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Las tres cumbres ambientales (COP) más importantes, encadenadas

 


Un final de año caliente de negociaciones ambientales: tres COP en menos de tres meses

Fecha de Publicación
: 19/06/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


La segunda mitad de 2026 concentrará tres grandes cumbres medioambientales -las COP de desertificación, biodiversidad y clima-, con conexiones evidentes entre ellas y el reto común de la financiación, en especial, tras la retirada de fondos de Estados Unidos.
«Todos los caminos conducen a Roma, que es la financiación», ha asegurado la bióloga y responsable de Interacción política y relaciones institucionales del CREAF (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales), Alicia Pérez-Porro, durante una sesión informativa organizada este jueves por Science Media Center (SMC) España sobre las tres próximas cumbres.
En concreto, el próximo 17 de agosto arrancará en Ulán Bator (Mongolia) la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación; el 19 de octubre comenzará en Ereván (Armenia) la COP17 del Convenio sobre la Biodiversidad Biológica; y el 9 de noviembre en Antalya (Turquía) la COP31 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
Por lo tanto, en menos de tres meses se sucederán tres grandes negociaciones ambientales, lo que no se da todos los años, ya que, aunque en el caso de la COP del clima sí que se celebra anualmente, las otras se repiten cada dos ejercicios.

Conectadas entre sí
Tres citas con «conexiones clarísimas», ya que no se pueden explicar los cambios en aspectos de biodiversidad o de desertificación sin tener el cuenta el clima o los océanos, según ha explicado el profesor de investigación en el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), Sergio Vicente-Serrano.
Entonces, ¿por qué no se celebran juntas? Los expertos han defendido que «tiene sentido» que se discutan por separado, ya que son tratados legales, además de que generar una COP de las tres sería enorme y muy difícil de gestionar.
«Desde el punto de vista del ciudadano de a pie o de prensa, se tiene como esa concepción de que las COP son estas negociaciones sobre un tema, pero cada una tiene 2.500 temas dentro, con muchos grupos, muchas comisiones…», ha afirmado Pérez-Porro.
No obstante, Vicente-Serrano ha defendido que sí que «estaría muy bien» que hubiera cierta convergencia a nivel de comisiones u organismos.

La COP31, la más mediática
La COP31, que contará con una presidencia compartida entre Australia y Turquía, es la que acapara más atención y tendrá entre sus objetivos «impulsar una evaluación rigurosa de la próxima generación de la contribuciones nacionales (NDCs)», ha indicado Pérez-Porro.
En las reuniones preparatorias de Bonn que concluyen este jueves, la experta ha percibido que «el tema de la adaptación, que antes era menor y estaba al final de la agenda, ha ido subiendo posiciones y es uno de los principales, porque no solo hay que hablar de mitigar para ver cómo vamos a salir de esta, sino trabajar en la adaptación y en quién la financia».
Respecto a un posible acuerdo en Antalya para el fin de los combustibles fósiles, ha mencionado que está «a la expectativa» pero que en Bonn se ha percibido «un ‘lobby’ contra la ciencia, promovido por compañías privadas y países con intereses en los fósiles».

Desertificación y biodiversidad
La cumbre de la biodiversidad en Ereván será la más «aburrida» por ser muy técnica, ha señalado Pérez-Porro, pero también «clave» para que los expertos monitoricen la hoja de ruta de la conservación.
La experta ha indicado que el objetivo «difícil» del 30/30/30 (30% de superficie terrestre y marina protegida en 2030) «camina despacito» y ha pedido «que no se pierda de vista la restauración de los ecosistemas que ya se han perdido», porque en muchos casos a la conservación ya se llega tarde.
El profesor de investigación en el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) y director del grupo de Conservación de Suelos y Agua, Víctor Castillo, ha considerado que la cumbre sobre desertificación, al ser temporalmente la primera, «va a fijar el tono y el grado de ambición de las tres reuniones que afrontan problemas ambientales globales», con el gran objetivo de «impulsar políticas para mantener la salud del suelo y la seguridad alimentaria».

Seguir adelante sin Estados Unidos
Si algo tendrán en común las COP, será la cruzada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el cambio climático. El país se ha salido de muchos de los acuerdos y, con él, también se ha ido la financiación que aportaba.
En el caso de la COP del clima, Pérez-Porro ha considerado que la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París y su ausencia de la COP hace «un daño menor» que el que habría ocasionado quedándose para «boicotear desde dentro».
No obstante, su salida «ya se está notando» en el tema de la financiación y lanza un mensaje peligroso, ya que es posible que muchos países «decidan imitarlo».
En la COP sobre desertificación, Castillo también ha mencionado el efecto de la financiación y otro indirecto «de llevar todo al tablero geopolítico, lo que dificulta mucho cualquier proceso multilateral».
En el mismo sentido, Vicente-Serrano ha dicho que las presiones de Estados Unidos han «difuminado» los objetivos de la interfaz ciencia-política, pero ha defendido con vehemencia el sistema de cumbres.
«Muchas veces son frustrantes, pero es absolutamente necesario mantenerlas porque precisamos unos foros de discusión de mínimos. Si no, esto sería el ‘far west’. Al menos los países pueden sentarse a discrepar y llegar a esos acuerdos de mínimos», ha expuesto.

Dejar de demonizar a las empresas
Más allá de la geopolítica, Pérez-Porro ha subrayado la importancia de contar con el sector privado en este tipo de negociaciones y cambiar «la narrativa».
«Se le ha tratado como el malo, el responsable de que estén pasando ciertas cosas, y se tiene que cambiar la narrativa», ha afirmado, antes de continuar: «También se le ha considerado un cajero automático y eso es quedarse muy corto: el sector privado es una parte de la solución, pero no solo económicamente».
Las empresas a menudo «no saben qué hacer» en la esfera ambiental y hay que proporcionarles «incentivos» e «información» desde una perspectiva «no acusatoria», ha dicho Pérez-Porro.
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Expertos alertan sobre la erosión de pastizales

 


La erosión de pastizales por la sequía y el cambio climático amenaza los sistemas alimentarios, advierte la ONU

Fecha de Publicación
: 18/06/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


La sequía, el cambio climático y el uso insostenible de la tierra erosionan los pastizales del mundo, hasta la mitad ya degradados o en riesgo, lo que amenaza los sistemas alimentarios, advirtió este miércoles la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD, en inglés).
En un comunicado emitido con motivo del Día Mundial de la Desertificación y la Sequía, que se celebra este miércoles y acoge Kenia en 2026, la UNCCD señaló que la degradación de los pastizales también supone una amenaza para la biodiversidad, los medios de subsistencia y la resiliencia de las comunidades a nivel mundial.
Desde las estepas euroasiáticas y las praderas de Sudamérica hasta las sabanas del sur de África, este problema está teniendo un gran impacto.
Según la Convención, los pastizales cubren más de la mitad de la superficie terrestre, sustentan a unos dos mil millones de personas y aportan casi el 70 % del alimento para el ganado a nivel mundial, lo que los convierte en «uno de los sistemas de producción de alimentos más importantes del mundo, aunque a menudo subestimados».
A medida que las sequías se intensifican y la escasez de agua afecta a más comunidades en todo el mundo, gobiernos, científicos y comunidades locales exigen medidas urgentes para reconocer, proteger y restaurar los pastizales.
«La restauración de los pastizales debe ser una estrategia fundamental para que los países fortalezcan su resiliencia, garanticen la seguridad alimentaria, reduzcan los riesgos y apoyen los medios de subsistencia», declaró la secretaria ejecutiva de la Convención, Yasmine Fouad.

Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía 2026
En un mensaje de video con motivo del Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía 2026, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, recordó que en 2026 también se conmemora el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.
Para Guterres, se trata de «una oportunidad para apoyar a los pastores y a los pueblos indígenas cuyos conocimientos tradicionales pueden ayudar a salvaguardar estos ecosistemas».
Bajo el lema «Pastizales: Reconocer. Respetar. Restaurar», la celebración del Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía corrió este año a cargo del Gobierno de Kenia y se centró en la creciente importancia del pastoreo sostenible, la resiliencia ante la sequía y la restauración de los ecosistemas.
Las zonas áridas y los pastizales cubren alrededor del 80 % del territorio de Kenia y sustentan a millones de personas a través del pastoreo, la producción ganadera y las cadenas de valor conexas.
La ministra keniana de Medio Ambiente, Cambio Climático y Silvicultura, Deborah Barasa, abogó por «reconocer el verdadero valor de los pastizales, respetar a las comunidades que dependen de ellos y los cuidan, y trabajar juntos para restaurar estos paisajes».
Las zonas de pastoreo y los pueblos pastores serán el tema central de la decimoséptima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17), que tendrá lugar en Ulán Bator (Mongolia) del 17 al 28 de agosto de 2026.
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El verdadero y oculto impacto ecológico de la IA

 


ONU: El error de medir el impacto ambiental de la IA sólo por CO2 pone en serio riesgo agua y suelo

Fecha de Publicación
: 05/06/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


El coste ambiental de la inteligencia artificial (IA) está siendo subestimado, según un informe elaborado por el Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de la ONU (UNU-INWEH, por sus siglas en inglés), que advierte de que es un error medir su impacto sólo por emisiones de CO2, dejando fuera el uso masivo de agua y suelo de los centros de datos en los que se basa.
Los mayores consumos de energía y agua se producen durante el uso de la IA y no durante su entrenamiento, como se creía, según la misma fuente, que subraya que las mejoras de eficiencia no bastarán para contener el creciente impacto ambiental de la IA por su cada vez mayor uso y alerta de que, habitualmente, a menos emisones, más consumo de agua y terreno.
La expansión de la IA implica infraestructura física y cadenas de suministro, como centros de datos, chips, generación de electricidad, sistemas de refrigeración, extracción de agua, ocupación de terrenos o minerales críticos, así como la generación de residuos electrónicos.
«Este informe no es un alegato contra la IA, una transformación tecnológica que está mejorando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo. Es una llamada a utilizarla de manera responsable y a abordar de forma proactiva sus impactos no deseados para hacerla sostenible y equitativa», según el director de la UNU-INWEH, Kaveh Madani.

Una huella mal medida
El informe concluye que el coste ambiental de la IA se está midiendo de manera sistemáticamente incorrecta, debido a que la mayoría de las evaluaciones se centran en las emisiones de carbono asociadas al entrenamiento de grandes modelos.
Sin embargo, cada kilovatio-hora de electricidad utilizado para entrenar o ejecutar un sistema de IA también conlleva una huella hídrica, derivada de la refrigeración y la generación eléctrica, y una huella territorial, asociada a las infraestructuras energéticas y las cadenas de suministro.
Estas tres huellas no evolucionan necesariamente en la misma dirección. Por ejemplo, sustituir el carbón por bioenergía puede reducir, de media, la huella de carbono de la electricidad en un 70 %, pero aumentar más de 30 veces la huella hídrica y 100 veces la huella territorial.
Bajo en CO2 no significa automáticamente “bajo en agua” o “bajo en uso de suelo”, insisten los autores, que consideran que evaluar la sostenibilidad de la IA mediante una única métrica puede ocultar compensaciones ambientales y trasladar cargas ecológicas a regiones que ya sufren estrés hídrico o territorial.
«Lo que más nos sorprendió es la frecuencia con la que las opciones que parecen más ecológicas desde la perspectiva del carbono resultan peores para el agua o para el suelo», ha apuntado la investigadora y autora principal del informe, Miriam Aczel.

Datos para la alarma
Si los centros de datos, la columna vertebral física de la IA, fueran un país, su consumo estimado de electricidad en 2025, unos 448 teravatios-hora (TWh), se situaría en el puesto 11 por naciones, aproximadamente al mismo nivel que Francia. El de España es de unos 256 TWh al año (según datos de Red Eléctrica).
Para 2030, se prevé que este consumo ascienda a 945 TWh, el equivalente al 3 % del consumo mundial proyectado para ese año o a casi tres veces el consumo eléctrico anual combinado de Pakistán, Bangladés y Nigeria (que suman más de 650 millones de habitantes).
Dependiendo de cómo se genere esa electricidad, las emisiones asociadas podrían alcanzar los 400 millones de toneladas de CO2, cifra  similar a las emisiones del Reino Unido en 2025.
La superficie terrestre necesaria para generar esa electricidad en 2030 superaría los 14.000 km², aproximadamente la superficie de Irlanda del Norte.
Por otra parte, se estima que usarán 9,3 billones de litros de agua, cantidad que cubriría las necesidades de agua potable de los 8.100 millones de habitantes de la Tierra durante aproximadamente 1,6 años.
Incluso aunque parte de ese agua es devuelta, la extracción a gran escala que implicará tener que atender a la IA «puede ejercer presión sobre los acuíferos y los sistemas fluviales, especialmente en regiones áridas o con escasez de agua subterránea».
Se da la paradoja de que, actualmente, los centros de datos se están ubicando en este tipo de terrenos porque son suelos más baratos, presentan menor riesgo de inundación y hay más posibilidades de instalar junto a ellos renovables, en especial, plantas de solar fotovoltaica.

Inferencia, eficiencia y efecto rebote
Por otra parte, el informe alerta de que el debate público se ha centrado principalmente en la energía necesaria para entrenar modelos masivos. Se estima que el entrenamiento de GPT-3 requirió 1,3 GWh de electricidad, mientras que GPT-4 habría consumido entre 50 y 70 GWh.
Sin embargo, este enfoque está desactualizado, pues, una vez desplegado un modelo, la inferencia —la ejecución continua del modelo para responder a las consultas de los usuarios— se convierte en el principal coste energético, representando entre el 80 % y el 90 % del consumo total de energía de la IA.
Se calcula que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de consultas diarias, lo que equivale aproximadamente a 383 GWh de electricidad al año para un único producto.

Consumos por consulta
La energía consumida por consulta varía enormemente según la tarea realizada, añade el informe, que destaca que la elección del modelo, la longitud del mensaje, el formato de salida y la resolución influyen significativamente en la huella ambiental. Sin embargo, la mayoría de estas decisiones son invisibles para el usuario y vienen determinadas por configuraciones predeterminadas del producto.
Así, mientras una consulta conversacional típica consume unas 200 veces más energía que una clasificación básica de texto, generar una sola imagen con IA puede requerir aproximadamente 1.450 veces más energía y un único vídeo corto puede consumir tanta electricidad como 200.000 clasificaciones de spam.
Google procesa aproximadamente 5 billones de búsquedas al año y una búsqueda convencional consume alrededor de 0,3 Wh, mientras que una búsqueda generativa mejorada con IA consume hasta 3 Wh, diez veces más.

El coste de un «gracias» o un «por favor»
El informe advierte de que incluso el lenguaje usado por los usuarios puede marcar una gran diferencia, de forma que, simplemente, dejando de utilizar expresiones de cortesía, como «por favor»o «gracias», se puede reducir significativamente el impacto ambiental al hacer más concisas las indicaciones.
Una petición concisa puede reducir la producción de tokens ChatGPT en un 30 %, ahorrando entre 87 y 98 GWh de electricidad al año, lo que equivale al consumo eléctrico residencial anual de casi 760 000 personas en el África subsahariana, según los expertos.
El informe destaca también el efecto rebote (o paradoja de Jevons), que significa que a medida que los modelos se vuelven más eficientes también se abaratan y se utilizan con mayor frecuencia. Por ello, sin límites explícitos sobre el número de tokens, la resolución o la longitud de las respuestas, las mejoras por consulta pueden quedar anuladas por el crecimiento masivo del volumen de uso, advierte.
También subraya el creciente problema del despilfarro de hardware. Se calcula que para 2030, la infraestructura de IA podría generar hasta 2,5 millones de toneladas métricas de residuos electrónicos al año, lo que equivale aproximadamente a desechar 250 torres Eiffel anualmente.

Irlanda, ejemplo vivo de advertencia
En las últimas décadas, Irlanda se posicionó como uno de los principales destinos de centros de datos, entre otras cuestiones por la baja fiscalidad que ofrecía a gigantes tecnológicos como Google, Meta, Microsoft, Amazon Web Services o Tik Tok.
Actualmente, los centros de datos representan el 21 % del total de la electricidad medida en Irlanda, frente al 5 % en 2015, superando el consumo combinado de todos los hogares urbanos, y el operador de la red eléctrica nacional ha suspendido las nuevas autorizaciones en los alrededores de Dublín hasta 2028.
Se trata de un ejemplo concreto y documentado de lo que ocurre cuando el crecimiento de la infraestructura de IA supera la planificación energética, y un anticipo de hacia dónde se dirigen otros países, según el informe.
Por ello, entre otras recomendaciones, la ONU insta a los gobiernos a integrar la infraestructura de IA en la planificación energética, la gestión del agua y la ordenación territorial; así como exigir informes estandarizados sobre huellas ambientales. 


Más Información:

ONU - El coste oculto de la IA: en 2030 consumirá tanta agua como 1300 millones de personas y la electricidad de 650 
Un informe de la Universidad de la ONU advierte que la inteligencia artificial no solo emite carbono: cada consulta a un chatbot, cada imagen generada y cada vídeo sintético deja una huella invisible en el agua y el territorio. Si no se gestiona de forma sostenible, la infraestructura digital podría convertirse en una pesadilla ambiental para los países más vulnerables, mientras los beneficios se concentran en unas pocas naciones ricas.

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Suelos sanos, clima estable: el vínculo que debemos proteger

 


La biodiversidad del suelo, clave para la lucha climática

Fecha de Publicación
: 15/05/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


La biodiversidad del suelo es esencial para la producción de alimentos, regulación del clima y funcionamiento de los ecosistemas, aunque sigue siendo una gran desconocida y se encuentra amenazada por las prácticas agrícolas intensivas, de contaminación y urbanización.
Así lo han advertido expertos del proyecto europeo SOILGUARD, una propuesta financiada por la Comisión Europea y desarrollada por 25 entidades de 17 países y en la que participa la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), entre ellas.
«El objetivo principal del proyecto es fomentar el uso sostenible de la biodiversidad del suelo para proteger las funciones ecosistemáticas que realizan los organismos del suelo y también los beneficios que generan para la sociedad», ha explicado Alberto Martín, técnico del Departamento de Conservación de la Naturaleza y Sistemas Alimentarios de UICN Med.

El hábitat del biodiverso
Según ha comentado el experto, el 59% de las especies viven en el suelo o bajo él durante alguna fase del ciclo biológico, lo que convierte al suelo en «el hábitat más biodiverso del planeta».
El estudio ha alertado además, que el 62% de los suelos de la Unión Europea no se encuentran en un estado saludable debido, principalmente, al uso intensivo de maquinaria, agroquímicos y procesos de urbanización que favorecen la erosión y la compactación.

Gestión sostenible
SOILGUARD ha comparado modelos de agricultura convencional y ecológica, así como diferentes formas de gestión forestal y de pastizales. Los resultados han mostrado que las prácticas alternativas pueden mejorar funciones clave del suelo, aunque sus efectos dependen del clima y de las características de cada territorio.
«Las prácticas funcionan mejor dependiendo del contexto local», señala Martín, y destaca la importancia de adaptar las soluciones a cada región y de contar con el conocimiento de agricultores y gestores locales.

Papel de las instituciones
Martín ha considerado que las instituciones deben garantizar que no se debilite la protección ambiental y apostar por políticas que impulsen modelos de gestión sostenibles.
«Existen muchas experiencias que demuestran que la gestión sostenible del suelo es viable económicamente», ha afirmado Martín, quien pide eliminar subvenciones perjudiciales para la salud del suelo y reforzar los incentivos a prácticas más sostenibles.
La investigación ha destacado también, que los suelos agrícolas en climas cálidos y secos presentan menor biodiversidad, un aspecto especialmente preocupante.
«Debemos mirar abajo y prestar atención a todo lo hay bajo nuestros pies para evitar las peores consecuencias e la pérdida de biodiversidad», ha concluido Martín
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El uso ineficiente de fertilizantes amenaza la salud del suelo

 


Un estudio, realizado en 205 países, alerta del desperdicio de los fertilizantes en los grandes cultivos agrícolas

Fecha de Publicación
: 06/05/2026
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


El uso de fertilizantes en los principales cultivos agrícolas del mundo es «ineficiente», pues hasta la mitad de los nutrientes no son absorbidos por las plantas, según concluye un estudio del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Publicada en la revista científica Nature Communications, la investigación analiza el uso de fósforo, nitrógeno y potasio en cultivos de arroz, trigo, soja y maíz -que representan más de la mitad de la producción agrícola global- en 205 países durante las últimas seis décadas.
Los resultados muestran que, en muchos lugares, una parte importante de estos fertilizantes no llega al cultivo y acaba contaminando en su lugar el agua y el suelo. Los motivos detrás de dicho desperdicio varían según la región, el cultivo o el clima.
En el caso de las zonas «más ricas» como Europa o Estados Unidos, los fertilizantes se gestionan mejor gracias a una estricta regulación ambiental, pero en regiones como Asia el uso puede ser «descontrolado y excesivo», advierten los expertos.
Sin embargo, el desafío en África es la falta de acceso a fertilizantes fosfatados, más caros, que limita la productividad agrícola y la seguridad alimentaria.

Mayor desperdicio en el maíz
Donde se ha detectado más desperdicio es en el maíz, especialmente en las principales regiones productoras, ya que se le suele aplicar nutrientes en exceso creyendo mejorar el cultivo, pero gran parte de estos se acaba perdiendo.
Por lo que respecta al arroz, por ejemplo, la eficiencia es mayor en regiones tropicales, donde la humedad, el calor y los sistemas inundados favorecen la absorción de nutrientes mediante las raíces.
En las zonas secas o no tropicales, en cambio, los cultivos aprovechan peor los fertilizantes y se produce un mayor desperdicio, según los investigadores.
De la misma manera, la cosecha de trigo y soja absorbe menos fertilizante en zonas secas y los aprovecha mejor en climas templados.
«Durante la Revolución Verde, entre 1960 y 1980, se aumentó la producción agrícola gracias al uso intensivo de fertilizantes químicos, y provocó una paradoja: inicialmente aumentó la producción, pero el suelo se acidificó y redujo la capacidad de las plantas para absorber nutrientes, así que como solución se aplicaban más», explica el investigador del CREAF y primer autor del estudio, Ji Liu.

Eficiencia limitada
Desde que se empezaron a detectar los impactos ambientales, Europa limitó su uso, pero en el mundo la eficiencia sigue siendo del 50 %, señala Liu.
Para mejorar la eficiencia, los autores proponen medidas como la agricultura de precisión, la rotación de cultivos o el uso de biofertilizantes con microorganismos que ayuden a las plantas a absorber mejor los nutrientes.
El estudio también advierte que el cambio climático podría reducir todavía más la capacidad de algunos cultivos, como el arroz, para aprovechar el nitrógeno. 
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El suelo, fuera de las estrategias climáticas del mundo



La salud del suelo sigue fuera de las prioridades climáticas globales, alerta un informe de la UICN y Save Soil

Fecha de Publicación: 05/12/2025
Fuente: Agencia EFE Verde
País/Región: Internacional


La salud del suelo continúa relegada en las políticas climáticas internacionales a pesar de su enorme potencial para mitigar el cambio climático, según un informe publicado por la Comisión Mundial de Derecho Ambiental (CMDA) de la UICN, Aroura y el movimiento Save Soil con motivo del Día Mundial del Suelo.
El documento concluye que los países no están priorizando la restauración del suelo en sus estrategias climáticas, a pesar de que este recurso podría aportar hasta el 27 % de las reducciones necesarias para limitar el calentamiento a 2 °C.
El análisis revela que la capa superficial del suelo almacena 2.822 gigatoneladas de carbono, un 45 % más de lo estimado previamente, lo que confirma su relevancia como sumidero de carbono. Sin embargo, el 70 % de los países no incorpora medidas de restauración del suelo en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN) de cara a la COP30.
También se alerta de que el 40 % de la superficie terrestre está degradada, un porcentaje que la FAO proyecta que podría elevarse al 90 % en 2050. Esta degradación amenaza con liberar 4.810 millones de toneladas de CO₂ al año, una cifra similar a las emisiones anuales de Estados Unidos. Solo un 1 % del carbono almacenado en los suelos europeos equivaldría a las emisiones de 1.000 millones de automóviles.

Financiamiento insuficiente y negociaciones estancadas
Un análisis complementario de Save Soil, titulado “COP30: Un punto de inflexión para la acción climática, pero donde la agricultura y los suelos se quedan atrás”, que se publicará este viernes, coincide en señalar que los sistemas de financiación y las negociaciones sobre suelos avanzan “muy por detrás” de lo necesario.
El “Veredicto político para la COP30” del movimiento ciudadano advierte que los 9.000 millones de dólares comprometidos para agricultura y sistemas alimentarios son “muy insuficientes” en comparación con los 11 billones de dólares anuales que se estima que valen los servicios globales del suelo. Además, el eje de agricultura de la COP30 volvió a cerrarse sin acuerdos, lo que podría retrasar la adopción de nuevas medidas hasta 2026.
"La COP30 fue un punto de inflexión para la coordinación global, pero expuso una falla crítica: la persistente marginación del suelo mundial”, señaló Praveena Sridhar, asesora principal de políticas y ciencia del Movimiento Save Soil. 
Agregó que, pese a que existe evidencia científica y propuestas claras, “sin vías accesibles para una inversión a gran escala, los suelos seguirán excluidos de las soluciones climáticas”.

Un Marco Global para la Seguridad del Suelo
El informe introduce el Marco de Seguridad del Suelo, que organiza la acción en cinco pilares: capacidad, condición, conectividad, capital y codificación, para impulsar políticas públicas que integren plenamente los servicios ecosistémicos del suelo en la acción climática.
El avance político en esta materia ha comenzado a crecer: en 2025 la UICN adoptó la Resolución 007 para desarrollar un Instrumento Jurídico Global para la Seguridad del Suelo, sumándose a la Ley de Monitorización del Suelo de la UE y a la Ley Modelo Panafricana. Save Soil insta a que en 2026 las negociaciones climáticas de la ONU otorguen mayor protagonismo al suelo y refuercen las iniciativas regionales.
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1700 millones de personas viven en zonas con suelos degradados

 


Degradación del suelo agrícola afecta a 1700 millones de personas

Fecha de Publicación
: 04/11/2025
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Internacional


Unos 1700 millones de personas viven en zonas donde la producción agrícola disminuye debido a la degradación de la tierra causada por el ser humano, advierte un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicado este lunes 3.
El informe “transmite un mensaje claro: la degradación de la tierra no es solo un problema ambiental, sino que afecta a la productividad agrícola, los medios de subsistencia rurales y la seguridad alimentaria”, destaca el documento.
La FAO define la degradación de la tierra como una disminución a largo plazo de la capacidad de la tierra para proporcionar funciones y servicios ecosistémicos esenciales.
La degradación de la tierra rara vez se debe a una sola causa; suele ser el resultado de una combinación de factores. Entre ellos se incluyen causas naturales, como la erosión y la salinización del suelo, y presiones antropogénicas, cada vez más predominantes.
Actividades como la deforestación, el sobrepastoreo y las prácticas agrícolas y de riego insostenibles se encuentran actualmente entre las principales causas. Dado su profundo impacto en la productividad agrícola, el informe se centra específicamente en la degradación de la tierra causada por el ser humano.
Para medir esto, el informe aplica un enfoque basado en la deuda, comparando los valores actuales de tres indicadores clave -carbono orgánico del suelo, erosión del suelo y agua del suelo- con las condiciones que existirían sin actividad humana en estados nativos o naturales.
El informe estima que alrededor de 1700 millones de personas en todo el mundo viven en zonas donde el rendimiento de los cultivos es 10 % menor debido a la degradación de la tierra causada por el ser humano.
De ellas, 47 millones son niños menores de cinco años que sufren retraso en el crecimiento. En cifras absolutas, los países asiáticos son los más afectados, tanto por la deuda acumulada por la degradación de la tierra como por su alta densidad de población.
La mayoría de las personas afectadas por las brechas de rendimiento viven en regiones caracterizadas por la agricultura de pequeños productores y una aguda vulnerabilidad socioeconómica.
Esos puntos críticos, concentrados en el sur de Asia y el África subsahariana, “representan una preocupante convergencia de tierras degradadas, baja productividad agrícola y privación humana”, subraya el estudio.
El informe también ofrece esperanza: revertir tan solo 10 % de la degradación causada por el ser humano en las tierras de cultivo existentes podría restablecer la producción suficiente para alimentar a 154 millones de personas más cada año.
Ofrece como ejemplo la adopción de prácticas de gestión sostenible de la tierra, como la rotación de cultivos y los cultivos de cobertura para preservar la salud del suelo, reducir la erosión y contribuir a la biodiversidad.
Señala que la degradación de la tierra afecta a explotaciones agrícolas de todos los tamaños, y destaca por ello que las políticas deben adaptarse a la estructura de cada explotación.
Eso porque los pequeños agricultores se enfrentan a limitaciones financieras distintas a las de las explotaciones más grandes, que gestionan la mayor parte de la tierra y tienen mayor capacidad para la implementación a gran escala.
El estudio apunta que en el mundo existen 571 millones de explotaciones agrícolas y, de ellas, 85 % tienen menos de dos hectáreas, por lo que ocupan apenas nueve por ciento de las tierras agrícolas.
En cambio, las explotaciones que superan las 1000 hectáreas representan apenas 0,1 % del total, pero ocupan la mitad de todas las tierras agrícolas.
A pesar de las limitaciones que restringen su productividad, los casi 500 millones de pequeños agricultores de todo el mundo son importantes contribuyentes al suministro mundial de alimentos: producen 16 % de la energía alimentaria, nueve por ciento de las grasas y 12 % de las proteínas de origen vegetal.
De su lado, las grandes explotaciones agrícolas, de más de 50 hectáreas, “tienen una influencia desproporcionada en las tierras agrícolas mundiales y en el suministro de alimentos, por lo que se encuentran en una posición única para impulsar soluciones a la degradación de la tierra”, considera el estudio.
“Debemos actuar con decisión. La gestión sostenible de la tierra requiere entornos propicios que apoyen la inversión a largo plazo, la innovación y la administración responsable”, escribió el director general de la FAO, Qu Dongyu, en el prólogo del informe.
Para impulsar las soluciones, la FAO demanda estrategias integradas de uso de la tierra e intervenciones políticas, incluidas medidas regulatorias como controles de deforestación, programas basados en incentivos, y mecanismos de cumplimiento cruzado que vinculan los subsidios con los resultados ambientales.
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Se profundizan las sequías extremas

 


El mundo registra algunas de las sequías más dañinas de la historia desde 2023

Fecha de Publicación: 07/07/2025
Fuente: La Vanguardia (España)
País/Región: Internacional


Algunos de los episodios de sequía más generalizados y dañinos registrados en la historia han tenido lugar desde 2023.
Así se desprende de un informe elaborado por el Centro Nacional de Mitigación de la Sequía de Estados Unidos (NDMC, por sus siglas en inglés) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (Cnuld), con el apoyo de la Alianza Internacional para la Resiliencia a la Sequía (IDRA, en inglés).
El informe, difundido este miércoles y basado en más de 250 estudios, fuentes de datos oficiales y noticias de más de una docena de países y regiones, ofrece un relato exhaustivo de cómo las sequías agravan la pobreza, el hambre, la inseguridad energética y el colapso de los ecosistemas.
“La sequía es un asesino silencioso. Se infiltra, agota los recursos y devasta vidas a cámara lenta. Sus cicatrices son profundas”, afirma Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la Cnuld, quien añade: “La sequía ya no es una amenaza lejana”.
El informe indica que las sequías en el mundo se intensifican y requieren de una cooperación global urgente. “Cuando la energía, los alimentos y el agua desaparecen a la vez, las sociedades empiezan a desmoronarse. Esa es la nueva normalidad para la que debemos estar preparados”, subraya.
“Se trata de una catástrofe global de lenta evolución, la peor que he visto. Este informe subraya la necesidad de un monitoreo sistemático de cómo la sequía afecta las vidas, los medios de subsistencia y la salud de los ecosistemas de los que todos dependemos”, indica Mark Svoboda, director fundador del NDMC.
Svoboda añade: “Los países mediterráneos representan un ejemplo para todas las economías modernas. Las dificultades que enfrentan España, Marruecos y Turquía para asegurar el agua, los alimentos y la energía bajo una sequía persistente ofrecen un anticipo del futuro del agua bajo un calentamiento global descontrolado. Ningún país, independientemente de su riqueza o capacidad, puede permitirse la complacencia”.
El informe sintetiza información de cientos de fuentes gubernamentales, científicas y de medios de comunicación para destacar los impactos en los puntos críticos de sequía más agudos de África (Somalia, Etiopía, Zimbabue, Zambia, Malawi, Botsuana, Namibia), el Mediterráneo (España, Marruecos, Turquía), América Latina (Panamá, Cuenca del Amazonas), el Sudeste Asiático y más allá.
Por ejemplo, más de 90 millones de personas en África oriental y meridional se enfrentan a una hambruna aguda y algunas zonas han padecido la peor sequía jamás registrada desde 2023.
El sur de África, ya propensa a la sequía, quedó devastada y aproximadamente una sexta parte de su población (68 millones) necesitó ayuda alimentaria en agosto de 2024.
En cuanto al Mediterráneo, dos años de sequía y calor récord provocaron una caída del 50% durante septiembre de 2023 en la cosecha de aceitunas en España, lo que provocó que el precio del aceite de oliva se duplicara en todo el país.
La población de ovejas en Marruecos fue un 38% menor en 2025 en comparación con 2016, lo que provocó una petición real para cancelar los tradicionales sacrificios del Eid.
En América Latina, los niveles históricos bajos de los ríos de la cuenca del Amazonas en 2023 y 2024 provocaron la muerte masiva de peces y delfines en peligro de extinción, además de interrumpir el suministro de agua potable y el transporte de cientos de miles de personas. A medida que se intensifican la deforestación y los incendios, la Amazonia corre el riesgo de pasar de ser un sumidero de carbono a una fuente de carbono.
El nivel del agua descendió tanto en el Canal de Panamá que el tránsito se redujo en más de un tercio (de 38 a 24 barcos diarios entre octubre de 2023 y enero de 2024), lo que provocó importantes perturbaciones en el comercio mundial.
Y en el sudeste asiático, la sequía interrumpió la producción y las cadenas de suministro de cultivos clave como el arroz, el café y el azúcar. En 2023 y 2024, las condiciones secas en Tailandia e India, por ejemplo, provocaron escasez, lo que provocó un aumento de un 8,9% en el precio del azúcar y los dulces en Estados Unidos.

'Tormenta perfecta'
El fenómeno de El Niño de 2023-2024 amplificó los ya severos impactos del cambio climático, provocando sequías en importantes zonas agrícolas y ecológicas. Los impactos de la sequía afectaron con mayor fuerza a los puntos críticos del clima, regiones que ya padecían tendencias de calentamiento, presiones demográficas e infraestructuras frágiles.
“Esta fue una tormenta perfecta”, indica Kelly Helm Smith, coautora del informe y subdirectora del NDMC, quien agrega: “El Niño agravó el cambio climático, agravando los efectos en muchas sociedades y ecosistemas vulnerables hasta el límite”.
Cody Knutson, quien supervisa la investigación de planificación de sequías del NDMC, indica que una estimación reciente de la OCDE señala que un episodio de sequía hoy conlleva un coste económico al menos dos veces mayor que en 2000, con un aumento del 35% al 110% proyectado para 2035.

Mujeres y niños
El informe indica que la población más vulnerable a los efectos de la sequía son mujeres, niños, ancianos, pastores, agricultores de subsistencia y personas con enfermedades crónicas. Los riesgos para la salud incluyen brotes de cólera, desnutrición aguda, deshidratación y exposición al agua contaminada.
Destaca, en particular, el coste desproporcionado que esto supone para las mujeres y los niños.
“El informe muestra los profundos y generalizados impactos de la sequía en un mundo interconectado: desde sus efectos en cadena en el precio de productos básicos como el arroz, el azúcar y el aceite del sudeste asiático y el Mediterráneo; hasta las interrupciones en el acceso al agua potable y los alimentos en la Amazonia debido al bajo nivel de los ríos, y las decenas de millones de personas afectadas por la desnutrición y el desplazamiento en toda África”, apunta Andrea Meza, secretaria ejecutiva adjunta de la Cnuld.
Por otro lado, el informe también documenta casos que han afectado a la fauna silvestre. Así, 100 elefantes murieron en el Parque Hwange de Zimbabue debido al hambre y al acceso limitado al agua entre agosto y diciembre de 2023.--En 2024, varios hipopótamos quedaron varados en lechos de ríos secos en Botsuana.
El año pasado algunos países sacrificaron animales salvajes (por ejemplo, 200 elefantes en Zimbabue y Namibia) para alimentar a las comunidades rurales y proteger los ecosistemas del pastoreo excesivo.
“La sequía no es solo un fenómeno meteorológico; puede ser una emergencia social, económica y ambiental”, afirma Smith, quien concluye: “La pregunta no es si volverá a ocurrir, sino si estaremos mejor preparados la próxima vez”.
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El planeta se seca

 


El planeta se seca: la desertificación y la sequía no son fenómenos distantes 

Fecha de Publicación
: 17/06/2025
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Internacional


La desertificación y la sequía están considerados por los expertos como un desafío medioambiental especialmente urgente y por ello, en el  Día Mundial de Lucha contra estos fenómenos, el 17 de junio, se ha querido destacar los múltiples y diversos problemas que pueden producirse a largo plazo si no se tomas medidas de protección de lo suelos y la tierra.
Según Naciones Unidas, el 40% de la superficie terrestre está degradada, con una pérdida anual de más de 100 millones de hectáreas productivas, lo que provoca, entre otras cosas, efectos negativos en la vida cotidiana de más de  3.200 millones de personas: se calcula, por ejemplo, que anualmente, unas  24,5 millones de personas se ven forzadas a abandonar sus hogares por culpa de la degradación ambiental.

España, uno de los países más afectados
España es uno de los países más afectados por la sequía. Debido a esto, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), junto con la AEMET, ha puesto en marcha un innovador sistema de monitoreo en tiempo real que permite seguir la evolución de las sequías en el país y que ofrece datos actualizados semanalmente con una alta resolución espacial. Esta herramienta es un paso clave en la prevención y gestión del riesgo hídrico, especialmente en sectores sensibles como la agricultura y la gestión del agua.
Por otro lado, se acumula la información científica sobre los efectos de climático: un estudio del Instituto de Ciencias Forestales (INIA-CSIC) avisa que las sequías extremas están superando la capacidad de adaptación de muchas especies forestales ibéricas. Durante dos años, investigadores observaron cómo especies como el pino resinero y el piñonero sufrían cierres estomáticos prolongados, el cual es un proceso en el que los estomas (pequeñas aberturas de las hojas de las plantas) se cierran para reducir la pérdida de agua. Mientras tanto, encinas y enebros mostraban mayor resistencia.
Estas condiciones no solo amenazan la supervivencia de los bosques, sino también su papel como sumideros de carbono, incrementando la vulnerabilidad del ecosistema frente al calentamiento global.

Una situación preocupante
A una escala más global, la situación es igual de preocupante. Un estudio publicado en Nature, con participación del CSIC, revela que la demanda evaporativa de la atmósfera, es decir, su capacidad para extraer humedad del suelo, ha aumentado un 40% en las últimas décadas. Esto hace que incluso en zonas donde las lluvias y precipitaciones no han disminuido, las sequías sean más intensas. En tan sólo cinco años, la superficie terrestre afectada por sequías severas ha aumentado un 74%.
 “El papel del transporte de humedad será clave en la aparición de sequías en el futuro”, advierte Luis Gimeno, autor principal del estudio, subrayando la necesidad de considerar este factor en los modelos climáticos y de gestión del agua.

Restaurar la tierra
Bajo el lema “Restaurar la tierra. Liberar las oportunidades”, en el día la Lucha contra la Desertificación y la Sequía,  Naciones Unidas hace un llamado urgente a revertir la degradación del suelo. Se estima que se necesitan restaurar al menos 1.500 millones de hectáreas para 2030 con una inversión global que supere el billón de dólares.
El suelo, más allá de su rol como soporte de cultivos y bosques, cumple funciones vitales: filtra el agua, almacena carbono, alberga biodiversidad y conserva restos arqueológicos que cuentan la historia de la humanidad. Ignorar su deterioro es comprometer no solo el medio ambiente, sino también la seguridad económica, alimentaria y el patrimonio cultural.
Según los expertos, las soluciones no pasan únicamente por la acción institucional: desde el uso responsable del agua, la reforestación local, el consumo de productos de temporada o la reducción de la huella hídrica, hasta el respeto a las prácticas sostenibles en agricultura y ganadería, la ciudadanía también tiene un papel fundamental. La desertificación y la sequía son consecuencias directas de nuestras decisiones, no son fenómenos distantes ni inevitables. 
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Hasta 1400 millones de personas expuestas a metales pesados

 


El 15% de las tierras de cultivo están contaminadas por metales tóxicos

Fecha de Publicación
: 19/04/2025
Fuente: La Vanguardia (España)
País/Región: Internacional


Entre el 14 % y el 17 % de las tierras de cultivo a nivel mundial superan el umbral de riesgo de contaminación por metales pesados. Por ello, se estima que entre 900 y 1.400 millones de personas viven en regiones del mundo con alto riesgo para la salud y el medio ambiente provocada por metales pesados. Así lo indica una investigación publicada en la revista Science.
La contaminación por metales pesados reduce el rendimiento de los cultivos y produce, además, alimentos insalubles. Aunque algunos metales (como el cobalto y el cobre) son, en pequeñas cantidades, necesariospara el funcionamiento biológico, estos minerales se bioacumulan en los organismos, incluidos los cultivos, y pueden volverse tóxicos en la cadena alimentaria humana. Además, arsénico, cadmio, cobalto, cromo, níquel, plomo no son degradables y, por lo tanto, se acumulan en el suelo a lo largo de décadas.

Importantes riesgos tanto para los ecosistemas como para la salud humana”
El informe concluye que la contaminación del suelo por metales “se está produciendo a escala global” y que esa diseminación “supone importantes riesgos tanto para los ecosistemas como para la salud humana”, hasta el punto de que “amenaza la calidad del agua y la seguridad alimentaria”.
Esta contaminación de los suelos se produce sobre todo por la minería y el procesamiento de metales, cuyas actividades provocan lixiviados y escorrentías de residuos mineros, lo que pone en riego las tierras de cultivo regadas con aguas sucias. Además, incide el hecho de que las actividades de minería y fundición pueden alcanzar grandes distancias.
Otros focos de altos contenidos en metales tóxicos se encuentran en la infraestructura industrial (maquinaria, puentes, los sistemas de transporte, cables...) y en productos agrícolas y domésticos (como fertilizantes de fósforo, pinturas y baterías), lo que puede contribuir considerablemente a la carga de metales tóxicos en los ecosistemas del suelo.

Zonas afectadas
Se estima que tierras que suman 2,42 millones de kilómetros cuadrados se ven afectadas por el exceso de metales tóxicos. Y entre las zonas con mayor riesgo se cita el sur de China, el norte y centro de la India y Oriente Medio, que presentan las concentraciones más elevadas de metales tóxicos en sus suelos. En cambio, los datos limitados para África.
Del impacto de este problema sobre el sur de China y Oriente Medio ya se habían elaborado informes, pero ahora se han delimitado las zonas de riesgo de forma continua a escala global.k
La tasa de excedencia del cadmio en los suelos agrícolas es la más alta (alcanza el 9 %, y afecta sobre todo al norte y centro de la India, Pakistán, Bangladesh, el sur de China, el sur de Tailandia y Camboya, Irán, Turquía, Etiopía, Nigeria, Sudáfrica, México y Cuba.
El exceso de níquel y cromo se da más en Oriente Medio, la Rusia subártica y África oriental, probablemente debido a un alto nivel geogénico y a las actividades mineras.
Y el arsénico incide de manera más notable en el sur y suroeste de China, el sur y sudeste de Asia, África occidental y la parte central de Sudamérica.

El nuevo escenario
La contaminación de los suelos por metales ha acompañado la historia del hombre, pero ahora puede incrementarse con un ritmo alarmante, en la actual fase de transición ecológica, en la que los minerales críticos son muy demandados para ser empleados en los sectores eólicos, fotovoltaicos y en baterías de vehículos eléctricos.
Para elaborar este estudio se utilizaron modelos de aprendizaje automático y datos de dominio público para proporcionar una evaluación de la contaminación del suelo a nivel regional. Se han recopilado para ello 796.084 puntos de datos de concentraciones en el suelo de los principales metales tóxicos a partir de 1.493 estudios regionales que abarcan diversas zonas climáticas, entornos geológicos y tipos de uso del suelo
Se emplearon modelos de aprendizaje automático combinados con estudios regionales
Miguel Motas, profesor de Toxicología de la Universidad de Murcia, quien no ha participado en este estudio, resalta que se trata de “un estudio muy completo”, en el que se utiliza “una herramienta novedosa e interesante como son los modelos de aprendizaje automático combinados con estudios regionales”. Todo ello ha permitido revelar, entre otros aspectos, la localización de una zona de alto riesgo hasta ahora reconocida situada en la zona de baja latitud de Eurasia que incluye al sur de Europa”.
El profesor Motas resalta que para disminuir la contaminación por metales “es necesario extremar las precauciones”, teniendo en cuenta sobre todo el nuevo escenario de la transición ecológica, en donde de demanda de metales críticos se va a ver incrementada para ser empleados en los sectores eólicos, fotovoltacos y en baterías de vehículos eléctricos.
“Estos datos deben servir de alerta científica para que responsables políticos y agricultores tomen medidas para proteger el suelo mediante acciones de remediación específicas”, señala en declaraciones a la plataforma SMC España
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Estudio indica agravamiento de las sequías

 


El cambio climático agravará las sequías, que serán más largas e intensas

Fecha de Publicación
: 20/01/2025
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Internacional


En los últimos 40 años, las sequías graves se han hecho cada vez más largas, intensas y extremas y todo apunta a que en el futuro se producirán más episodios plurianuales (pueden durar años o décadas), que suponen una grave amenaza para los ecosistemas, la agricultura y la producción energética.
Así lo advierte un estudio del Instituto Federal Suizo de Investigación Forestal, de la Nieve y del Paisaje (WSL) y del Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria (ISTA), publicado en Science.
El estudio es un inventario cuantitativo mundial de las sequías registradas en el mundo desde 1980 que pretende servir de base a las futuras políticas para combatir estos fenómenos impulsados por el calentamiento global, que afectan con más intensidad a las zonas de praderas templadas como las de Estados Unidos.

Sequías
Las sequías agotan la humedad del suelo y reducen el caudal de los cursos de agua, causando daños potencialmente irreversibles y provocando la pérdida generalizada de cosechas, mortalidad de los árboles, merma de la productividad de los ecosistemas y reducción del suministro de agua.
Como ejemplos, el estudio cita la devastadora sequía que asola a Chile desde 2010 -la más prolongada en mil años- que prácticamente ha secado las reservas de agua del país, y que está teniendo graves consecuencias en la producción minera, la agricultura y los ecosistemas, y la sequía del oeste de Estados Unidos, que sucedió entre los años 2000 y 2018.
El estudio advierte además de que otras sequías de menor envergadura pueden haber pasado desapercibidas, lo que subraya la necesidad de conocer bien cómo suceden estos fenómenos y cuáles son sus efectos.
Para ello, el equipo analizó datos meteorológicos globales y modelizó las sequías registradas entre 1980 y 2018.
El estudio reveló un aumento preocupante de las sequías plurianuales que se han hecho más largas, frecuentes y extremas, y que cada vez cubren más tierras.
"Cada año desde 1980, las zonas afectadas por la sequía se han extendido una media de cincuenta mil kilómetros cuadrados más -lo que equivale aproximadamente a la superficie de Eslovaquia o de los estados norteamericanos de Vermont y New Hampshire juntos-, causando enormes daños a los ecosistemas, la agricultura y la producción de energía", explica Francesca Pellicciotti, investigadora del WSL y coautora del estudio.

Sequías extremas que pasaron desapercibidas
Para hacer el estudio, el equipo mapeó la distribución global de 13.176 sequías plurianuales registradas entre 1980 y 2018 y calcularon las anomalías en las precipitaciones, la evapotranspiración -la evaporación del agua del suelo y las plantas- y su impacto en los ecosistemas de todo el mundo.
Esto les permitió determinar la ocurrencia de sequías plurianuales tanto en regiones del planeta bien estudiadas como en otras menos accesibles, como los bosques tropicales y los Andes, de donde hay pocos datos de observación.
"Nuestro método no solo cartografió sequías bien documentadas, sino que también arrojó luz sobre sequías extremas que pasaron desapercibidas, como la que afectó a la selva tropical del Congo entre 2010 y 2018", apunta Karger.
Los resultados muestran que en 40 años se han producido sequías plurianuales en casi todos los continentes y se han extendido y calentado cada vez más, con un aumento anual de entre 49.279 y 14.771 kilómetros cuadrados de la superficie mundial afectada por estos fenómenos.
Las regiones más afectadas fueron el oeste de Estados Unidos, el centro y el este de Mongolia y, sobre todo, el sureste de Australia, donde los datos coincidieron con dos sequías ecológicas plurianuales bien documentadas.
Además, el estudio constata que los efectos de las sequías plurianuales en los ecosistemas han variado significativamente: los pastizales templados han mostrado escasa resistencia a la sequía, pero a menudo se recuperaron con rapidez tras los episodios de sequía, lo que pone de relieve su singular resiliencia, mientras que los bosques boreales y tropicales tardan mucho más en recuperarse de la catástrofe climática.
Los autores esperan que estos resultados ayuden a cambiar nuestra percepción de las sequías y a prepararnos para ellas.
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El 40 por ciento de los suelos está degradado

 


La degradación del suelo afecta a 3000 millones de personas

Fecha de Publicación
: 04/12/2024
Fuente: Agencia IPS
País/Región: Internacional


Hasta 3000 millones de personas sufren las consecuencias de unas tierras pobres y degradadas, 40 por ciento de los suelos disponibles en el mundo, se indicó en la Conferencia sobre desertificación, sequía y recuperación de tierras, respaldada por las Naciones Unidas, que comenzó este lunes 2 en esta capital.
El impacto de la degradación de las tierras “aumentará los niveles de migración, estabilidad e inseguridad entre muchas comunidades”, afirmó el presidente de la conferencia, Abdulrahman Alfadley, ministro de Medio Ambiente, Agua y Agricultura de la anfitriona Arabia Saudí.
La 16 Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP16), ratificada por 195 Estados y la Unión Europea, debe discutir las últimas investigaciones y trazar un camino hacia un futuro sostenible del uso de la tierra.
Participan representantes de gobiernos, de organizaciones internacionales, del sector privado y de la sociedad civil.
Representa “un momento decisivo para aumentar la ambición mundial y acelerar la acción en materia de resiliencia de la tierra y la sequía, a través de un enfoque centrado en las personas”, según el mauriciano Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivop de la conferencia.
La desertificación o degradación de los suelos de 40 % por ciento de las tierras del mundo significa que su productividad biológica o económica se ha reducido, con consecuencias nefastas para el clima, la biodiversidad y los medios de vida de las personas.
Se considera a las sequías un tema prioritario en la COP16, pues son cada vez más frecuentes y graves, habiendo aumentado en 29 % desde el año 2000, debido al cambio climático y a la gestión insostenible de la tierra.
Thiaw destacó que al conocer a agricultores, madres y jóvenes afectados por las sequías, pudo constatar como padecen “el aumento de los precios de los alimentos, los recargos inesperados por la energía y la presión sobre sus comunidades. El costo de la degradación de la tierra se filtra en cada rincón de sus vidas”.
Amina Mohammed, vicesecretaria general de la ONU, instó a los delegados en la COP16, mediante una videoconferencia, a “cambiar el rumbo”, centrándose en tres prioridades: intensificar los esfuerzos de restauración de suelos, trabajar por la movilización masiva de fondos, y fortalecer la cooperación internacional.
La financiación de los esfuerzos requeridos se anticipa difícil y es poco probable que provenga únicamente del sector público. Según Mohammed “las inversiones acumuladas deben alcanzar los 2,6 billones (millones de millones) de dólares para 2030. Eso es lo que el mundo gastó en defensa solo en 2023”.
Hablando en nombre de las organizaciones de la sociedad civil, la experta pakistaní Tahanyat Naeem Satti pidió “acciones ambiciosas e inclusivas”, y agregó que “la participación de las mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, pastores y comunidades locales en la toma de decisiones a todos los niveles debe institucionalizarse”.
En la cita de Riad se presentó un “Atlas Mundial de la Sequía”, elaborado para la conferencia por unos 50 investigadores, que muestra el agotamiento de agua en el la Tierra y cómo influye en las luchas por su cont6rol, las diarreas o la higiene, especialmente en las mujeres.
Luego, en la agricultura, que requiere 70 % del agua dulce del mundo y muestra cómo las alteraciones en los ciclos de lluvia afectan la supervivencia de los pequeños agricultores.
También afecta la potencia hidroeléctrica, principal fuente mundial de energía renovable, y la navegación fluvial, interfiriendo en los 600 000 kilómetros de ríos, lagos y canales navegables del mundo.
Y, además, afecta los ecosistemas e influye en la pérdida de biodiversidad, la proliferación de insectos y la degradación del suelo, donde se almacena 80 % del carbono global, que de otro modo iría a la atmósfera.
La conferencia debe estudiar medidas y propuestas para acelerar la restauración de tierras hacia 2030 y más allá, aumentar la resiliencia ante las intensas sequías y las tormentas de arena, y cómo al restaurar la salud del suelo puede aumentar la producción de alimentos que favorezcan a la naturaleza.
Asimismo, recomendaciones para garantizar los derechos sobre la tierra y promover la equidad para una gestión sostenible de la tierra, y para que la tierra siga aportando soluciones climáticas y de biodiversidad.
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Más fijación de mercurio en el suelo por la crisis climática

 


El calentamiento global agrava la contaminación del suelo por mercurio

Fecha de Publicación
: 17/08/2024
Fuente: Agencia Europa Press
País/Región: Internacional


El aumento del crecimiento de las plantas debido al cambio climático puede agregar aún más mercurio al suelo, cuya presencia sigue creciendo pese al convenio de reducción de emisiones de 2017.
Es la conclusión de un nuevo estudio publicado en Environmental Science & Technology sobre este contaminante ambiental persistente que se mueve a través del aire, el agua y el suelo, y se acumula en plantas y animales.
El suelo es el principal reservorio de mercurio, ya que almacena tres veces la cantidad que se encuentra en los océanos y 150 veces la cantidad que se encuentra en la atmósfera. Por lo general, el metal pesado se mueve naturalmente a través de estos reservorios, pero los humanos han alterado este ciclo.
El cambio climático provocado por los humanos aumenta los niveles de dióxido de carbono, lo que promueve el crecimiento de la vegetación y, muy probablemente, deposita más mercurio en el suelo cuando la vegetación se descompone.
Los estudios anteriores sobre los niveles de mercurio en el suelo se han centrado principalmente en pequeñas escalas regionales. Pero Xuejun Wang, Maodian Liu y sus colegas de la Universidad de Pekín querían desarrollar un modelo mundial más preciso de los niveles de mercurio en el suelo que pudiera tener en cuenta los efectos de un clima en continuo calentamiento.
El equipo comenzó por recopilar casi 19.000 mediciones de mercurio en el suelo publicadas anteriormente, lo que produjo una de las bases de datos más grandes de su tipo. El conjunto de datos se introdujo en un algoritmo de aprendizaje automático para estimar la distribución global del mercurio tanto en la capa superficial como en el subsuelo. Descubrieron que la cantidad total de mercurio almacenado en las primeras 40 pulgadas (alrededor de 1 metro) de suelo es de aproximadamente 4,7 millones de toneladas. Este valor es el doble de lo que concluyeron algunas estimaciones anteriores, aunque algunos de esos estudios dieron cuenta de una profundidad menor del suelo.
El modelo del equipo identificó los niveles más altos de mercurio en áreas con alta densidad de plantas, como las latitudes bajas de los trópicos, pero también en el permafrost y las áreas con alta densidad humana. Por el contrario, las tierras desnudas, como los matorrales o los pastizales, tenían niveles relativamente bajos de mercurio en el suelo.
Para entender cómo el calentamiento climático podría afectar los niveles de mercurio en el suelo, los investigadores combinaron su modelo inicial con conjuntos de datos de factores ambientales que representan escenarios climáticos futuros. Su modelo predice que a medida que las temperaturas aumenten en todo el mundo, también se promoverá el crecimiento de la vegetación, lo que a su vez podría aumentar los niveles de mercurio en el suelo. Este efecto simbiótico superaría los esfuerzos de reducción propuestos por los esquemas de control actuales a nivel mundial, como los del Convenio de Minamata de 2017.
Aunque se necesitan más investigaciones y observaciones, los investigadores dicen que este trabajo enfatiza la necesidad de un control más estricto, a largo plazo y simultáneo de las emisiones de mercurio y dióxido de carbono.
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Alertan de la rápida degradación de los suelos

 


Alerta mundial de la UNESCO sobre la rápida degradación de los suelos

Fecha de Publicación
: 04/07/2024
Fuente: UNESCO
País/Región: Internacional


La UNESCO alerta de que el 90 % de las tierras emergidas del planeta podrían degradarse de aquí a 2050, afectando gravemente a la biodiversidad y a la vida humana. Durante la conferencia internacional en Agadir (Marruecos), Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, ha hecho un llamamiento a los 194 Estados Miembros de la Organización para que mejoren la protección y la recuperación de los suelos. La UNESCO también está llevando a cabo varias acciones para paliar la escasez de conocimientos científicos en este campo.
La buena salud de los suelos es esencial para preservar los ecosistemas y la biodiversidad, regular el clima, producir alimentos y purificar el agua. Sin embargo, según el Atlas Mundial de la Desertificación, el 75 % ya está degradado y 3200 millones de personas sufren directamente las consecuencias. Si se mantiene la tendencia actual, este porcentaje aumentará hasta el 90 % en 2050.
En este contexto preocupante, la UNESCO y el Organismo Nacional para el Desarrollo de las Zonas Oasianas y del Arganero (ANDZOA, por sus siglas en francés) del Reino de Marruecos han organizado una conferencia sobre los suelos que ha reunido en Agadir a expertos y representantes de más de 30 Estados Miembros de la Organización. Los debates han desembocado en un plan de acción basado en tres objetivos: mejorar la protección y la rehabilitación de los suelos, paliar la escasez de conocimientos científicos y reforzar el compromiso de los jóvenes y las comunidades mediante la educación y programas de formación.

Un índice de salud de los suelos y un programa piloto
La UNESCO va a apoyar a sus Estados Miembros estableciendo junto con sus socios internacionales un "índice mundial de la salud de los suelos". Se trata de una medición normalizada para evaluar y comparar la calidad del suelo en diferentes regiones y ecosistemas que permitirá identificar las tendencias de degradación o mejora, las zonas de riesgo y la eficacia de las prácticas de gestión.
Como complemento de este índice, la UNESCO pondrá en marcha un proyecto piloto de evaluación y gestión sostenible de suelos y paisajes en una decena de reservas de la biosfera, con el doble objetivo de garantizar la eficacia de los distintos métodos de gestión sostenible aplicados en estos sitios y de promover las mejores prácticas en toda nuestra red MAB.
Se animará a los administradores de estos sitios a desarrollar proyectos ejemplares de conservación del suelo y gestión de las tierras que puedan reproducirse en otros lugares. Con el fin de dotarles del mayor número posible de herramientas para proteger este recurso esencial, se les proporcionará formación tanto a ellos, como a miembros de organismos gubernamentales, organizaciones conservacionistas y comunidades indígenas. Así mismo, esta iniciativa incluirá una faceta educativa a través de la cual la UNESCO concienciará e implicará a las generaciones más jóvenes.
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ONU pide acciones contra la degradación de suelos

 


La ONU pide acciones para frenar la degradación de los suelos a los 30 de su convención sobre desertización

Fecha de Publicación
: 19/06/2024
Fuente: Agencia EFE
País/Región: Internacional


La Organización de Naciones Unidas instó este lunes a actuar contra la desertización, proceso que reduce la productividad biológica en zonas áridas, en el marco de un evento para celebrar el 30º aniversario de la Convención para Combatir la Desertificación de la ONU organizado en la ciudad alemana de Bonn (oeste).
"Durante demasiado tiempo, la desertificación y la sequía han sido problemas específicos del sur. Sin embargo, estos fenómenos se están extendiendo globalmente y nos afectan a todos", dijo en un comunicado Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).
Vinculado al fenómeno de la desertificación está la pérdida de suelos fértiles, que a través de dicho proceso se degradan y reducen su productividad, algo que puede amenazar la seguridad alimentaria.
Desde la CNULD plantean que el 40 % de las zonas terrestres del planeta, en las que vive la mitad de la población mundial, están afectadas por la degradación del suelo, una situación frente a la cual Thiaw llamó a tomar medidas y organizarse.

No  hay tiempo que perder
"Este día de la Desertificación y Sequía y la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP16) deben permitirnos el organizar y luchar contra la desertificación y sus consecuencias. No hay tiempo que perder", abundó Thiaw en una jornada en la que su mensaje estuvo escoltado y secundado por la presencia e intervenciones del secretario general de la ONU, António Guterres, y del presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier.
Guterres apeló a la convención que cumplía este lunes 30 años como documento que ha de servir como hoja de ruta para resolver los problemas asociados a la desertificación.
"Sabemos lo que hay que hacer: está expuesto claramente en la Convención para Combatir la Desertificación de la ONU", manifestó en el comunicado el máximo responsable de la organización internacional con sede en Nueva York.
Guterres puso de relieve, además, que el "mundo tiene que tomar la vía de implementación" de ese documento antes de la COP16 que acogerá la capital saudí Riad, el próximo mes de diciembre.

El futuro de la humanidad
Según los cálculos que hace la ONU, de aquí a 2050, hasta 10.000 millones de personas dependerán de un recurso vital como es el suelo fértil. En este sentido, el jefe de Estado alemán recalcó que "no hay nada más importante, más básico, que el buen suelo, la comida segura y el agua limpia".
Jochen Flasbarth, secretario de estado alemán para la Cooperación y el Desarrollo, planteó por su parte que "los suelos sanos son la base" para el futuro de la humanidad. "Sólo seremos capaces de alimentar a la humanidad y lidiar con la crisis climática y sus impactos si tenemos suelos saludables.
Los responsables de la ONU y del Estado alemán presentes en Bonn apelaron al papel de las generaciones futuras para enfrentarse a este problema. Guterres señaló que en el día en el que se celebran los 30 años de la convención de lucha contra la desertización, la comunidad internacional debe trabajar en la implementación del texto.
"Tenemos que generar un impulso hacia la COP16 de Riad y asegurar a la población joven que son escuchados en las negociaciones", expresó el secretario general de la ONU.

El papel de los jóvenes
En esta lógica, la ONU eligió este lunes a diez "héroes del suelo" para poner de relieve la labor de una decena de jóvenes de todo el mundo comprometidos con la tarea de restaurar suelos, incrementar la resiliencia ante la desertificación, el desarrollo de negocios agrícolas y la innovación destinada a la lucha contra el cambio climático.
Entre los elegidos, que suman nacionalidades de otra decena de países, figura la brasileña Beatriz Azevêdo de Araújo, una abogada medioambiental comprometida, entre otras cosas, con la economía verde; o la costarricense Astrid Peraza, una ingeniera especializada en el desarrollo de materiales y activista climática.
Entre los jóvenes reconocidos también figuran la alemana Lina Pickhardt, el indio Siddhesh Sakore, la malí Rokiatou Traoré, la moldava Aliona Isac, la marroquí Manal Bidar, la filipina Billie Dumaliang, la estadounidense Grace Magny Fokam y el zimbabuense Takudzwa Asley Mlambo.
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El funcionamiento del suelo y la biodiversidad amenazados

 


La deforestación amenaza la biodiversidad y el funcionamiento del suelo a escala mundial

Fecha de Publicación
: 15/03/2024
Fuente: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
País/Región: Internacional


Un estudio internacional liderado por el CSIC y la Universidad Forestal de Nanjing evalúa los impactos de la deforestación sobre las propiedades del suelo, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos
Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Forestal de Nanjing (China) señala que la deforestación amenaza la biodiversidad y el funcionamiento del suelo a escala mundial. Los resultados, que se publican en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), son fruto del estudio de toda la información existente en la literatura para evaluar los impactos de la deforestación sobre las propiedades del suelo, la biodiversidad y las funciones asociadas con la prestación de múltiples servicios ecosistémicos.
Los bosques nativos son fundamentales para proteger la biodiversidad de los ecosistemas terrestres y proporcionan un sinfín de servicios ecosistémicos, incluyendo la producción de madera. Sin embargo, han sufrido cambios drásticos en los últimos siglos debido al crecimiento de la población humana y a la aceleración de las tasas de deforestación en todo el mundo. Esto incluye la conversión de bosques nativos en pastizales para uso ganadero, tierras de cultivo y plantaciones para el suministro de alimentos y materias primas industriales.
“Sabemos que la deforestación afecta a la biodiversidad de plantas y animales, pero entendemos mucho menos cómo los cambios en bosques nativos afectan a la biodiversidad y el funcionamiento del microbioma del suelo” indica Manuel Delgado-Baquerizo, investigador del CSIC que lidera el BioFunLab en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC) y es autor sénior del artículo.

Almacenamiento de carbono y ciclado de nutrientes
Los investigadores encontraron que la conversión de bosque nativo a otros usos de suelo provocó consistentemente reducciones significativas en el almacenamiento de carbono, el ciclado de nutrientes y las tasas funcionales del suelo relacionadas con la descomposición de la materia orgánica. “La deforestación desafía la capacidad natural del suelo para secuestrar carbono de la atmósfera, y así ayudarnos a mitigar el cambio climático”, destaca Delgado-Baquerizo.
Los procesos de deforestación también alteraron el microbioma del suelo a escala mundial, incluso cuando estos bosques se sustituyen por plantaciones forestales, dando lugar a una mayor diversidad bacteriana y a comunidades fúngicas más homogéneas dominadas por patógenos y con una menor abundancia de organismos mutualistas que son esenciales para la salud del bosque. “Este aumento relativo de patógenos añade estrés adicional al sistema, agravando los efectos ya negativos de la deforestación” indica Daniel Revillini, miembro del BioFunLab y coautor del artículo.
Además, los autores descubrieron que la diversidad y el funcionamiento de los hongos del suelo en los bosques nativos más cálidos y húmedos son especialmente vulnerables a la deforestación. “Estos resultados ponen de manifiesto los efectos negativos de la deforestación sobre los hongos de los bosques, y brindan una oportunidad única para proteger y gestionar mejor estas zonas vulnerables, siempre que los responsables políticos actúen con mayor rapidez y determinación.” concluye Revillini.
“El mensaje es claro, necesitamos estrategias de conservación para evitar la deforestación de nuestros bosques nativos y así impedir la pérdida asociada del microbioma de bosques nativos y los servicios que nos proporcionan” concluye Delgado-Baquerizo.
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Blog del Foro Ambiental Córdoba

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