfil, procedente sobre todo de algunos países asiáticos.
En 1989, los Estados partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) incluyeron al elefante africano y prohibieron el comercio internacional de marfil.
Pero esto no ha impedido que el número de estos animales en África haya disminuido un 60 % durante los últimos 50 años, lo que empujó a declararlos en peligro de extinción.
A pesar de ello, el ecosistema de Amboseli, uno de los más visitados de Kenia y que incluye una población de elefantes de aproximadamente 1.500 ejemplares, según el proyecto de investigación Amboseli Trust for Elephants, ha resistido, con un crecimiento «constante» de sus paquidermos desde la década de 1970.
Por todo ello, Papatiti concluye que su protección es «importante para el mundo entero». 
.

Polémica estrategia de Ecuador contra defensores del Yasuní

 


Ecuador castiga a los protectores del parque nacional Yasuní

Fecha de Publicación
: 24/08/2026
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Ecuador


Las autoridades de Ecuador incumplen el mandato de una consulta popular para proteger al parque nacional Yasuní de la explotación petrolera, y a la vez castigan con multas a responsables del grupo ambientalista que promueve esa causa, denunció este viernes 21 la organización Amnistía Internacional (AI).
Ana Piquer, directora para América de AI, dijo que “hace tres años, millones de personas hicieron historia al votar por la protección del Yasuní. Hoy, quienes dedicaron años de su vida para lograr la protección del parque enfrentan multas de 18 000 dólares”.
“Esto es un claro hostigamiento contra la sociedad civil”, afirmó Piquer.
En 2025, el Consejo Nacional Electoral (CNE) inició un procedimiento contra ambientalistas de la organización Yasunidos, por supuestas irregularidades en el reporte de los donativos que recibieron para financiar la campaña en favor de liberar al parque nacional de la explotación petrolera.
De acuerdo con miembros del colectivo, esas irregularidades corresponden a una discrepancia de 39 centavos de dólar en sus reportes financieros. Las correcciones y aclaratorias de Yasuní sobre esos 39 centavos fueron desestimadas por el CNE.
Un juez de primera instancia resolvió a favor de Yasunidos, alegando que el colectivo no podía ser sancionado por ese incumplimiento por el CNE, ya que no es un partido político, sino una iniciativa ciudadana.
Sin embargo, el CNE apeló y un tribunal de segunda instancia impuso a dos de sus integrantes, Sofía Torres, responsable de finanzas, y Pedro Bermeo, asesor jurídico, multas que suman aproximadamente 18 000 dólares, y las cuales fueron saldadas.
El colectivo presentó una acción extraordinaria de protección ante la Corte Constitucional, alegando la vulneración de derechos constitucionales, que fue recibida el 7 mayo de 2026.
El acoso sobre la organización ambientalista se registra tres años después de que, el 20 de agosto de 2023, el electorado ecuatoriano decidió, con 59 % de votos a favor, cerrar los pozos petroleros del Bloque 43-ITT insertos en Yasuní.
Ese parque nacional, de unos 10 200 kilómetros cuadrados en la Amazonia del noreste ecuatoriano es una de las regiones con más biodiversidad del mundo, un millón de hectáreas que albergan más de 2000 especies de árboles y arbustos, 204 de mamíferos, 610 de aves, 121 de reptiles, 150 de anfibios y más de 250 de peces.
La zona está habitada por los pueblos indígenas tagaeri y taromenane, que viven autoaislados, y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) la declaró reserva mundial de biosfera.
El Bloque 43-ITT, con 247 pozos perforados y en manos de la estatal Petroecuador, llegó a producir hace una década más de 86 000 barriles (de 159 litros) de crudo diarios, casi 20 % del total nacional, y el referendo de 2023 concedió un plazo de un año para cesar esa explotación.
Sin embargo, las autoridades han desconocido el mandato popular, al que se sumó la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y decenas de pozos continúan activos, con una producción estimada en 42 000 barriles por día.
Incluso un plan presentado por el gobierno a la Corte Constitucional del país contempla extender el proceso de cierre hasta 2034.
En cuanto a las sanciones sobre los activistas de Yasunidos, AI sostiene que no ocurren de manera aislada, pues en los últimos años ha documentado crecientes restricciones que “evidencian el deterioro del espacio cívico bajo la administración del presidente Daniel Noboa”.
En ese contexto, organizaciones de la sociedad civil han denunciado el bloqueo o cierre de cuentas bancarias, incluyendo organizaciones dedicadas a la defensa ambiental y de los derechos humanos.
A su vez, organizaciones sociales y personas defensoras han sido objeto de campañas de estigmatización por parte de autoridades del más alto nivel, incluyendo al presidente, llamándoles “antipatrias”.
A eso se suman obstáculos para acceder a información pública y mantener espacios efectivos de diálogo con las autoridades, así como preocupaciones sobre restricciones al derecho de reunión pacífica.
AI exhortó finalmente a cumplir con la decisión de la consulta popular de 2023, a garantizar un entorno propicio para que organizaciones de la sociedad civil, incluyendo Yasunidos ejerzan sus labores, y a no impedir el ejercicio del derecho a la libertad de asociación y la legítima defensa de los derechos humanos.
.

La caza se expande y golpea la biodiversidad de los trópicos

 


Elaboran los primeros mapas globales que muestran cómo se expande la caza y los efectos que provoca

Fecha de Publicación
: 22/08/2026
Fuente: Agencia SINC
País/Región: Internacional


La caza se extiende por los bosques tropicales mucho más de lo que se pensaba y alcanza incluso algunas de las zonas más remotas del planeta. Los primeros mapas globales que permiten visualizar esta presión muestran cómo se ha expandido entre 2000 y 2015, con importantes consecuencias para la biodiversidad.
En 2015, en el 88 % de las áreas tropicales la probabilidad de que se cazara era superior al 50 % y solo el 0,03 % de esos espacios podían considerarse refugios para la fauna porque la probabilidad era inferior al 20 %.
Hoy, gracias al estudio liderado por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Estación Biológica de Doñana (EBD), ambos del CSIC, sabemos que la caza y la amenaza que supone para la biodiversidad está mucho más extendida de lo que se pensaba en el trópico, el área continental donde se concentra el mayor número de especies del planeta.
El equipo de investigación ha llegado a esta conclusión tras la elaboración de los primeros mapas globales estandarizados, uno de 2000 y otro de 2015, que predicen la probabilidad de que haya caza en los bosques tropicales.
Los datos, publicados hoy en la revista Nature Sustainability, muestran cómo esta práctica está avanzando hacia algunas de las últimas áreas del planeta que se mantenían relativamente intactas.
La caza es una actividad que no se puede considerar negativa en todos los contextos, ya que es parte intrínseca de la forma de vida en algunas culturas que conviven con su entorno natural. Sin embargo, otras formas insostenibles de explotación como la caza comercial y el comercio ilegal de especies amenazan cada vez más la integridad ecológica de los bosques tropicales. 
“Cuando el control de estas actividades se reduce, la caza de la fauna silvestre se convierte en una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo. Lo que hemos logrado con estos mapas es mostrar con precisión dónde se concentra esta presión y cómo está cambiando con el tiempo”, explica la investigadora del MNCN Ana Benítez.
Mediante algoritmos de aprendizaje automático, el equipo realizó la comparativa entre 2000 y 2015 de cientos de estudios de presión de caza con información procedente de 2 463 localidades distribuidas por África, Asia y América tropical que incluye el análisis de variables ecológicas y socioeconómicas.
Los datos mostraron un aumento significativo de la probabilidad de que aumente la caza a escala global y han permitido generar un conjunto de mapas de alta resolución (1 km²) que estiman la probabilidad de que haya caza en cualquier punto de los bosques tropicales. 
La accesibilidad es el principal factor que explica la expansión de esta actividad. De hecho, la probabilidad aumenta notablemente en zonas ubicadas a menos de 25 kilómetros de pueblos y aldeas, lo que convierte la distancia de los asentamientos humanos en el predictor más importante.
“La expansión de infraestructuras y el aumento del acceso a áreas remotas están facilitando la expansión geográfica de formas de caza insostenibles hacia regiones que hasta hace poco permanecían relativamente protegidas”, señala el investigador del MNCN Martin Philippe.
“Esta tendencia es especialmente preocupante porque puede provocar el efecto de bosques vacíos: ecosistemas que aparentemente mantienen su cubierta forestal, pero que han perdido gran parte de su fauna debido a la sobreexplotación”, aclara el investigador.
Los incrementos más destacados se registraron en el ámbito indomalayo y en algunas regiones neotropicales, mientras que África tropical mostró una situación relativamente estable.
“Las mayores expansiones se observaron tanto en regiones como el sudeste asiático, donde la presión humana es muy alta, como en áreas que históricamente se consideraban remotas, como amplias zonas de la cuenca amazónica. Los refugios más importantes se localizan en áreas donde el aislamiento geográfico sigue dificultando el acceso como el interior de Borneo, Papúa Nueva Guinea, África Central y el oeste de la Amazonía”, aclara Iago Ferreiro-Arias, investigador del MNCN. 

Una herramienta para la conservación
A diferencia de otras amenazas ambientales, como la deforestación o la urbanización, la caza es difícil de detectar mediante teledetección e imágenes de satélite, de ahí la relevancia de estos mapas que aportan datos tan relevantes como desconocidos hasta ahora.
Conocer cómo aumenta la caza es vital para la planificación de la conservación, una herramienta básica para la implementación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones. 
“Nuestro objetivo no es sustituir el conocimiento local ni las evaluaciones de campo, sino aportar una capa estandarizada de información que permita entender dónde existe una mayor exposición potencial a la caza y cómo está cambiando esa exposición con el tiempo”, concluye Philippe-Lesaffre.
.

Manglares en vías de recuperación, pero retroceden en zonas

 


La pérdida de manglares se revierte con una ganancia neta de superficie del 0,33 % en 40 años

Fecha de Publicación
: 22/08/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


La superficie mundial de manglares, una vegetación vital para combatir el cambio climático y que experimentó un gran retroceso a comienzos de la década de los 80 del siglo XX, ha registrado una ganancia neta de 47.720 hectáreas, el equivalente al 0,33 %, entre 1985 y 2025, según una investigación llevada a cabo por expertos de la Universidad de Aberystwyth en el marco del proyecto Global Mangrove Watch.
Los manglares se encuentran entre los ecosistemas costeros más importantes del mundo, ya que sustentan la biodiversidad, protegen a las comunidades de las tormentas y del aumento del nivel del mar, mantienen los medios de subsistencia y almacenan cantidades significativas de carbono.
Para conocer su evolución, los expertos han elaborado mapas de cobertura utilizando datos satelitales y técnicas de análisis avanzadas para rastrear las áreas de pérdida, recuperación y estabilidad de los manglares.

Cautela, retroceden en países clave
Pese a constatar un aumento general de la superficie de manglares, los investigadores advierten de que se han producido importantes descensos en países clave, como Indonesia (ha perdido 2.044 km² de superficie de manglares desde 1985) y Myanmar (ha perdido 1.457 km²). También han registrado descensos significativos Malasia y Nigeria.
Por contra, los manglares han ganado terreno en Australia (1.396 km²), India (1.179 km²) y Filipinas (473 km²).
Para Pete Bunting, profesor de teledetección del Departamento de Geografía y Ciencias de la Tierra de la Universidad de Aberystwyth, aunque el aumento general de la cobertura de manglares es alentador, los datos también muestran que el progreso es desigual y algunas regiones siguen experimentando pérdidas significativas, por lo que pide cautela.
Los hallazgos, ha apuntado, también resaltan la complejidad de la transformación de los manglares, ya que los avances en algunas áreas están vinculados tanto a los esfuerzos de restauración como a los procesos naturales.

La importancia de los datos
La última actualización del mapa de Global Mangrove Watch utiliza imágenes satelitales mejoradas y técnicas de aprendizaje automático para proporcionar información más detallada y precisa sobre dónde se están perdiendo, recuperando o manteniendo estables los manglares.
Esta información ayudará a investigadores, organizaciones conservacionistas y responsables políticos a comprender mejor los cambios en los ecosistemas de manglares y a respaldar los esfuerzos para protegerlos y restaurarlos.
“La información fiable sobre los manglares es fundamental para comprender las causas de estos cambios y para apoyar una conservación eficaz. Las capacidades mejoradas de mapeo del Sistema Global de Vigilancia de Manglares ayudan a identificar dónde pueden tener mayor impacto los esfuerzos de conservación”, ha añadido Bunting. 
.

Maltusianismo en el siglo XXI

 


La polémica propuesta de los científicos para frenar la crisis climática: "reducir la población por la mitad"

Fecha de Publicación
: 21/08/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional


Un estudio propone que la población mundial deje de crecer y descienda gradualmente hasta unos 4.000 millones en 2200, mediante educación, planificación familiar y menor impacto ambiental.
Un reciente estudio científico plantea una propuesta que seguramente generará debate: que la población mundial pueda reducirse de forma gradual hasta unos 4.000 millones de habitantes hacia el año 2200.
Publicado en la revista Sustainable Development, el trabajo, liderado por Anastasia Pseiridis, analiza un escenario en el que la humanidad primero detiene su crecimiento y luego comienza a disminuir lentamente durante las próximas generaciones.
Pero no se trata de una propuesta de control obligatorio de la natalidad ni de una reducción demográfica abrupta. El planteo es mucho más lento y apunta a que la humanidad deje de crecer durante las próximas generaciones, mientras disminuye también el impacto ambiental asociado a cada persona.
Según los autores, una población menor, combinada con un consumo más moderado, podría aliviar la presión sobre los recursos naturales, reducir la contaminación y favorecer la conservación de ecosistemas y especies.

Menos habitantes, pero también menor impacto
Aquí aparece uno de los aspectos centrales del estudio. La cuestión ambiental no depende únicamente de cuántas personas viven en la Tierra.
Durante décadas, el debate demográfico se ha apoyado muchas veces en una relación aparentemente sencilla: más población implica más consumo y, por lo tanto, mayor presión sobre el planeta. Sin embargo, las diferencias en los niveles de consumo hacen que la realidad sea bastante más compleja.
No todas las personas utilizan la misma cantidad de energía, alimentos o materias primas, ni generan las mismas emisiones. Por eso, los investigadores plantean actuar sobre dos variables al mismo tiempo: reducir progresivamente la población y disminuir la huella ambiental de cada habitante.
Una humanidad de 4.000 millones de personas con un consumo elevado de combustibles fósiles podría seguir generando una enorme presión sobre los ecosistemas. Del mismo modo, una población de más de 8.000 millones podría reducir considerablemente su impacto si utilizara menos recursos y energía contaminante.
Por eso, los 4.000 millones no representan una supuesta capacidad máxima de la Tierra. Son, en cambio, el escenario demográfico que los investigadores utilizan para imaginar una sociedad con menor presión sobre el ambiente.

Educación y libertad reproductiva, las claves
¿Cómo podría alcanzarse una cifra semejante? El estudio no plantea esterilizaciones, límites obligatorios de hijos ni otras medidas coercitivas. Su propuesta se apoya en herramientas conocidas: educación, planificación familiar y libertad reproductiva.
La experiencia de distintos países muestra que, cuando las mujeres tienen acceso a educación, atención sanitaria y medios para decidir cuándo tener hijos y cuántos desean, la fecundidad suele disminuir.
Los autores citan, entre otros ejemplos, a Irán, donde la tasa de fecundidad pasó de 4,08 hijos por mujer en 1992 a 1,94 en 2001. En Corea del Sur cayó de 4,07 en 1972 a 1,93 en 1984, mientras que Costa Rica pasó de 4,16 en 1972 a 1,98 en 2009.
El proceso, de hecho, ya está ocurriendo en buena parte del mundo. La población mundial continúa creciendo, pero lo hace a un ritmo cada vez menor. A medida que mejoran la educación, la supervivencia infantil, los ingresos y el acceso a la salud reproductiva, las familias tienden a tener menos hijos.
En algunos países, incluso, la preocupación comienza a ser la contraria: el envejecimiento y la pérdida de población.

Un futuro con menos habitantes también tendría desafíos
El escenario propuesto tampoco está exento de problemas. Una reducción demográfica sostenida implicaría una población cada vez más envejecida, con menos personas en edad laboral y una mayor proporción de habitantes dependientes. Los sistemas de salud y de pensiones enfrentarían, por lo tanto, nuevos desafíos.
Por eso, la pregunta de fondo quizá no sea simplemente cuántas personas debería haber en la Tierra. El verdadero debate apunta a algo más profundo: ¿qué tipo de sociedad queremos construir si el crecimiento permanente de la población y del consumo deja de ser considerado una condición necesaria para progresar?
El estudio sostiene que detener gradualmente el crecimiento demográfico y reducir al mismo tiempo el impacto ambiental individual podría beneficiar tanto a la naturaleza como a las sociedades humanas.
En definitiva, los 4.000 millones son apenas una cifra dentro de un escenario posible. El desafío ambiental, mucho más amplio, seguirá dependiendo de una cuestión fundamental: no solo cuántos seamos, sino cómo decidamos vivir.
.

Renovables hacen historia al superar la producción del gas

 


La energía solar y eólica superan al gas por primera vez en la historia

Fecha de Publicación
: 21/08/2026
Fuente: Portal EcoNews
País/Región: Internacional


La energía solar y eólica superaron al gas natural en generación eléctrica mundial durante abril de 2026, alcanzando un récord de 531 TWh frente a los 477 TWh que produjo el combustible fósil. Es la primera vez en la historia energética que las renovables no hidroeléctricas desplazan al gas del podio de fuentes de generación, según datos compartidos por el científico climático Zeke Hausfather en su perfil de Bluesky.
La combinación de solar y eólica representa ahora el 22% de la electricidad global, mientras que el gas cayó al 20%. Solo el carbón mantiene cifras superiores, aunque su tendencia es descendente en la mayoría de los mercados desarrollados.

El cambio se aceleró en cinco años
La velocidad del cambio es el dato más relevante. Según recoge Climate Action, en abril de 2021 el gas generaba casi las mismas cifras que hoy (476 TWh), pero la energía solar y eólica apenas alcanzaban 245 TWh. Es decir, las renovables duplicaron su capacidad de generación en cinco años, mientras el gas se estancó.
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) proyecta que la demanda global de electricidad crecerá un 3,6% anual hasta 2030, unos 1.100 TWh adicionales por año. Ese incremento está motorizado por la industria, la movilidad eléctrica, el uso masivo de aire acondicionado y los centros de datos asociados a inteligencia artificial.

Por qué importa este hito
Aunque el gas se promociona como combustible de transición por emitir menos CO₂ que el carbón o el petróleo, sigue siendo un recurso fósil. Su extracción mediante técnicas como el fracking genera fugas masivas de metano, un gas de efecto invernadero 84 veces más potente que el dióxido de carbono en los primeros 20 años tras su liberación.
Además, el mercado del gas es altamente sensible a shocks geopolíticos. La crisis energética vinculada al conflicto en Oriente Medio coincidió con el mes récord de las renovables, lo que refuerza la hipótesis de que la energía solar y eólica funcionan como amortiguador ante la volatilidad de los combustibles fósiles.
El Plan REPowerEU de la Unión Europea estableció como objetivo central reducir la dependencia de los combustibles fósiles rusos acelerando la transición hacia energía limpia. Los datos de abril sugieren que esa meta ya no es solo una aspiración política sino una realidad técnica en marcha.
.

El umbral crítico que amenaza con transformar el Amazonas

 


Amazonía entre resiliencia y riesgo: sequías, deforestación y el umbral crítico de 2040

Fecha de Publicación: 20/08/2026
Fuente: Portal Mongabay
País/Región: Amazonas


Durante décadas, los científicos han intentado responder a una pregunta clave: ¿cómo sería la selva amazónica si la deforestación, el cambio climático y los incendios continuaran? Y, como pregunta complementaria: ¿cuándo ocurriría esa transformación?
Si bien varios investigadores han avanzado en la búsqueda de respuestas a lo largo de los años, una serie de estudios publicados en 2026 arroja nueva luz sobre los pronósticos. Los tres informes publicados a principios de este año examinan la salud de la selva desde diferentes perspectivas.
En abril, un estudio publicado en Nature muestra que el Amazonas se recupera más rápido de lo esperado, pero tarda más en recuperar completamente su biodiversidad después de eventos extremos.
Un estudio de PNAS, basado en investigaciones realizadas durante dos décadas y también publicado en abril, concluye que el bosque es más resistente a los incendios de lo previsto y no muestra signos de transición a sabana, un resultado diferente al que se sospechaba desde hace tiempo. Sin embargo, los investigadores advierten que los nuevos ecosistemas que surgen del proceso de recuperación del bosque son más vulnerables a futuras perturbaciones climáticas.
En mayo, otro artículo publicado en Nature examina los impactos de la deforestación, en particular el aumento de la frecuencia e intensidad de las sequías, y concluye que este aumento podría llevar al bioma a un punto de inflexión para 2040.
Pero según Luciana Gatti, investigadora principal de la agencia espacial brasileña (INPE), el clima en la Amazonía ya ha cambiado lo suficiente como para que los árboles típicos de la selva tropical ya no encuentren las condiciones necesarias para sobrevivir: agua abundante y temperaturas suaves.
“Esto tiene mucho más que ver con la cantidad de bosques ya deforestados que con los fenómenos meteorológicos extremos”, explica Gatti a Mongabay. “Aproximadamente la mitad de la lluvia en la Amazonía proviene de los árboles. Al transpirar, liberan vapor de agua a la atmósfera y absorben el calor del entorno, manteniendo bajas las temperaturas. Menos árboles significa menos lluvia y más calor”.
El Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM) ha registrado una disminución del 74 % en las precipitaciones durante los últimos 35 años hasta 2025. En algunos lugares, según el colectivo de investigación MapBiomas, la precipitación anual es inferior a 1000 milímetros, el nivel que los expertos consideran el umbral para que una selva tropical se mantenga como tal.
Mientras tanto, algunas de las zonas mejor conservadas del bioma han registrado temperaturas máximas 5 °C superiores a lo normal. Desde la década de 1980, las temperaturas en la Amazonía han aumentado al doble de la tasa promedio mundial, incrementándose en 0.5 °C por década.
Bernardo Flores, investigador forestal y climático de la Universidad Federal de Santa Catarina y uno de los autores del artículo publicado en Nature en mayo, afirma que esto es clave para comprender el punto de inflexión de la Amazonía, que solo existe debido a la interacción entre el clima, la cobertura arbórea y la humedad, algo que la mayoría de los modelos no tienen en cuenta, explica.
Al combinar estos elementos, Flores afirma que el artículo del que es coautor aumenta la certeza sobre la existencia de un punto de inflexión a nivel sistémico. Añade que podría estar incluso más cerca que el umbral de deforestación del 22 % al 28 % estimado por el estudio, ya que este no considera los efectos de la degradación.
«Si se tienen en cuenta los principales factores de degradación —sequías, tala selectiva, fragmentación forestal e incendios—, es posible que ya estemos al borde del punto de no retorno«, declara Flores a Mongabay.

Los bosques se regeneran rápidamente, pero son más vulnerables e inflamables
Los dos estudios publicados en abril presentan un escenario esperanzador para la capacidad de recuperación de la Amazonía. Nuevas evidencias demuestran que, si se le da la oportunidad, el bosque se regenera más rápido y con mayor diversidad de lo esperado tras eventos extremos e incendios.
Según Flores, el estudio a gran escala de PNAS, que abarca dos décadas, sobre los impactos del fuego es uno de los experimentos más importantes jamás realizados sobre el tema, y ​​la resiliencia encontrada es sorprendente.
Sin embargo, esa capacidad de recuperación no refleja la salud general del bioma. «Incluso las zonas más secas y afectadas del Amazonas se recuperaron, pero solo sucedió porque el bosque dejó de arder«, explica Flores, añadiendo que esto es algo que no se puede controlar fuera de un experimento de este tipo.
Además, el rebrote en número e incluso en especies no significa que el ecosistema recupere lo necesario para mantener su biodiversidad, especialmente porque las especies generalistas de rápido crecimiento suelen reemplazar a los árboles especialistas resistentes al fuego.
“Desde arriba, el satélite puede ver todo verde, pero este otro bosque y las especies que crecen en él son diferentes”, afirma Gatti, de la agencia espacial brasileña.
Estos bosques “rebrotados” son cada vez más inflamables, lo que modifica la forma en que arde la Amazonía. Históricamente, los incendios ocurrían en pastizales y áreas recientemente deforestadas. Este patrón cambió en 2024, cuando los incendios en bosques nativos se volvieron más frecuentes.
“En condiciones normales, los incendios no forman parte de la dinámica de la Amazonía”, explica a Mongabay Larissa Amorim, ingeniera forestal e investigadora de la organización brasileña de conservación Imazon. “Los incendios en la región suelen ser provocados por el hombre, pero aun así no habrían alcanzado tales magnitudes de no ser por los años consecutivos de sequía extrema”.
Flores afirma que el fuego se ha convertido en el principal vector de degradación: “Existe un sistema de retroalimentación donde lo que se quema una vez tiende a quemarse de nuevo y extenderse a las zonas vecinas”.
Los árboles que quedan en pie tras los incendios y la degradación terminan siendo incapaces de proporcionar niveles iguales de circulación de agua y carbono, según un estudio de 2025 publicado en Global Change Biology.
Esto conlleva sequías más frecuentes e intensas y una mayor mortalidad de árboles relacionada con la sequía, principalmente por fallas hidráulicas, como explica Júlia Tavares, doctora en ecología y cambio global por la Universidad de Leeds.
“En épocas de sequía, el agua dentro de los árboles es succionada hacia arriba por la atmósfera y hacia abajo por el suelo”, explica Tavares a Mongabay. “Cuando la presión en ambas direcciones es demasiado fuerte, se forman burbujas de aire que obstruyen los conductos que deberían transportar el agua. Si esto ocurre en demasiados conductos, el árbol muere”.

Ver Nota Completa

.

Caída notable de nutrientes en el océano Pacífico

 


El Niño está dejando sin nutrientes al Pacífico: la NASA detecta una fuerte caída del fitoplancton

Fecha de Publicación
: 20/08/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional


El Niño llegó oficialmente al Pacífico ecuatorial y ya se puede ver desde el espacio. El satélite PACE de la NASA registró una caída notable de clorofila entre junio de 2025 y junio de 2026, señal de que el fitoplancton, la base de la cadena alimentaria marina, está perdiendo el suministro de nutrientes que necesita para crecer.
Desde junio de 2026, El Niño es un hecho confirmado en el Pacífico tropical, y sus primeros efectos ya se registran donde menos se ven a simple vista: en la base de la cadena alimentaria oceánica. Según el reporte de la NASA, las imágenes satelitales muestran una caída marcada en las concentraciones de clorofila en el Pacífico central, comparando las condiciones neutras de junio de 2025 con el escenario de junio de 2026, cuando El Niño ya se intensificaba.
El calentamiento asociado a El Niño reduce el ascenso de nutrientes desde las profundidades del Pacífico. La caída del fitoplancton ya es visible desde el espacio y sus efectos comienzan a trasladarse a una de las pesquerías más importantes del planeta.
La clorofila es el pigmento que permite identificar la presencia de fitoplancton, los organismos microscópicos que sostienen toda la trama trófica marina. Cuando su concentración baja, el impacto no se queda en el agua: hay menos alimento disponible para el zooplancton, los peces, las aves marinas y los mamíferos marinos que dependen de esa cadena para subsistir. Es un efecto en cascada que empieza invisible y termina afectando pesquerías enteras, como ya ocurre en Perú.
La Climate Prediction Center (CPC) de la NOAA confirma el cuadro: el organismo elevó su estado de alerta a El Niño Advisory el 11 de junio de 2026, tras haber estado en fase de vigilancia (Watch), y ahora proyecta que el fenómeno seguirá fortaleciéndose durante todo 2026, con una probabilidad del 97% de mantenerse activo hasta comienzos de la primavera del hemisferio norte de 2027. Es decir: lo que hoy se observa en los mapas de clorofila recién está empezando.

Por qué el calentamiento del mar vacía de nutrientes al océano
El mecanismo detrás de esta caída no tiene que ver con menos luz solar ni con contaminación, sino con física oceánica básica. En condiciones normales, los vientos alisios empujan el agua superficial cálida hacia el oeste del Pacífico, lo que permite que agua fría y rica en nutrientes ascienda desde las profundidades en la zona ecuatorial este, un proceso llamado surgencia o upwelling. Ese ascenso de nutrientes es lo que alimenta al fitoplancton y, con él, a toda la cadena.
Durante El Niño, los vientos alisios se debilitan y el agua cálida se acumula en el centro y el este del Pacífico, formando una capa profunda que bloquea la surgencia de nutrientes. El resultado es exactamente lo que capturó el satélite PACE: menos clorofila, menos fitoplancton, menos alimento disponible. Este mecanismo fue documentado en detalle por un equipo liderado por Hyung-Gyu Lim, del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos (GFDL) de la NOAA, en un estudio publicado en Geophysical Research Letters.
Usando un modelo del sistema terrestre de nueva generación (ESM4.1), los investigadores lograron reproducir con mucha mayor precisión que las versiones anteriores tanto la caída de clorofila durante El Niño como su recuperación posterior, un fenómeno conocido como "rebote de clorofila". Según el estudio, ese rebote se explica en gran parte por un transporte anómalo de hierro desde el Pacífico occidental hacia la zona ecuatorial a través de la corriente submarina ecuatorial, reforzado además por el aporte de hierro que llega con el polvo desde tierra en la fase posterior al evento.

Perú ya siente el impacto: la pesca de anchoveta, suspendida
Mientras los satélites documentan el fenómeno desde el espacio, sus consecuencias económicas ya se sienten en el mar. El Ministerio de la Producción de Perú (PRODUCE) dispuso la suspensión de las actividades extractivas de anchoveta y anchoveta blanca en la zona norte-centro del litoral peruano. La decisión se apoyó en informes del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), que advirtieron sobre la persistencia e intensificación de condiciones cálidas y una mayor vulnerabilidad del stock durante la Primera Temporada de Pesca 2026.
La anchoveta es la especie más importante de la pesca industrial peruana y sostiene buena parte de la producción de harina y aceite de pescado del país. La temporada había comenzado con una cuota de 1.914.049 toneladas, la más baja en diez años y un 36% inferior a la del año anterior. El vínculo con lo que observa la NASA es directo: cuando disminuyen los nutrientes y cae el fitoplancton, la anchoveta pierde una de sus principales fuentes de alimento y el impacto puede propagarse hacia toda la pesquería.
La gran incógnita es hasta dónde llegará esta alteración si El Niño continúa fortaleciéndose durante 2026. La NOAA no descarta que el episodio alcance una magnitud muy elevada hacia finales de año, mientras la ciencia podrá seguir su evolución con un nivel de detalle inédito. El satélite PACE permite observar diariamente cambios en el color del océano y el fitoplancton, ofreciendo una oportunidad excepcional para seguir cómo El Niño transforma la productividad del Pacífico y, eventualmente, cómo comienza su recuperación.
.

Incendios siguen asolando Europa

 


Los incendios forestales en Europa dejan muertos en Grecia y un récord histórico en Bélgica

Fecha de Publicación
: 19/08/2026
Fuente: EcoNews
País/Región: Europa


Los incendios forestales en Europa dejan muertos en Grecia y marcan un récord histórico en Bélgica, mientras la Comisión Europea (CE) moviliza medios de extinción de varios Estados miembros para combatir los focos que se multiplican en al menos ocho países del continente. La temporada de fuego de 2026 se perfila como una de las más extremas de la historia europea.
En la isla griega de Salamina, situada a escasa distancia de Atenas, dos incendios declarados este domingo causaron la muerte de un hombre de 91 años y una mujer de 72 años, encontrados sin vida por los bomberos en su vivienda. El fuego dejó además 10 personas heridas, una de ellas de gravedad, según informó el medio Kathimerini. Las autoridades griegas dieron por controlados ambos focos este lunes, pero el país también recibe apoyo del satélite Copernicus para monitorear otros puntos críticos.
Bélgica enfrenta el peor incendio de su historia. El fuego originado el viernes en el parque natural de Hautes Fagnes, provincia de Lieja, arrasó hasta el momento unas 3.000 hectáreas cerca de la frontera con Alemania y obligó al desalojo de 600 vecinos. El incendio se propagó en una meseta montañosa donde se encuentra el punto más alto del país, el Signal de Botrange, de casi 700 metros de altitud.
La localidad más cercana al incendio belga es Kuchelscheid, fronteriza con Alemania, cuyos habitantes fueron evacuados el sábado y aún no han podido regresar. En territorio alemán, alrededor de 30 residentes de 17 viviendas en varios barrios de Monschau fueron evacuados el domingo por la noche como medida de precaución. A pesar de la cercanía de las llamas con la frontera, el fuego por el momento no corre riesgo de extenderse hacia el país vecino, según los equipos de extinción.

España registra un efectivo fallecido y 17.500 hectáreas quemadas
España lidera el ranking de superficie afectada en la Unión Europea (UE) con 283.988 hectáreas quemadas, según datos provisionales del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). El fuego declarado hace una semana en Las Peñas de Riglos, Huesca, dejó un saldo provisional de un efectivo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) fallecido, tres heridos y 17.500 hectáreas calcinadas. El incendio sigue activo.
Francia ocupa el segundo lugar con 95.284 hectáreas afectadas, seguida por Italia con 82.618 hectáreas. En total, la UE registra 583.212 hectáreas quemadas en lo que va de la temporada. A finales de julio, la superficie quemada ya era dos veces y media superior a la habitual en territorio comunitario, en un verano muy seco y marcado por altas temperaturas.

Portugal y Francia movilizan cientos de efectivos
Portugal sigue tratando de controlar cuatro incendios en el norte del país que movilizan a 850 bomberos en una jornada en la que se espera un aumento de las temperaturas. El fuego que más medios moviliza es el de la localidad de Torre de Moncorvo, en el distrito de Bragança, en la región del Duero portugués, con más de 360 operacionales, 112 vehículos terrestres y ocho aéreos desplegados.
En Francia, el incendio que desde el jueves quemó 1.700 hectáreas de bosque al sur del departamento de las Landas, al suroeste del país, fue declarado bajo control este lunes. La evolución favorable permitirá el retorno de una parte de los evacuados. Alemania también dio por controlado el incendio que desde el pasado jueves había arrasado 300 hectáreas en la región de Eifel, el mayor de la historia del estado federado de Renania del Norte-Westfalia.
La Comisión Europea ofreció apoyo del satélite Copernicus a Grecia, Alemania, Montenegro, Albania, Francia e Italia, países que también padecen incendios de distinta magnitud. La temporada de 2026 confirma una tendencia que el IPCC ya advertía: Europa enfrenta veranos cada vez más secos y prolongados que multiplican el riesgo de fuegos forestales extremos.
.

Impacto climático pasado tardo 100.000 años en revertirse

 


Científicos de USA muestran que los bosques tardaron 100.000 años en recuperarse tras un calentamiento similar al actual

Fecha de Publicación: 19/08/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional


Unos fósiles hallados en Wyoming revelan que, tras el calentamiento global de hace 56 millones de años, los bosques necesitaron más de 100.000 años para recuperarse. Una advertencia geológica que desmiente el supuesto beneficio del exceso de dióxido de carbono.
Imaginar el planeta como una máquina autosuficiente capaz de autorregularse en cuestión de décadas tras un impacto climático es una ilusión piadosa. La historia geológica de la Tierra resguarda advertencias severas sobre la fragilidad de nuestros ecosistemas.
Un reciente y revelador estudio fundamentado en el análisis de fósiles botánicos en la cuenca de Bighorn, Wyoming, ha sacado a la luz que, tras el episodio de calentamiento global más análogo al actual ocurrido hace 56 millones de años, la cubierta forestal de la Tierra necesitó más de 100.000 años para restaurar la densidad de sus doseles y la plenitud de sus funciones biológicas.

Un viaje al pasado: el gran espejo térmico del Paleoceno-Eoceno
Para proyectar la magnitud del cambio climático actual, los paleoclimatólogos dirigen su mirada hacia el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM, por sus siglas en inglés). Durante este fenómeno, desencadenado por una inyección masiva de carbono a la atmósfera, las temperaturas globales se dispararon entre 5 °C y 8 °C en un periodo geológicamente breve.
El escenario meteorológico global cambió drásticamente, intensificando las sequías regionales y alterando el ciclo hidrológico por completo. Al examinar la estructura celular y la densidad de los estomas en hojas fosilizadas de esa época, las investigadoras descubrieron que el dosel arbóreo (la capa superior de hojas y ramas que cubre el suelo del bosque y regula el microclima terrestre) colapsó estrepitosamente, perdiendo hasta un 60 % de su cobertura habitual.

El mito del "reverdecimiento" por exceso de dióxido de carbono
Durante años se ha argumentado de forma simplista que mayores concentraciones de dióxido de carbono (CO2) actúan como un fertilizante natural que beneficia indiscriminadamente la vegetación. Sin embargo, los hallazgos en Wyoming desmienten categóricamente esta hipótesis para escenarios de calentamiento severo.
Aunque el CO2 estimula la fotosíntesis en condiciones controladas, las altísimas temperaturas y el estrés hídrico extremo asociados al PETM eclipsaron cualquier potencial beneficio del gas. En lugar de un planeta más verde y frondoso, la Tierra experimentó una marcada aridez, la degradación de sus suelos y la formación de bosques de vegetación rala y matorrales. La cubierta vegetal perdió su capacidad fotosintética óptima y su rol como sumidero eficiente de carbono.

Una lección geológica para la encrucijada climática actual
La lección central que arroja este registro fósil es la asimetría temporal del clima: mientras que la inyección de gases de efecto invernadero y la alteración de la atmósfera ocurren en cuestión de siglos (o décadas en el caso humano moderno), la cicatrización biológica de la Tierra se mide en tiempos geológicos.
Que los bosques antiguos hayan demorado más de 100.000 años en restaurar su frondosidad subraya que la biodiversidad y la estructura forestal actual no se adaptarán al ritmo desbocado de las emisiones antropogénicas.
Proteger los bosques existentes no es solo una estrategia de conservación, sino una urgencia absoluta si se busca evitar un colapso ecosistémico cuyas secuelas resonarán por miles de generaciones.
.

Blog del Foro Ambiental Córdoba

Buscar este blog

Blog Archive

Temas

Archivo de Blogs