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Líderes caribeños buscan acelerar el fin de la era fósil

 


Dirigentes del Caribe se alistan para impulsar eliminación de los fósiles en el mundo

Fecha de Publicación
: 31/03/2026
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Caribe 


A medida que el mundo se acerca cada vez más a superar umbrales climáticos clave, responsables políticos, científicos y líderes de la sociedad civil del Caribe se reunieron este mes en la capital de Santa Lucía para coordinar la posición de la región ante una cumbre mundial histórica sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles.
La reunión de dos días, el 2 y 3 de marzo, congregó a representantes de la sociedad civil y funcionarios gubernamentales bajo el paraguas de la Iniciativa del Tratado sobre Combustibles Fósiles para debatir las prioridades del Caribe de cara a la próxima Primera Conferencia Internacional sobre la Eliminación Progresiva de los Combustibles Fósiles, que se celebrará en la ciudad colombiana de Santa Marta del 24 al 29 de abril.
Se espera que la conferencia, copatrocinada por Colombia, los Países Bajos y Tuvalu, examine estrategias para una transición global unificada hacia la eliminación de los combustibles fósiles, incluyendo la financiación, la gobernanza y las estructuras legales.
Para las naciones caribeñas que se ven sacudidas por los impactos climáticos, los debates están lejos de ser teóricos.
«Nuestra exposición a los impactos climáticos es grave», afirmó James Fletcher, enviado climático de la Comunidad del Caribe (Caricom), en su discurso de apertura de la reunión caribeña. «La transición es tanto una necesidad existencial como un reto de transformación estructural», añadió.

Preparando la voz de la región
La reunión en Castries, la capital santalucense, se estructuró en dos días: el primero dedicado a las organizaciones de la sociedad civil y el segundo a los funcionarios técnicos gubernamentales.
Los organizadores señalaron que el objetivo era garantizar que ambos grupos acudieran a la conferencia de Santa Marta con prioridades claras y una posición regional coordinada.
El Caribe ha desempeñado históricamente un papel destacado en la diplomacia climática mundial.
Sus pequeños Estados insulares, que componen la mayoría de la Caricom, fueron fundamentales para asegurar el objetivo de 1,5 °C de temperatura en el Acuerdo de París, a pesar de contribuir solo con una fracción de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
Sin embargo, ese objetivo parece ahora cada vez más frágil.
«Superaremos los 1,5 grados centígrados, al menos temporalmente», dijo Fletcher. «La pregunta con la que ahora tenemos que lidiar es por cuánto tiempo y en qué medida», reflexionó.
Los científicos advierten de que, sin recortes profundos en las emisiones de gases de efecto invernadero, el calentamiento global podría acercarse o superar los 2 °C a finales de siglo. Para los Estados insulares de baja altitud, esa diferencia podría significar la pérdida de ecosistemas, infraestructuras, territorio y su propia existencia.

Un impulso a la coordinación global
Un tema central de los debates fue el proyecto de un tratado global sobre combustibles fósiles. Se trata de una idea que está ganando adeptos entre una coalición de países y organizaciones de la sociedad civil.
Esa iniciativa busca crear un marco internacional que gestione la reducción de la producción de combustibles fósiles de manera coordinada y equitativa.
«La propuesta surgió porque muchas organizaciones de la sociedad civil se dieron cuenta de que limitarse a decir ‘acabemos con los combustibles fósiles’ no era suficiente», afirmó Alex Rafalowicz, director ejecutivo de la Iniciativa del Tratado sobre Combustibles Fósiles.
A su juicio, «si realmente queremos abordar la cuestión de los combustibles fósiles, tenemos que ir más allá de la retórica y entrar en detalles», señaló. «Esos detalles requieren coordinación y cooperación entre países».
Actualmente, 18 países participan en los debates sobre esta idea, entre ellos varios pequeños Estados insulares como Antigua y Barbuda, las Bahamas y San Cristóbal y Nieves.

La ciencia detrás de la urgencia
Las pruebas científicas presentadas en la reunión de Santa Lucía reforzaron el sentido de urgencia.
La profesora Tannecia Stephenson, científica climática de la Universidad de las Indias Occidentales, advirtió de que el mundo ya está experimentando «un cambio climático generalizado, sin precedentes, rápido e intensificado».
A menos que se produzcan «reducciones inmediatas, rápidas y sostenidas a gran escala de las emisiones de gases de efecto invernadero», declaró ante los asistentes, el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 °C quedará fuera de nuestro alcance.
El Caribe, señaló, se enfrenta a una convergencia de riesgos climáticos —huracanes más intensos, aumento del nivel del mar y sequías más severas— que amenazan sectores clave como el turismo, la agricultura y la seguridad hídrica.
«¿Cómo se prepara realmente una pequeña isla para una tormenta de categoría 5 de la fuerza y magnitud que estamos viendo ahora?», inquirió.
La respuesta, argumentaron muchos participantes, radica en parte en abordar la causa fundamental del cambio climático, es decir, la continua expansión y el uso de combustibles fósiles.

Equilibrar la transición y la realidad
A pesar de la urgencia, la transición para abandonar los combustibles fósiles plantea retos complejos para el Caribe.
Muchos países siguen dependiendo en gran medida del petróleo y el gas importados para la generación de electricidad, el transporte y la industria. Otros dependen de los ingresos relacionados con los combustibles fósiles.
Al mismo tiempo, la región se enfrenta a restricciones fiscales crónicas y a niveles de deuda crecientes, a menudo agravados por repetidos desastres climáticos.
«Muchos de nuestros países soportan una elevada carga de deuda», señaló Fletcher. «¿Por qué? Porque tienen que pedir dinero prestado continuamente para recuperarse del último fenómeno meteorológico extremo», alegó.
Esta presión financiera complica la transición hacia las energías renovables y unas infraestructuras resilientes al clima.
Para abordar esto, los debates durante la sesión de los funcionarios gubernamentales exploraron posibles mecanismos de financiación vinculados a un tratado sobre combustibles fósiles, incluidas propuestas para un mecanismo de resolución de la deuda relacionada con el clima y fondos internacionales de transición.
Los defensores de estas medidas argumentan que dichos mecanismos podrían ayudar a garantizar que los países más pobres y vulnerables no se queden atrás a medida que el mundo avanza hacia sistemas energéticos más limpios.

Exigencias de la sociedad civil
La primera jornada de la reunión de Santa Lucía se centró en las perspectivas de la sociedad civil, incluyendo organizaciones comunitarias y grupos ecologistas de todo el Caribe.
Los participantes trabajaron en grupos para identificar prioridades y «líneas rojas» para la región caribeña de cara a la reunión de Santa Marta.
Entre los temas planteados se encontraban la necesidad de compromisos internacionales más firmes para eliminar gradualmente la producción de combustibles fósiles, un mayor apoyo financiero para los países vulnerables al clima y medidas de protección para los trabajadores y las comunidades afectadas por la transición energética.
Los organizadores también debatieron planes para la movilización de la sociedad civil en torno a la conferencia de Santa Marta, incluida una cumbre popular destinada a amplificar las voces de base.

Una oportunidad diplomática
Aunque la conferencia de Santa Marta no forma parte oficialmente de las negociaciones climáticas de las Naciones Unidas, muchos observadores la consideran una importante oportunidad diplomática.
Fletcher la describió como un «espacio al margen de la estructura formal» de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc) para explorar nuevas opciones de gobernanza y alineamientos políticos.
Su importancia quedó subrayada cuando se oficializó como una iniciativa durante la clausura de la 30 Conferencia de las Partes (COP30) de la Cmnucc, celebrada en la ciudad de Belém, en la Amazonia brasileña, entre el 10 y el 22 de noviembre.
Para el Caribe, preparar una posición coordinada es esencial, afirmó Fletcher.
«El liderazgo caribeño es más eficaz cuando está coordinado, cuando actuamos como un bloque», dijo a los participantes.

Luchar más allá de su peso
Los pequeños Estados insulares llevan mucho tiempo aprovechando su autoridad moral en las negociaciones climáticas, llamando la atención sobre los impactos desproporcionados a los que se enfrentan a pesar de contribuir poco a las emisiones mundiales.
Fletcher recordó a la audiencia que los países caribeños ayudaron a asegurar el objetivo de 1,5 °C en el Acuerdo de París y han estado a la vanguardia de las campañas sobre justicia climática, financiación de pérdidas y daños y reforma del sistema financiero mundial.
«No lideramos porque seamos poderosos», dijo, «lideramos porque tenemos principios. Lideramos porque somos creíbles».
Pero el liderazgo, añadió, debe ir acompañado de estrategia y unidad.
Al concluir la reunión de Santa Lucía, el mensaje era claro entre los países del Caribe: la conferencia de Santa Marta podría representar un paso importante hacia la creación de un impulso global para una eliminación gradual y controlada de los combustibles fósiles.
Para los 15 Estados de la Comunidad del Caribe, particularmente los insulares, lo que está en juego no podría ser mayor.
«El Caribe ha sido a menudo la brújula moral de la diplomacia climática mundial», dijo Fletcher, «debemos seguir liderando de forma estratégica, coherente y decisiva»».
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Pasó el 'Día Mundial de los Humedales'

 


Día Mundial de los Humedales: las amenazas que ponen en riesgo a estas reservas de agua en la región

Fecha de Publicación
: 04/02/2025
Fuente: Portal Mongabay
País/Región: América Latina - Caribe


Los humedales están desapareciendo a un ritmo acelerado, incluso más rápido que los bosques. Según la Convención sobre Humedales o Convención Ramsar, acuerdo internacional que promueve la conservación y el uso sostenible de estos ecosistemas, desde 1970 se ha perdido alrededor del 35 % de la superficie de los humedales en todo el planeta.
Este acuerdo internacional surgió en 1971, en la ciudad de Ramsar, en Irán, de allí el nombre de sitios Ramsar que reciben los humedales considerados de importancia internacional por tratarse de ecosistemas vitales para el planeta y que proporcionan agua, alimentos, medios de subsistencia y resiliencia frente a los desafíos climáticos.
En América Latina y el Caribe existen 216 sitios Ramsar, en 27 países de la región. Brasil tiene la mayor cantidad de humedales de importancia internacional con 27 de estos ecosistemas, le sigue Argentina con 23, Ecuador con 19, Chile con 16 y Perú con 14, por citar los cinco países con mayor cantidad de humedales en la región. Bolivia tiene 11 humedales declarados sitios Ramsar.
“En los últimos 50 años, en América Latina y el Caribe la degradación de los humedales ha sido del 59 %. Es realmente un porcentaje alto que ha generado grandes alarmas porque los humedales tienen un gran valor en términos de sostenimiento de la vida en el planeta”, dice Laura Castillo, coordinadora del Programa Altoandino de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) de Argentina.
En el Día Mundial de los Humedales, que se conmemora cada 2 de febrero en recuerdo de la firma de la Convención sobre los Humedales, Mongabay Latam presenta un recuento de la situación de estos ecosistemas en tres países de la región: Argentina, Bolivia y Perú.

Argentina: las presiones por la minería del litio
“En Argentina no tenemos una ley de humedales y eso es un gran problema. Hace unos tres años, hubo una campaña muy grande con más de 400 organizaciones de la sociedad civil alertando sobre la importancia de tener una ley de protección de humedales, pero la realidad es que los lobbies de las mineras, del agro y de toda la industria inmobiliaria son tan fuertes que nunca logramos tener esa ley”, cuenta Castillo.
Lo que existe es el Consejo Federal de Medio Ambiente, explica Castillo, una institución  creada en 1991 que define qué son los humedales. “Durante muchos años se ha estado luchando porque una ley reconozca esa definición para proteger estos lugares. Si tuviéramos una legislación que proteja la integridad de esos humedales, creemos que de alguna forma se podría evitar la degradación”, advierte Castillo.
Según la Convención sobre los Humedales, Argentina cuenta con 23 pantanos que han sido incluidos en la lista de sitios Ramsar. Estos humedales cubren un total de 5 716 578 hectáreas de ambientes diversos como lagunas altoandinas, zonas costeras marinas, lagunas endorreicas, turberas y llanuras de inundación, entre otros. “La diversidad biológica de estos lugares tienen características de adaptación que han ocurrido durante millones de años”, comenta Castillo.
Salinas Grandes, provincia de Jujuy. En esta región del noroeste argentino, se extiende esta cuenca, una de las Siete Maravillas Naturales de Argentina, que incluye a la Laguna de Guayatayoc. Aquí, petroleras buscan litio a través de sus divisiones mineras. Foto: Nicolás Nuñez/Mongabay Latam y elDiarioAR
Son sitios con un gran valor, continúa Castillo, con una gran riqueza biológica, pues contribuyen en la regulación del clima y de las temperaturas. “Todo está conectado a nivel ambiental, entonces es muy importante mantener ese equilibrio”.
En los humedales de Argentina no están prohibidas las actividades extractivas. “En los últimos años, una de las grandes preocupaciones que hay en el mantenimiento de la integridad de estos ecosistemas es el avance de la minería de litio”, asegura Castillo.
Uno de los humedales afectado por esta actividad extractiva es Lagunas altoandinas y puneñas de Catamarca, ubicada en el noroeste de Argentina, entre los 3 010 y 6 885 metros sobre el nivel del mar.
En el caso de los humedales andinos, explica Castillo, hay una biodiversidad adaptada a las condiciones extremas que caracterizan estos humedales. “Son lugares muy áridos, donde la temperatura cambia entre el día y la noche, la radiación solar es elevada y el balance hídrico natural es negativo, es decir, sale más agua de la que entra en el sistema. Las lluvias o los desprendimientos de hielo alimentan los humedales, pero es más lo que se evapora que el agua que ingresa”, manifiesta la experta de FARN.
Castillo señala que en el caso de Catamarca se ha denunciado ante la Convención Ramsar el impacto sobre los humedales y la diversidad biológica que tiene la minería de litio, pero no se ha logrado detener la actividad. La extracción de litio, dice Castillo, se realiza aplicando la técnica de evaporación, que consiste en perforar los salares y extraer grandes volúmenes de agua que contienen el litio, llenando las piletas para que luego el sol las evapore, además de que se añaden químicos para lograr la precipitación del carbonato de litio y luego, se usa agua dulce para lavar ese carbonato, procesarlo y exportarlo.
Una de las recientes victorias que refiere Castillo con relación a la protección de los humedales es la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de Catamarca que ordenó suspender actividades en uno de los salares hasta que se realizaran los estudios de impactos ambientales acumulativos. “Fue un precedente histórico en el país”.
En cuanto a los esfuerzos de conservación de los humedales, Castillo menciona el trabajo de comunidades para visibilizar la importancia de proteger estos humedales, además del apoyo de organizaciones de la sociedad civil, el sector académico y científico, que promueven la protección de estos ecosistemas, generando información que permita demostrar el valor de estos lugares.

Bolivia: entre el Salar de Uyuni y el Pantanal
“Cuando se llega al Salar de Uyuni, famoso en Bolivia y en todo el mundo, se observa un horizonte blanco con unos paisajes realmente únicos en el planeta”, dice Oscar Campanini, director ejecutivo del Centro de Documentación e Información de Bolivia (Cedib) sobre este espectacular paisaje. “Todo eso es parte de un sistema más grande, donde no solamente hay esta laguna blanca, dura, inmensa, sino que hay agua, plantas, animales y personas”, agrega.
Hay una vida realmente hermosa, dice Campanini: están los flamencos que son todo un espectáculo, el cóndor, el ñandú andino, el suri, las vizcachas y una gran diversidad de animales y de plantas. Y aunque en la zona de Uyuni llueve poco, existe agua acumulada  debajo del suelo desde hace cientos de miles de años.
Campanini comenta que toda esta región, llamada el Gran Atacama, cuenta con humedales interrelacionados, donde, además, hay una gran diversidad de salares. Esta zona tiene otra particularidad, y es que son zonas desérticas, por tanto, el agua subterránea acumulada en millones de años tiene un rol importante. Pero, además, coincide con que en estas zonas se encuentran los mayores depósitos de litio en el mundo.
“Participamos de una red que se llama la Alianza de Humedales Altoandinos, con organizaciones e instituciones de Argentina y de Chile, para enfrentar los impactos de extracción del litio en los humedales altoandinos. Entonces, si hablamos de amenazas, este sería uno de los riesgos, dice Campanini.
Las actividades extractivas, principalmente la minería y la minería del litio van a transformar toda esta riqueza, esta vida que existe en estos ecosistemas, en zonas de sacrificio, agrega Campanini. “Vamos a sacrificar esa riqueza en nombre de una transición energética que se está impulsando en otros países, en otra parte del mundo, no necesariamente en nuestros países”.
El Pantanal también es un humedal que se extiende hasta Brasil y Paraguay y forma parte de la lista de sitios Ramsar. En el sector boliviano cuenta con 3 189 888 hectáreas y alberga las nacientes de las aguas que alimentan este ecosistema, impactado por el sector agroindustrial. “Hacemos seguimiento de los impactos que tiene la actividad agroindustrial en el bosque y por ende en las fuentes de agua y en el humedal”, comenta Campanini.
“Creo que es importante que la gente sepa que nuestros salares, nuestros humedales, son vida y que lamentablemente existen estas actividades que están apuntando y proyectando a convertirlas en zonas de sacrificio”, agrega Campanini.

Perú: humedales como solución a la crisis climática
“Perú es uno de los países más vulnerables al cambio climático. En ese sentido, tanto la infraestructura natural como los humedales son una gran solución para contribuir con la mitigación y adaptación a la crisis climática”, asegura Walescka Cachay, oficial del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) en Perú.
Por un lado, los humedales costeros como los manglares ofrecen soluciones rentables para proteger a la población contra altas mareas y reducir el riesgo de desastres, agrega Cachay. Por otro lado, los humedales continentales, como los ríos y turberas, ayudan a la absorción de agua para prevenir inundaciones y sequías, además, albergan alta biodiversidad y brindan hábitat para diversas especies, así como importantes servicios ecosistémicos. Entre ellos, la regulación del ciclo hidrológico, provisión de agua y alimento de consumo directo, recreación y turismo sostenible.
En Perú hay 14 humedales que forman parte de la lista de Sitios Ramsar, que cubren una superficie total de 6 789 685 hectáreas. De ellos, 10 se encuentran dentro de las áreas naturales protegidas, entre ellas las reservas nacionales de Paracas, de Junín y Pacaya Samiria. El Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo y reconocido internacionalmente, también es un sitio Ramsar que Perú comparte con Bolivia.
Si se toman en cuenta, además, los humedales que no forman parte de la Convención Ramsar, la extensión se eleva a 18 millones de hectáreas de humedales que incluye manglares, lagunas, estuarios, albuferas, deltas, pantanos, lagos, lagunas, bofedales, manantiales, puquios, turberas y páramos, entre otros ecosistemas.
Cachay comenta que en 2024 fue aprobada la Ley para la protección, conservación y uso sostenible de los humedales en el territorio nacional, que destaca una gestión integral de estos ecosistemas, así como el respeto de las concepciones de bienestar y desarrollo de los grupos étnico-culturales del entorno. La especialista de WWF menciona también que la protección de los humedales está reconocida en la Ley General del Ambiente, así como en la Ley de Recursos Hídricos.
En la Reserva Nacional Pacaya Samiria, uno de los sitios Ramsar en Perú, WWF realiza monitoreo de las poblaciones de delfines de río, además que apoya el turismo basado en la observación responsable de estas especies, minimizando su impacto. Otra iniciativa se desarrolla en el Lago Sauce, en la región amazónica de San Martín, donde se promueve la recuperación de la cuenca de este lago.
A pesar de la legislación y de los intentos de conservación, existen diversos factores que afectan a los humedales en Perú. Cachay menciona algunos como el crecimiento urbano acelerado y desordenado, el aumento del nivel del mar por el cambio climático, lluvias e inundaciones extremas vinculadas a fenómenos como El Niño, aunados a cambios del uso de las áreas para fines agrícolas y de acuicultura. “La extracción de agua, la explotación directa de recursos como la pesquería no sostenible y la explotación forestal, la contaminación, el cambio climático y las especies invasoras están poniendo en riesgo estos ecosistemas”, señala Cachay.
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Invertir en ambiente para no perder en economía

 


Invertir un dólar para ganar ocho: perder el miedo a apostar por el clima y la biodiversidad

Fecha de Publicación
: 01/02/2025
Fuente: El País (España)
País/Región: Internacional - América Latina - Caribe


Expertos discutieron sobre las herramientas que se necesitan para ganar la confianza del sector durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe que se celebra en Panamá
El cambio climático y la pérdida de biodiversidad lo están cambiando todo. Tanto, que la economía y las inversiones que atraviesan a América Latina y el Caribe también deben adaptarse a este escenario, uno donde colocar dinero en soluciones ambientales no solo es una urgencia planetaria, sino una tentadora alternativa para impulsar el desarrollo en la región. Así quedó claro durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe, organizado por CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, el Grupo PRISA y World in Progress (WIP), en el que se reflexionó sobre qué tipo de señales son necesarias para que el sector privado no tema invertir en estas iniciativas.
Aunque definir cuánto necesitan los países para enfrentar la triple crisis —la climática, la de biodiversidad y la de contaminación— es una tarea que, hasta el momento, parece imposible, hay algunos ejercicios que dan luces sobre su dimensión. Cálculos del Foro Económico Mundial han apuntado a que se necesitan 700.000 millones de dólares al año para hacer este giro. Mientras que durante la última Convención de Cambio Climático (COP29), celebrada a finales de 2024 en Azerbaiyán, se acordó movilizar 1,3 billones de dólares, entre públicos y privados, para 2035.
Para llegar allí, explicó Sonja Gibbs, directora General y jefa de Finanzas Sostenibles del Instituto de Finanzas Internacionales, ya hay varios instrumentos. Están los bonos verdes, los créditos de carbono y de biodiversidad —últimos que apenas se están desarrollando—, las cláusulas para huracanes, la financiación para la adaptación, la inversión mixta y los canjes de deuda, una figura que cada vez tiene más fuerza. “Lo que ahora piden los accionistas es una mejor divulgación, así como regulaciones más claras sobre qué cuenta como inversión verde, incluyendo que los países creen este tipo de taxonomías”, aclaró la experta.
Pese a la urgencia de la crisis ambiental, los inversores aún ven con ojos de desconfianza apostar su dinero en proyectos ambientales. “Son aportes que se perciben como de alto riesgo porque la gente no está segura de cuáles serán las ganancias”, aseguró Astrid Schomaker, secretaria Ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica “Hay que decirles que por cada dólar invertido, son ocho los dólares en ganancias”.
Durante el panel, que resaltó el protagonismo que tiene América Latina y el Caribe, ya que albergó en Cali, Colombia, la Convención de Diversidad Biológica (COP16) el año pasado, y va a ser el epicentro de la COP30 de Cambio Climático, que se realizará en Belém de Pará, Brasil, a finales de 2025, hubo una suerte de convergencia: aunque a las finanzas climáticas les falta mucho para lograr su objetivo, han avanzado. Así sea de a pequeños pasos.
Nadia Malpartida, gerente Senior de Sostenibilidad y Cambio Climático de EY, contó que en Perú la Superintendencia de Bancas creó una ruta de banca climática y construyó un programa de capacitación dirigido a sus funcionarios para que puedan asesorar mejor a las empresas sobre este híbrido que está entre lo climático y financiero. “Es un tema que está calando dentro de la estrategia de negocio. Son los mismos inversionistas y los comités de directorios los que están pidiendo que se mida el impacto en la sostenibilidad, y eso canaliza las inversiones”.
Por su parte, Mario Pardo, presidente Ejecutivo del BBVA Colombia, detalló algunas experiencias. “En la COP16, a través de CAF, logramos recaudar 50 millones de dólares para financiar la biodiversidad, y los últimos cuatro meses mostraron que se trata un caso de éxito”. Según comentó, 600 clientes dijeron que querían sumarse a la iniciativa, pero, debido a que no todos cumplían con los criterios ambientales que precisamente necesitan esas inversiones, solo 60 proyectos han sido financiados. “Igualmente, es una gran cifra para solo cuatro meses que demuestra el interés del sector”, aseguró.
No es una paradoja que parte de la solución a la triple crisis ambiental esté en la economía, a pesar de que fue la misma economía la que también la causó. Como comentó Juan Carlos Navarro, ministro de Ambiente de Panamá, para enfrentarla hay que parar la destrucción de bosques y acelerar el crecimiento de la energía limpia y renovable. Ambos objetivos en los que se debe invertir.
“Bienvenidos a la nueva realidad: el cambio climático es real”, dijo el jefe de cartera frente a una audiencia llena de inversionistas, empresarios y economistas, recordando cómo Panamá, sede del foro, perdió en los últimos dos años 1.000 millones de dólares por la sequía y entre 150 y 200 millones por inundaciones. “Estamos viviendo entre extremos”.
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Acuerdan la creación de la mayor reserva marina en el Caribe

 


Colombia y cinco países más acordarán la creación de la mayor reserva de biosfera marina transfronteriza en el Caribe

Fecha de Publicación
: 02/09/2024
Fuente: InfoBae (Argentina)
País/Región: Caribe


Durante un significativo encuentro con representantes de Costa Rica, Honduras, Jamaica, Nicaragua y Panamá, que junto a Colombia forman parte de la iniciativa Saltwatta Roots, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Susana Muhamad, presentó propuestas clave para fortalecer la colaboración ambiental en la región del Caribe Suroccidental.
Esta reunión, respaldada por el pueblo raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, marcó un hito en el camino hacia la cooperación internacional en la gestión ambiental.
La ministra Muhamad sugirió la realización de un encuentro ministerial entre los seis estados involucrados con el objetivo de socializar con organizaciones sociales, pescadores y expertos académicos sobre alternativas para la administración ambiental conjunta. “Saltwatta Roots para nosotros realmente constituye ese ejemplo material, ese ejemplo concreto de lo que sería poner esta visión en práctica. Es construir la paz con la naturaleza que es en el fondo construir la paz entre los pueblos,” comentó Muhamad, quien lideró el encuentro con un claro enfoque en la integración regional.
Además de la propuesta del encuentro ministerial, Muhamad propuso la creación de una reserva de biósfera transfronteriza bajo el programa ‘Hombre y Biósfera’ de la Unesco. Esta reserva tendría como objetivo preservar los ecosistemas marinos y terrestres del Caribe Suroccidental, una de las regiones con mayor biodiversidad del hemisferio.
La ministra argumentó que esta propuesta es fundamental para enfrentar la triple crisis climática que afecta con particular intensidad al Gran Caribe. “Independientemente de nuestras diferencias podemos también construir esa resiliencia, construir más gobernanza y empezar a construir lazos de paz que van a ser esenciales cuando muchas zonas entren en caos climático y la pulsión natural sea más bien la confrontación y el conflicto,” manifestó la jefe de cartera.
El encuentro de los países miembros de Saltwatta Roots también buscó formalizar un acuerdo de manejo y gobernanza ambiental que será firmado durante la COP16, que se llevará a cabo en Cali entre el 20 de octubre y el 1° de noviembre. Este acuerdo es un paso crucial hacia la consolidación de un modelo de cooperación transfronteriza que prioriza la protección ambiental y la integración cultural.
Saltwatta Roots, conocida anteriormente como Gran Seaflower, fue fundada en 2019 con el propósito de promover un modelo transfronterizo para la preservación ecológica y cultural del Caribe Suroccidental. La iniciativa se basa en tres pilares fundamentales: los pueblos originarios, la pesca artesanal y sostenible, y la conservación ecológica. Desde su fundación, ha trabajado con liderazgos afrocaribeños, institucionales y académicos para implementar acciones concretas hacia la protección del Caribe.
El Caribe Suroccidental, que incluye a Colombia, alberga el tercer sistema coralino más grande del mundo y una de las zonas con mayor biodiversidad marina del hemisferio. Sin embargo, la región enfrenta graves desafíos debido al cambio climático, que está deteriorando rápidamente sus ecosistemas marinos y aumentando la vulnerabilidad de sus costas e islas.
Por ello, la ministra Muhamad destacó la importancia de construir acuerdos de cooperación que puedan enfrentar los desafíos ambientales de manera efectiva. La creación de la reserva de biósfera transfronteriza no solo contribuirá a la implementación de los objetivos del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) en la región, sino que también fortalecerá la cooperación entre los países y priorizará las prácticas sostenibles de los pueblos indígenas y las comunidades locales.
Este encuentro ministerial y las propuestas surgidas del mismo representan un avance significativo en la colaboración ambiental en el Caribe Suroccidental. La firma del acuerdo durante la COP16 será un momento clave para consolidar los esfuerzos conjuntos y establecer un modelo de gestión ambiental que pueda servir de ejemplo para otras regiones del mundo.
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Gestión hídrica y crsisis climática en América Latina

 


Las guerras del agua: cinco frentes que el cambio climático abre en América Latina

Fecha de Publicación
: 18/06/2024
Fuente: El País (España)
País/Región: América Latina


La región enfrenta varias crisis simultáneas: fuertes sequías, como la que tiene a Ciudad del México al borde del ‘día cero’, inundaciones históricas, o el aumento del nivel del mar que hace inhabitables algunas islas del Caribe
Es difícil no sonar apocalíptico al hacer recuento de los daños que ya está provocando el cambio climático en América Latina y el Caribe. Si pensamos en los últimos 12 meses, esos en los que hemos repetido tantas veces (demasiadas) aquello del día, el mes, el año más caliente desde que se tienen registros, esta región ha pasado por varios fenómenos extremos que han puesto a países, ciudades y comunidades frente a crisis inéditas. Desde la sequía que vivió el Amazonas, el río más caudaloso del mundo, que aisló a comunidades enteras, a la furia con la que Otis golpeó Acapulco, en México, tras fortalecerse en tiempo récord en el evento climático que más pérdidas económicas provocó en el mundo en 2023.
Ambos dejaron un enorme rastro de destrucción. Y, como advirtieron los expertos, fueron muestra de lo que viene: este tipo de eventos extremos serán cada vez más frecuentes si la temperatura de la Tierra sigue en aumento. América Latina y el Caribe, una región con una gran biodiversidad y que alberga algunos de los mayores sumideros de carbono del mundo como la Amazonia, vive una gran paradoja: pese a ser responsable de menos del 10% de las emisiones contaminantes a nivel global, sus países están entre los que más sufren los efectos del calentamiento global.
Y uno de sus efectos más visibles está en el agua. Estos cinco gráficos y mapas muestran algunos frentes abiertos América Latina, una región que alberga el 30% de los recursos hídricos del planeta, pero donde buena parte de su población no tiene acceso al agua o ve su vida amenazada por fenómenos relacionados con ella.

1. La sequía de Ciudad de México y el fantasma del ‘día cero’
En Ciudad del México, este año ha sonado más cercana que nunca la amenaza de la llegada del ‘día cero’ en el que la megalópolis podría quedarse sin agua para el suministro de su población. El gráfico de los últimos siete años de las reservas de agua de los embalses del sistema Cutzamala —del que se abastece un 30% del área metropolitana de la capital mexicana— parece la imagen de un tobogán. Su almacenamiento se ha reducido a un mínimo histórico de menos de 210 millones de metros cúbicos, un 27% de su capacidad, lo que ha llevado a un incremento en las restricciones que algunos ciudadanos, principalmente de las colonias con menor poder adquisitivo, llevan sufriendo desde hace años.
Aunque los expertos no prevén, como se llegó a vaticinar, que este 26 de junio se acaben completamente las reservas de la capital, es innegable que la segunda ciudad más poblada de América Latina tiene serios problemas con el agua: la falta de precipitaciones sumada al agotamiento de las reservas subterráneas, la contaminación, las fugas del sistema y una gestión deficiente que se extiende por años forman un cóctel perverso que los diferentes niveles de Gobierno deben atajar.
Ciudad de México no es la única capital que se ha visto recientemente en apuros. Pese a que Bogotá es una urbe asociada a las lluvias, el fenómeno de El Niño y el aumento de temperaturas por el cambio climático ha llevado este año a la capital colombiana a una crisis hídrica que ha obligado a las autoridades a tomar medidas de racionamiento de agua que ya se extienden por dos meses. Ahora, sin embargo, Colombia está en alerta por lo contrario: se prevé una fuerte temporada de lluvias en la segunda mitad del año, asociada al fenómeno de La Niña, que podría provocar inundaciones, ciclones tropicales y deslizamientos de tierra.

2. Récord de lluvias en el sur de Brasil deja casi 580.000 desplazados
Y es que, mientras unas zonas del continente sufren fuertes sequías, otras se ahogan, como sucedió este año en Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil, que ha visto unas inundaciones sin precedentes que dejaron al menos 172 muertos, unos 40 desaparecidos y cerca de 7.000 millones de dólares de pérdidas económicas. Además, casi 580.000 personas se vieron obligadas a dejar sus casas. En su capital, Porto Alegre, en mayo se rompió el récord histórico de precipitaciones, según los datos suministrados por el Instituto Nacional de Meteorología a este periódico de las mayores inundaciones desde que comenzaron los registros en 1916.
La semana pasada, un estudio liderado por el World Weather Attribution determinó que la crisis climática, sumada a los efectos de El Niño y la falta de inversiones en el mantenimiento de infraestructuras clave contra las inundaciones, como estaciones de bombeo y compuertas, fue el peligroso cóctel que provocó esas destructivas inundaciones.

3. Hasta 365 islas del Caribe desaparecerán para 2050
Otro de los efectos del cambio climático es el aumento del nivel del mar asociado al deshielo que ya está haciendo inhabitables algunas islas del Caribe. La semana pasada, los habitantes de Guna Yala, una isla panameña, se convirtieron en los primeros refugiados climáticos oficialmente reubicados en la región. Mientras, las islas vecinas miran de reojo lo que parece ser el destino inevitable para algunas de ellas. Solo en Panamá, un país con cerca de 3.000 kilómetros de costas en las que vive el 50% de su población, 365 islas, islotes y cayos podrían desaparecer para 2050 por el aumento del nivel del mar, según estimaciones del ministerio de Ambiente de ese país.
Y no serán los únicos. Un informe publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2018 cita estudios que prevén un aumento del nivel del mar de hasta 1,5 metros en las costas caribeñas para 2100 si no se frenan los factores que provocan el aumento de temperaturas. “Sin embargo, una reducción rápida y drástica de la contaminación climática podría reducir estas proyecciones en aproximadamente un metro”, advierte. La organización Climate Central tiene una herramienta que permite explorar los diferentes escenarios de aumento de nivel del mar en el mundo. En el mapa inferior, se puede ver en rojo los lugares que serían afectados por una subida del nivel del mar de un metro.

4. La falta de lluvia hará perder entre 500 y 700 millones de dólares al Canal de Panamá
En el Canal de Panamá —clave para el comercio mundial—, la falta de precipitaciones que sufrió el país centroamericano en 2023 principalmente por el impacto del fenómeno de El Niño ha tenido a sus administradores haciendo cálculos: la escasez de agua se traducirá este año en pérdidas de entre 500 y 700 millones de dólares, según advirtió el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Ricaurte Vásquez, a principios de año.
En 2023 llovió un 25% menos de lo habitual. Según los registros de la ACP, fue el segundo año más seco de los últimos 73, lo que obligó al canal a restringir el acceso y el tamaño de barcos que pasan debido al bajo nivel de las reservas de agua de los lagos Gatún y Alhajuela, que sólo le permitió almacenar el 50% del agua que se necesitaba para hacer frente a la temporada seca de 2024. Y si bien el año pasado lograron cerrar sin pérdidas debido al aumento de las tasas que cobran por el cruce, este año, la sequía sí que les pasará factura.
La buena noticia de las últimas semanas es que la temporada de lluvias permitirá al canal aumentar nuevamente el número de buques, aunque todavía no alcanza la normalidad. Mientras, la ACP ya piensa en estrategias de adaptación al cambio climático para asegurar no solo el tránsito de los barcos, sino también el acceso al agua para la población que se abastece de los mismos lagos que surten al canal.

5. El manto de la desigualdad: 1 de cada 4 latinoamericanos no tiene acceso al agua
Como todo en América Latina, la región más desigual del mundo, el acceso al agua es también una cuestión de recursos económicos. Según datos del Programa Conjunto de Monitoreo del Abastecimiento del Agua, el Saneamiento y la Higiene de la Organización Mundial de la Salud y Unicef, en 2022 solo el 75,4% de la población de la región disponía de servicios de agua potable gestionados de forma segura, lo que implica que 161 millones de personas carecen de ellos. Además, hay una gran diferencia por países: mientras que el 99% de los chilenos, el 87% de los brasileños o el 74% de los colombianos tienen agua corriente, en torno a la mitad de los mexicanos, dominicanos y peruanos no tienen un acceso seguro a este recurso.
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Los 'desastres naturales' se vuelven normalidad en AL y Caribe

 


Un tercio de los latinoamericanos han enfrentado algún desastre

Fecha de Publicación
: 11/09/2023
Fuente: Agencia IPS
País/Región: América Latina - Caribe


Más de 190 millones de personas en América Latina y el Caribe, 30 % de los habitantes de la región, han resultado afectadas por un huracán, un terremoto, una sequía, un alud o un volcán, entre los 1500 desastres ocurridos del año 2000 a la fecha, indicó un nuevo informe de agencias de las Naciones Unidas.
Esos eventos “están ocurriendo en lugares donde la pobreza, la desigualdad, la inseguridad alimentaria, el desplazamiento y la violencia son parte de la vida diaria de millones de personas”, observó Shelley Cheatham, jefa regional de la Oficina para Coordinación de asuntos Humanitarios de la ONU.
La alta densidad de población, el crecimiento urbano impredecible, el cambio climático, los desplazamientos, la degradación ambiental y la explotación de los recursos naturales elevan enormemente los riesgos, advierte el informe, y llama a actuar para reducirlos.
El reporte fue publicado por Ocha y la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres, de cara a los pronósticos de una temporada de huracanes en el Atlántico más activa de lo normal en 2023, y a la persistencia del fenómeno El Niño durante el resto del año.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos estimó en agosto que en la temporada entre junio y noviembre, con apogeo en septiembre, podría haber entre 14 y 21 tormentas con nombre, de las que entre seis y 11 se convertirían en huracanes, algunos posiblemente huracanes importantes.
A finales de agosto el huracán Idalia cruzó Cuba antes de azotar fuertemente costas de estados sudorientales en Estados Unidos, en el Atlántico avanza al oeste el huracán Lee, ya se está formando otro, Margot, y en el Pacífico se desplaza la tormenta Jova, aunque se aprecia muy distante de las costas de México.
Mientras, el fenómeno El Niño, que calienta las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental, amenaza con seguir alterando los ciclos de lluvias en América del Sur.
El estudio de las agencias de la ONU analiza el impacto social y económico de los desastres en la región, así como las tendencias históricas, llama a la acción para mitigar los riesgos futuros, y aboga por una inversión adecuada en la reducción de riesgos que disminuya las pérdidas humanas, materiales y de medios de vida.
Subraya que la devastación tras los siniestros es típica en la segunda región con mayor exposición a los desastres -sólo superada por Asia y el Pacífico-, y con factores de riesgo profundamente arraigados e interrelacionados que crean un entorno de peligro casi permanente frente a los fenómenos extremos.
Recuerda sin embargo que no todas las amenazas o fenómenos naturales resultan en desastres, y recalca que la exposición y la vulnerabilidad juegan un papel importante.
Cheatham subrayó que el aumento de los riesgos y la continua vulnerabilidad “implican que sea más probable que ocurran desastres y que, por tanto, se pongan en peligro más vidas y medios de subsistencia, ocasionando más pérdidas humanas y materiales”.
Algunos desastres relacionados con el clima, como las sequías y las tormentas, son especialmente preocupantes por su naturaleza cíclica y el aumento en su frecuencia e intensidad.
Según el Banco Mundial, es probable que para el 2050, los efectos del cambio climático provoquen el desplazamiento de más de 17 millones de personas en busca de mejores condiciones de vida, oportunidades económicas y servicios básicos.
Esas vulnerabilidades afectan la capacidad de preparación y respuesta, lo que puede hacer que eventos menos peligrosos sean igual de destructivos que los de gran magnitud y escala.
Es por esta complicidad humana en la creación, el mantenimiento y la materialización del riesgo de catástrofes que el término “desastres naturales” se considera inadecuado, según las agencias de la ONU.
En ese sentido, el informe plantea que si bien las amenazas de origen natural no siempre pueden prevenirse, es posible un futuro en el que no todas se conviertan en desastres, si se implementan medidas adecuadas como las alertas tempranas.
Sin embargo, esos sistemas solo son posibles cuando se realizan inversiones públicas y privadas que ataquen los problemas de riesgo desde la raíz, y que generen una colaboración entre los distintos sectores económicos, políticos y sociales.
“Seguir analizando y gestionando los impactos de los desastres de forma individual limita una visión más amplia hacia estas conexiones y deja que ciertas vulnerabilidades pasen desatendidas”, dijo Nahuel Arenas, jefe regional de la oficina de la ONU para la reducción de riesgos de desastres.
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Se perfilan bloques ante la nueva cumbre climática

 


La UE, China y Canadá preparan juntos el terreno para la COP28

Fecha de Publicación
: 15/07/2023
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Internacional


La Unión Europea, China y Canadá iniciaron este jueves una reunión preparatoria de dos días con vistas a la COP28, cita donde se intentará fijar el objetivo global de triplicar la capacidad renovable y doblar la eficiencia energética para 2030, así como aumentar la financiación climática.
“Estamos a mitad de camino entre París (2015) y el 2030 pero todos sabemos que no estamos en absoluto cerca del destino que nos habíamos fijado”, avisó en su discurso inaugural el presidente designado de la COP28 que se celebrará a final de año en Dubai, Sultan Al Jaber.
El responsable emiratí agregó que “podemos y debemos aprovechar esta oportunidad para encaminar nuestras economías hacia un nuevo modelo de desarrollo económico sostenible bajo en carbono y alto en crecimiento”.

La hoja de ruta
Ante la COP28, Al Jaber trazó una hoja de ruta para la respuesta global a la crisis climática con cuatro pilares, centrándose el primero en aumentar la capacidad renovable y la eficiencia energética, así como descarbonizar el sector energético utilizando todas las “herramientas disponibles, incluyendo la nuclear, el almacenamiento y la captura y almacenamiento de CO2”.
En segundo lugar, la COP28 intentará crear las condiciones para elevar los flujos financieros hacia las políticas climáticas.
Al Jaber llamó todos los países a “honrar sus compromisos del pasado”, pues aún no se ha cumplido la promesa de trasladar 100.000 millones de dólares de los países más ricos a los países más pobres para hacer frente al cambio climático, y pidió que los Estados también doblen la financiación para adaptación en 2025.
En tercer lugar, defendió un “enfoque centrado en el ser humano que se concentra en la naturaleza, la alimentación, la salud y la resiliencia”, con el objetivo prioritario de “preservar ecosistemas naturales, proteger a las comunidades más vulnerables e invertir en soluciones prácticas para salvar y mejorar vidas”.
Para ello será necesario cuidar la biodiversidad y transformar la relación con los alimentos, desde la producción en el sector primario hasta su consumo final, dijo Al Jaber, quien pidió que los países incluyan “planes nacionales de transformación del sistema alimentario” en la actualización de sus compromisos climáticos.
Como cuarto eje, el presidente designado de la COP28 subrayó la importancia de que la lucha climática sea “inclusiva” y garantice que se escuchen las voces de “pueblos indígenas, comunidades locales, organizaciones religiosas y jóvenes”.
“La ciencia es cristalina. El último informe del IPCC nos ha dicho que tenemos que cortar las emisiones un 43 % en los próximos 7 años para mantener el objetivo de 1,5 grados”, resumió Al Jaber.

“Desesperación” ciudadana
En la introducción de la conferencia, en la que participa la vicepresidenta española Teresa Ribera, en representación de la presidencia del Consejo de la UE, intervino también el vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmemans.
“Una cosa que tenemos que evitar, y estamos muy, muy cerca, es que nuestros ciudadanos caigan en la desesperación sobre la crisis climática”, por lo que los poderes públicos tienen la responsabilidad de “aportar soluciones”, dijo Timmermans.
Pidió que la COP28 sirva para pasar de “objetivos domésticos a objetivos globales”, y secundó la meta de triplicar el despliegue de renovables y doblar la eficiencia energética para el final de la década en relación con la precedente.
“Necesitamos que las instituciones financieras del sector público estimulen significativamente y aumenten la movilización del sector privado para complementar la financiación pública”, dijo.
El ministro canadiense de Medioambiente y Cambio Climático, Steven Guilbeault, confió en que en la COP28 se fije el objetivo de que el 2025 sea el año en el que se alcance el “pico” de emisiones de CO2, se acelere la reducción del uso de combustibles fósiles ineficientes, en particular el carbón, y se adopten “nuevos compromisos financieros para apoyar a los socios del sur global”.
La jornada servirá también para fijar el 15 de julio como Día Europeo de las Víctimas de la Crisis Climática Global con el objetivo de que sirva como “un espejo sobre el coste humano de la crisis climática”.
La 7ª Reunión Ministerial sobre Acción Climática (MoCA) se celebrará a puerta cerrada este jueves y viernes en Bruselas con sesiones temáticas centradas en asuntos como la implementación del Acuerdo de París y la financiación de pérdidas y daños, la mitigación del cambio climático, incluida la cooperación global en energía renovable y eficiencia energética y la financiación para la adaptación.
La cita climática bruselense se celebra justo después de que los ministros de Energía y Medioambiente de los países de la UE se reunieran en formato informal de lunes a miércoles en Valladolid, donde trataron sobre la próxima cumbre climática con Al Jaber.



Latinoamérica y Caribe se unen para “acelerar la acción contra el cambio climático”

Representantes de varios países latinoamericanos se han unido en la quinta Conferencia Regional del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) con el objetivo de “acelerar la acción climática” para que las regiones vulnerables no se vean tan afectadas.
Regiones de Latinoamérica altamente expuestas
De acuerdo con los expertos del IPCC, vastas regiones de América Latina y el Caribe se encuentran altamente expuestas a los impactos del cambio climático, situación que se agudiza por la desigualdad, la pobreza, el crecimiento demográfico desordenado y la alta densidad de población.
“Somos regiones de mucha pobreza, de desarticulación institucional y eso nos hace vulnerables al cambio climático”, dijo Paola Arias, investigadora del IPPC en la reunión de este miércoles.
Los efectos del cambio climático, según la experta, serán diferentes en cada país americano: “Están aumentando las precipitaciones extremas en países como Paraguay o Argentina; hay otras zonas que se están haciendo más secas como territorios de Chile o Brasil; está aumentando el nivel del mar en las regiones costeras, y en Colombia se prevé la desaparición de glaciares en las próximas décadas”.

Uno de los puntos más vulnerables
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, Susana Muhamad, indicó que Latinoamérica “se clasifica como uno de los puntos clave de alta vulnerabilidad humana en el planeta”, lo que provoca que las consecuencias por el cambio climático sean mayores que en otras zonas del mundo.
Para combatir esto, Muhamad abogó por “un proyecto latinoamericano de monitoreo del clima” porque hasta el momento los gobiernos “no estamos monitoreando” y eso provoca que no haya datos ni publicaciones científicas sobre los riesgos del cambio climático.
La ministra cree que se debe hacer una gran inversión para “trabajar en un esfuerzo de prevención” ante el aviso que les está dando la ciencia, además de declarar que dejar de ser “débiles” institucionalmente les daría la posibilidad de negociar en términos internacionales con otros países.
Exigir la reducción de emisiones a los más industrializados
En la misma dirección fueron las palabras de la vicepresidenta del IPCC, Thelma Krug, que advirtió a los gobiernos de “la necesidad de recolectar informes para que podamos medir sistemáticamente la situación de Centroamérica y Sudamérica” y así poder valorar lo que está sucediendo en una región que se encuentra a años luz de África o Asia en lo referido al monitoreo de datos.
No obstante, Muhamad quiso aclarar que Latinoamérica no es uno de los principales productores de gases de efecto invernadero y que su labor debe ser “exigir contundentemente” a los países más industrializados que disminuyan sus emisiones.
En los próximos días se realizarán ponencias y mesas de trabajo entre organismos expertos con el objetivo de elaborar medidas con las que combatir el cambio climático en estas regiones.
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Banco Mundial se centrará en la adaptación climática en AL

 


El Banco Mundial fomentará la adaptación de Latinoamérica a la crisis climática

Fecha de Publicación
: 16/09/2022
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Latinoamérica - Caribe


El Banco Mundial (BM) se centrará en promover la adaptación de los países de Latinoamérica y el Caribe a los efectos destructivos del cambio climático, según la nueva hoja de ruta para la acción climática en la región publicada este miércoles por el organismo.
Aun así, la institución, con sede en Washington, tratará de que estas acciones vayan ligadas a un esfuerzo de descarbonización de la economía, con el objetivo de "obtener el beneficio colateral de trabajar en actividades de bajo carbono", ha dicho la especialista de Medio Ambiente del Banco Mundial Ana Bucher.
Bucher ha recordado, en este sentido, el plan del Banco Mundial para que al menos el 35 % de su financiación durante los próximos 3 años -hasta 2025- genere beneficios colaterales climáticos.
Este plan, que se anunció a finales de 2020, sustituyó a la meta del 28 % de inversiones con beneficios climáticos que se estableció como parte del Primer Plan de Acción sobre el Cambio Climático, entre 2016 y 2020.

Crisis climática en Latinoamérica
Latinoamérica, que apenas contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran el calentamiento global, es una de las regiones que más están sufriendo los efectos de la crisis climática.
Se prevé que estos efectos se ceben con los sectores más vulnerables de la población, agravando la pobreza extrema y obligando a millones de personas a desplazarse a las ciudades ante la imposibilidad de seguir trabajando en el sector de la agricultura o la ganadería.
Bucher, de hecho, ha avisado de que los impactos del cambio climático podrían empujar a más de cinco millones de personas en la región a la pobreza extrema para el año 2030.
La experta cifra, además, en 17 millones el número de personas que podrían verse forzadas a emigrar a las ciudades por no poder dedicarse a la agricultura o la ganadería hasta el año 2050.
Ya que los efectos del cambio climático son más devastadores para los sectores más pobres, Bucher ha propuesto que la planificación de la adaptación a los desastres naturales "empiece por las poblaciones más vulnerables: las rurales, las indígenas y las mujeres, que generalmente trabajan en el sector agrícola".
La especialista del Banco Mundial también ha remarcado la importancia de fomentar una transición de la economía, y especialmente de la agricultura, que produce casi la mitad de las emisiones contaminantes de la región, a un modelo sostenible para evitar "puntos de inflexión" en ecosistemas claves, como la cuenca del Amazonas.
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El Caribe es la 'zona cero' de la emergencia climática global

 


La ONU alerta sobre la "vulnerabilidad" de países del Caribe ante el cambio climático

Fecha de Publicación
: 05/07/2022
Fuente: France 24
País/Región: Caribe


El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alertó sobre la "vulnerabilidad" del Caribe ante el cambio climático y abogó por mecanismos de financiamiento para los países en desarrollo, durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la CARICOM, en Surinam.
"Los pequeños estados insulares del Caribe son especialmente vulnerables a lo que quizás sea el mayor desafío que hoy enfrenta nuestro mundo: la crisis climática", dijo Guterres en Paramaribo, Surinam, en su discurso en la apertura de la cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM), encuentro que se prolongará hasta el martes con un posible mercado único regional en la agenda.
"El Caribe es zona cero de la emergencia climática global", agregó.
Guterres pidió acciones urgentes para reducir las emisiones de carbono y encontrar "soluciones" ante el problema: "No tenemos tiempo que perder".
Tras el golpe de la pandemia de covid-19 y en medio del impacto económico que ha tenido la invasión rusa de Ucrania y las sanciones financieras contra Moscú por esa acción militar, el secretario general de Naciones Unidas abogó por reformas en el sistema financiero para garantizar "acceso a financiamiento" a países en desarrollo, así como para la renegociación de deuda.
"Necesitamos un alivio inmediato para los países en desarrollo cuya deuda está a punto de vencer", expresó.
Guterres llegó a Paramaribo el sábado, reuniéndose con el presidente surinamés, Chandrikapersad Santokhi.
Después de esa reunión, aplaudió las políticas de Surinam en materia de emisiones de carbono y protección de la biodiversidad.
"Es un ejemplo", publicó en Twitter.
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Latinoamérica y Caribe busca unión ante la crisis ambiental

 


Ministros de América Latina y el Caribe fortalecen la cooperación ambiental ante la triple crisis planetaria

Fecha de Publicación
: 29/01/2022
Fuente: ONU
País/Región: Latinoamérica y Caribe


Autoridades ambientales de América Latina y el Caribe conmemoraron hoy el 40 aniversario del Foro de Ministras y Ministros de Medio Ambiente de la región con una sesión especial para acelerar la acción multilateral ante la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
Ministros y autoridades de alto nivel que asistieron tanto en persona como virtualmente al encuentro en San José, Costa Rica, abordaron formas de promover la implementación integrada de los acuerdos ambientales multilaterales, en una discusión con los secretarios ejecutivos de las convenciones de las Naciones Unidas que regulan la acción internacional sobre cambio climático, diversidad biológica, desertificación y contaminación.
“A medida que esta región lidia con la triple crisis planetaria, nuestras vulnerabilidades quedan expuestas, y debemos comprometernos a acelerar la implementación de la Agenda 2030. La solidaridad nos empuja a actuar con mayor esfuerzo para encontrar mejores soluciones a la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad para transformar así, verdaderamente, a las sociedades y las economías", dijo Andrea Meza, Ministra de Ambiente y Energía de Costa Rica y actual presidenta del Foro.
“En 2022, Naciones Unidas está llamando a todos los sectores a entrar en modo de emergencia con respecto a las crisis ambientales que enfrenta el planeta", dijo Jacqueline Álvarez, directora regional y representante del PNUMA en América Latina y el Caribe.
“Los países de nuestra región enfrentan enormes desafíos para solucionar estas crisis y proteger a sus pueblos, en particular a los más vulnerables. Este foro regional es una plataforma de cooperación orientada a la acción para la cual el PNUMA ha servido con orgullo desde su creación”, añadió Álvarez.
Como parte del evento de dos días, los ministros discutirán la presentación de una resolución para la Quinta sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5.2), el próximo febrero, con el fin de establecer un comité de negociación intergubernamental para crear un acuerdo vinculante global sobre la contaminación por plásticos. Perú está promoviendo esta resolución junto con Ruanda, con el apoyo de países como Chile, Colombia, Costa Rica y Ecuador.
Ministros y representantes de alto nivel también definirán acciones concretas para promover la implementación del Plan de Acción del Decenio sobre la Restauración de los Ecosistemas -el primero de su tipo en todo el mundo-, y mecanismos para aumentar la movilización de fondos para la adaptación climática en la región, que alberga a algunos de los países más vulnerables al cambio climático del mundo.  
El Informe sobre la Brecha de Adaptación 2021 del PNUMA encontró que existe una necesidad urgente de aumentar la financiación para la adaptación climática. Los costos estimados de adaptación en los países en desarrollo son de cinco a diez veces mayores que los flujos actuales de financiación pública de la adaptación, y la brecha de financiación en este tema se está ampliando, según el informe.
En el evento, también se unirán a los ministros un grupo de expertos en finanzas, líderes del sector privado y representantes de la juventud, la sociedad civil y los pueblos indígenas, que buscan soluciones integradas para detener la degradación ambiental y, al mismo tiempo, avanzar en el desarrollo sostenible e inclusivo en una región fuertemente afectada por los efectos de la pandemia de COVID-19.
El análisis de gasto público en materia de recuperación verde dirigido por el Proyecto de Recuperación Económica de Oxford y el PNUMA ha encontrado que las inversiones públicas de las naciones de ALC no están alineados todavía con una reconstrucción sostenible pospandemia. A finales de 2021, solo el 6,9% del gasto total en recuperación se destinó a iniciativas sostenibles, perdiendo oportunidades cruciales para lograr un posible crecimiento económico a largo plazo, contrarrestar las crisis ambientales y ofrecer beneficios sociales significativos.
Durante el evento, el ministro del Pacífico y del Medio Ambiente Internacional del Reino Unido, Zac Goldsmith,  anunció que su país destinará 2 millones de libras esterlinas (US$ 2,6 millones) para ayudar a los países del Corredor Marino del Pacífico Este –Costa Rica, Panamá, Colombia y Ecuador– a ampliar y conectar sus áreas protegidas con el fin de conservar uno de los entornos marinos más biodiversos del mundo.
El Foro de Ministras y Ministros de Medio Ambiente está promoviendo actualmente soluciones a los desafíos regionales más apremiantes a través del cierre progresivo de los basurales a cielo abierto, la financiación de la acción climática y de la protección de los bosques, el impulso de la circularidad, el monitoreo de la calidad del aire, y la inclusión del enfoque de género en las políticas ambientales, entre otros.
El Foro de Ministras y Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe es el organismo de cooperación más antiguo y relevante para las autoridades ambientales de la región. Se consolidó en 1982 con su primera reunión en la Ciudad de México y desde 1985 sostiene reuniones bienales, cada una presidida por un país de la región.
Debido a la pandemia de la COVID-19, la sesión especial del Foro se realiza en estricto cumplimiento de las medidas sanitarias y de bioseguridad contempladas por el Ministerio de Salud de Costa Rica.
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Urbes de América Latina y el Caribe insostenibles

 


Las ciudades de América Latina duplican el consumo sostenible

Fecha de Publicación
: 15/12/2021
Fuente: Agencia IPS
País/Región: América Latina - Caribe


Las ciudades de América Latina y el Caribe consumen el doble de los recursos que garanticen la sostenibilidad y ese exceso va camino de cuadruplicarse, degenerando ecosistemas vitales, advirtió un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) divulgado este lunes 13.
Jacqueline Álvarez, directora regional del Pnuma, dijo que “muchos de los habitantes de América Latina y el Caribe sufren hoy los efectos del uso insostenible de recursos: degradación ambiental, falta de acceso a los servicios y, como resultado, un futuro sombrío”.
Ya en 2015, el año más reciente con mayor volumen de datos regionales, las ciudades latinoamericanas y caribeñas consumían anualmente entre 12,5 y 14,4 toneladas per cápita de recursos.
Las cifras más altas llegan del Cono Sur (19,2 TM por habitante), con Brasil que consume 38,1 % del total regional; Mesoamérica, con 10,4 TM (México consume 21,5 % del inventario), el área andina, con 10,2 TM, y el Caribe con 7,4 TM per cápita.
Se proyecta que en el año 2050, con una población regional de 680 millones de personas, el consumo de material doméstico urbano podría aumentar hasta las 25 toneladas per cápita, muy por encima del rango entre seis y ocho toneladas per cápita que se considera sostenible.
De acuerdo con el informe, en los últimos 40 años el espacio construido de la región creció 99 %, casi a la par que el aumento de la población urbana en ese período (95 %). Debido a la incapacidad de la mayoría de las ciudades para absorber el crecimiento, se exacerbaron la inequidad social y la injusticia ambiental.
Según el Panel Internacional de Recursos (IRP en inglés), que hizo el estudio junto al Pnuma, las urbes en el mundo generan hasta tres cuartas partes de las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento planetario.
El estudio llama a frenar la expansión horizontal de las ciudades, aumentando la densidad de población, y creando centros urbanos conectados por un transporte público eficiente y asequible.
Además, la región requiere edificaciones más sostenibles, impulsar la circularidad, aprovechar los residuos orgánicos, y una gestión hídrica que incluya el tratamiento y la reutilización de aguas.
Cerrar la brecha de desigualdad implicará resolver la precariedad que enfrentan las poblaciones más vulnerables, por ejemplo, la lejanía de los servicios urbanos, la infraestructura deficiente, las condiciones de violencia y la contaminación.
Chile, México y Brasil son los países más desiguales de la región, según el estudio.
Si se implementan las medidas adecuadas, las ciudades de la región podrían reducir su consumo material anual a entre seis y siete toneladas per cápita para 2050, la eficiencia podría disminuir la demanda de materiales vírgenes entre 15 y 25 %, y reducir las emisiones de gases del sector industrial hasta en 30 %.
Entre las recomendaciones está implementar medidas de zonificación y grados de densificación adecuados: aproximadamente 150 personas por hectárea en los centros urbanos, y entre 75 y 100 personas por hectárea en zonas adyacentes.
También, conformar barrios a escala humana, e incluyentes, integrando población con diversos niveles socioeconómicos, orígenes demográficos, estilos de vida o prácticas culturales, y con usos mixtos del suelo, accesibles y bien conectados sobre la base de sistemas integrados y eficientes de transporte público masivo.
Entre los ejemplos que destacó el reporte están las mejoras al transporte público de Fortaleza (Brasil), que incluyeron un mayor espacio para bicicletas y peatones, la “cosecha” de agua de lluvia en la Ciudad de México, y el proyecto de calefacción distrital de Temuco (Chile).
“Planificar una transformación sostenible es crucial si aspiramos vivir en una región más limpia, en armonía con la naturaleza y sin dejar a nadie atrás. Ahora que urge una recuperación sostenible de la covid-19, este informe alumbra el camino en la dirección correcta”, concluyó Álvarez.
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Indígenas doblemente afectados por el COVID-19


 

Pueblos indígenas en peligro de extinción debido al COVID-19

Fecha de Publicación
: 01/11/2021
Fuente: Agencia DW
País/Región: Sudamérica - Caribe


La migración forzada y la muerte de los más viejos puso a prueba la sobrevivencia de diversas culturas en Sudamérica y el Caribe.
Los efectos de la pandemia aún no terminan de sentirse ni dimensionarse en todo el mundo. En el caso de los pueblos indígenas latinoamericanos el impacto ha sido tan fuerte que muchas comunidades han quedado en serio riesgo de desaparecer. La XV Asamblea General del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC) se dio a la tarea de analizar la realidad de las comunidades indígenas desde la óptica del impacto de la pandemia.
Los efectos del covid han sido muchos y variados dentro de las comunidades indígenas. Myrna Cunningham, presidenta del FILAC, los resume en tres daños fundamentales: "el primero diría que son el contagio y fallecimiento, especialmente en la región amazónica. El segundo aspecto es que se profundizaron las desigualdades en acceso a salud y educación. Esto último por la brecha tecnológica. Un tercer impacto es el económico, los indígenas que están a nivel urbano perdieron sus trabajos y los que viven en el campo perdieron sus cosechas porque no pudieron venderlas por el confinamiento”, explica.
Otro de los aspectos que han afectado directamente a estas comunidades en América Latina y el Caribe son las concesiones implementadas por los gobiernos, que permitieron que empresas o trabajadores de diferentes rubros ocuparan territorios indígenas. "Tenemos pueblos que fueron invadidos, incluso por narcotraficantes, como es el caso de Colombia. Esta invasión ha obligado a enfrentamientos y migración de numerosos pueblos. Algo que se repite en Centroamérica y el Caribe, en estos últimos casos producto también de los huracanes e inundaciones”, explica Cunnigham.
Para la presidenta del FILAC, la suma de la muerte de ancianos más la migración forzada da como resultado el riesgo de sobrevivencia de muchas culturas. "Yo diría que lo que más ha afectado a los indígenas es la muerte de los mayores, de los sabios, los conocedores de la cultura, de los idiomas. Hay algunos pueblos que tienen muy pocos hablantes, entonces al perder a los más viejos se corre el enorme riesgo de que esas culturas se pierdan totalmente. Hay un peligro real de extinción de esos pueblos, especialmente en Sudamérica y México”.

Una salida a la pandemia
Aunque el panorama no es muy alentador, Gabriel Muyuy, secretario técnico del FILAC confía en la capacidad de los pueblos indígenas para llegar a un entendimiento con los diferentes gobiernos y lograr así un camino que integre a las comunidades pluriculturales en las soluciones poscovid. En este sentido ve el escenario dividido en dos grandes ejes: "La salud en sí misma. En este sentido, FILAC se ha enfocado en la importancia y necesidad de implementar políticas, programas y proyectos con visión de salud intercultural. Eso quiere decir que además de medicina curativa, hay que logara un enfoque en procesos de atención integral, incluyendo el derecho al territorio, al ambiente sano, al fortalecimiento cultural”.
El segundo aspecto del que se ha hecho cargo la Asamblea General del FILAC es el socioeconómico. Es por esto que "FILAC ha definido ya un nuevo programa denominado Programa Emblemático ICI para el Sumak Kawsay, es decir, Iniciativa de Cooperación Indígena para el Buen Vivir, cuyo programa está enfocado en contribuir con elementos, herramientas y mecanismos técnicos a los gobiernos y los Pueblos Indígenas para que se garantice el derecho al desarrollo propio. Estrategia o programa que también incluye la facilitación de elementos para que se fortalezcan las capacidades técnicas, pero también está enfocado hacia la facilitación de espacios de mercado más directo; de tal manera que los productos de los Pueblos Indígenas, puedan ser comercializados y así ellos puedan conseguir de mejor manera lo que no producen, pero requieren para su subsistencia”, concluye Muyuy.  (chp)
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Los desastres climáticos son una realidad en AL y Caribe

 


Confirman mayor incidencia de desastres climáticos en Latinoamérica y Caribe

Fecha de Publicación
: 18/08/2021
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Internacional


Latinoamérica y el Caribe constituyen una de las regiones del mundo más afectadas por desastres climáticos y no sólo por los de gran escala, sino también por miles de fenómenos más limitados que atraen menos la atención, pero que están teniendo un inmenso efecto acumulativo en términos de pérdidas económicas y sufrimiento humano, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Entre esos fenómenos figuran principalmente inundaciones localizadas en áreas urbanas o rurales, deslizamientos de tierra, daños relativos por lluvias o vientos intentos, cultivos perdidos por heladas, olas de calor y sequías.
El informe “Estado del Clima en Latinoamérica y el Caribe 2020” de la OMM, publicado este martes, indica que los sectores que deben adaptarse con prioridad a los problemas ocasionados por el cambio climático en la región son los vinculados al abastecimiento de agua y la producción agropecuaria.

Desastres climáticos
La temperatura media registrada el año pasado en la región fue la tercera más elevada en Centroamérica y el Caribe y la segunda en Sudamérica, con 1 grado y 0,6 grados, por encima del promedio 1981-2010.
La sequía provocó que varios países registraran una fuerte reducción en la producción de alimentos básicos para sus poblaciones, como ocurrió en el noroeste de México, donde el frijol registró su nivel más bajo de los últimos veinte años, mientras que en Guatemala se perdió el 80 % del maíz cultivado en zonas altas.
La zona de Sudamérica más afectada por la sequía fue el norte de Argentina, Uruguay, Paraguay y áreas en la frontera occidental de Brasil. En este último país y Argentina se reportó una caída de la producción de maíz y soja.
En el sector de los transportes, la sequía en la región del Pantanal limitó el acceso de Paraguay al agua potable y afectó el tráfico fluvial de mercancías, lo que redundó en un aumento de gastos de combustible, de suministros agrícolas, de alimentos y otras importaciones, conforme a los datos recopilados para el informe.
En Centroamérica los fenómenos climáticos extremos afectaron a ocho millones de personas.

Incendios forestales
El calentamiento del océano en el Atlántico tropical alejó las lluvias de Sudamérica en 2020, lo que produjo condiciones de sequía en los bosques y sabanas de la Amazonía. Los expertos han establecido una relación entre este desarreglo y el aumento de las incendios forestales en la subregión, los cuales se considera que causaron daños “irreversibles” a los ecosistemas.
“El año 2020 fue catastrófico para el Pantanal, donde el fuego quemó un área que excedía el 26 % de la región”, añade el texto.
Asimismo, la elevación de las temperaturas causó olas de calor que en algunos países sudamericanos llevó a que el termómetro marcara más de 40 grados durante días seguidos y a que se rompieran varios récords de temperatura.
En algunos casos se registraron 10 grados por encima de la temperatura normal.
El informe también advierte de la amenaza del aumento del nivel del mar en una región donde más del 27 % de la población vive en áreas costeras y de un 6 % a 7 % en zonas de alto o muy alto riesgo de verse afectadas por esta evolución.
En el Caribe, por ejemplo, el nivel del mar sube una media de 3,6 milímetros por año, frente a un promedio global de 3,3 milímetros anuales.
En cuanto a ciclones, 2020 también fue un año récord, con treinta de estos fenómenos detectados en la cuenca atlántica.
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La movilidad eléctrica avanza en América Latina y el Caribe

Movilidad eléctrica avanza en América Latina y el Caribe en el contexto de la pandemia – nuevo informe del PNUMA

Fecha de Publicación
: 31/07/2021
Fuente: ONU
País/Región: América Latina - Caribe


Los cambios en el uso del transporte a raíz de la pandemia de COVID-19 y los planes nacionales de recuperación son una oportunidad para que los gobiernos y empresas de América Latina y el Caribe aceleren la transición hacia la movilidad eléctrica, según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) lanzado hoy.
El reporte “Movilidad Eléctrica: Avances en América Latina y el Caribe – 4ta edición” es la revisión anual del PNUMA al estado de este sector que, de acuerdo con los autores, va ganando fuerza en la medida en la que los usuarios optan por medios de transporte más limpios, y los gobiernos aumentan la ambición de sus compromisos climáticos y delinean sus políticas para cumplir los objetivos del Acuerdo de París.
“2020 fue un año disruptivo para el transporte en la región. Si los países y las empresas saben aprovechar el contexto, las transformaciones que vemos hoy pueden abrir el camino a una movilidad totalmente sostenible con una matriz energética limpia”, dijo Gustavo Máñez, coordinador regional de Cambio Climático del PNUMA en América Latina y el Caribe.
El sector transporte es responsable de 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la región y es uno de los principales causantes de la contaminación del aire.
Según el informe, 27 de los 33 países de América Latina y el Caribe han priorizado el transporte como un elemento central para alcanzar sus metas de reducción de emisiones suscritas en el Acuerdo de París de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. No obstante, a la fecha, los países de la región no cuentan con metas de corto y mediano plazo para poner fin a la venta de vehículos de combustión.
En 2020, crecieron los esfuerzos nacionales para formular estrategias de movilidad eléctrica. Argentina, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Paraguay están en proceso de desarrollo de sus planes. Chile, Colombia, Costa Rica, Panamá y República Dominicana ya han publicado políticas nacionales en años previos.
El transporte público urbano sigue siendo prioritario en los planes de movilidad de la región, que tiene el mayor uso de buses per cápita y es una de las más urbanizadas del mundo — 80% de sus habitantes vive en ciudades. Sin embargo, las restricciones a la movilidad impuestas por la pandemia de la COVID-19 transformaron el uso de algunos de los sistemas de transporte público debido a la reducción en el número de pasajeros, mientras se impulsaba en paralelo la movilidad activa y la micromovilidad eléctrica.
Conforme se empiezan a relajar estas restricciones y se inicia un moderado retorno a la normalidad, es crucial que el transporte público no pierda terreno frente a los vehículos particulares, de acuerdo con el informe.
Las ciudades que destacan en América Latina por su mayor avance en materia de electrificación de autobuses del transporte público en 2020 fueron Bogotá (Colombia), con la adquisición de 406 unidades, y Ciudad de México (México), que sumó 193 trolebuses. En el Caribe, Barbados, con una población de cerca de 300.000 habitantes, puso en circulación 33 buses en su capital, Bridgetown.
De acuerdo con el informe, si continúan las tendencias actuales, a partir de 2025 se estarán desplegando anualmente más de 5.000 autobuses eléctricos en las ciudades latinoamericanas.
El mercado de vehículos eléctricos particulares también creció en 2020. En Costa Rica, la inscripción de automóviles eléctricos creció 77% en 2020 y el registro de motocicletas y similares aumentó 36%. En Perú, la importación de motocicletas eléctricas aumentó un 220% interanual, de acuerdo con el informe. Aun así, existe una falta de heterogeneidad en la gama y categoría de vehículos eléctricos disponibles en la región.
El reporte destaca que los países de la región han innovado en el desarrollo de modelos de negocio que permiten sortear los elevados costes iniciales de la electrificación y reducir los riesgos financieros asociados. Sin embargo, estos no son fácilmente replicables y es necesario integrar soluciones que disminuyan el riesgo financiero para permitir la masificación de las flotas eléctricas.
Los autores consideran que, ante la situación fiscal restrictiva de los países de la región, es crucial que los gastos e inversión en transporte se orienten hacia soluciones más limpias a largo plazo como parte de los planes de recuperación económica pos-COVID-19, y se replanteen los subsidios a los combustibles fósiles.
El informe de este año ofrece un análisis cualitativo con base en estudios de casos sobre tendencias en movilidad eléctrica durante 2020. El reporte fue elaborado con información recabada por el equipo de la plataforma MOVE en 14 países de la región.

Nueva iniciativa busca compromisos ambiciosos
Durante el evento de lanzamiento, la plataforma MOVE del PNUMA, con el apoyo de EUROCLIMA+, presentó la iniciativa regional MoveToZero, que reunirá compromisos de los sectores público y privado en favor del transporte de cero emisiones.
MoveToZero, que busca promover la adquisición de flotas de vehículos eléctricos antes de 2025, se constituye como el capítulo regional de la campaña global RouteZero de Climate Group de cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-26), que tendrá lugar en Glasgow, Reino Unido, del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021.
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El PNUMA también pone el ojo en los basurales

 


El PNUMA presenta Hoja de Ruta para el cierre progresivo de los basurales en América Latina y el Caribe

Fecha de Publicación
: 28/06/2021
Fuente: ONU
País/Región: América Latina - Caribe


La Hoja de Ruta para el Cierre Progresivo de los Basurales en América Latina y el Caribe tiene como objetivo establecer los requerimientos y pasos necesarios para eliminar los basurales en la región para 2030 y, de esa manera,  subsanar los impactos sobre la salud y el medio ambiente que causa la disposición inadecuada de residuos sólidos.
El análisis, presentado en un evento de alto nivel, es resultado del trabajo de la Coalición voluntaria de gobiernos y organismos pertinentes, que ha sido apoyada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Este  mecanismo fue creado en 2018, en el marco del Foro de Ministros y Ministras de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, donde se estableció el cierre de los basurales como una prioridad en materia de lucha contra la contaminación.
“El contexto de la actual pandemia presenta múltiples desafíos para la región, entre los ellos la gestión de la creciente cantidad de residuos. Esta  constituye un servicio esencial, clave para una recuperación sostenible y para no dejar a nadie atrás. Promover programas e iniciativas que mejoren la salud de las personas y los ecosistemas mediante una transición hacia patrones de consumo y producción sostenibles es fundamental para la reactivación pos-COVID-19”, afirmó Piedad Martin, directora regional interina de la Oficina para América Latina y el Caribe del PNUMA.
La disposición inadecuada de los residuos es un problema que afecta a toda la región, aunque en proporciones distintas. Según las estimaciones del estudio, 70% de los municipios utilizan sitios inadecuados de disposición, mientras que la generación total y per cápita de residuos continúa aumentando y las tasas de reciclaje se mantienen, en promedio, por debajo de 10%. La Hoja de Ruta indica que alrededor de 145.00 toneladas diarias de residuos se siguen destinando a basurales, quema u otras prácticas inadecuadas, lo que equivale a los residuos generados por 170 millones de personas, o 27% de la población regional.
La Hoja de Ruta presentada hoy está diseñada para que los gobiernos nacionales y subnacionales la adapten a sus circunstancias particulares. Su implementación a lo largo de la próxima década garantizará un ambiente sano para las futuras generaciones, en línea con los compromisos establecidos en el marco de la Agenda 2030.

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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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