Perú autorizó exportar aletas ligadas al crimen organizado

 


Perú: el Ministerio del Ambiente autorizó cuotas de aletas de tiburón para un empresario investigado

Una investigación de Mongabay Latam reveló que el Ministerio del Ambiente peruano emitió a fines de 2025 dictámenes científicos retroactivos que triplicaron la cuota de exportación de aletas de tiburón zorro pelágico, beneficiando entre otras a una empresa cuyo representante legal está siendo investigado por tráfico de especies y crimen organizado.

Una carga de 112 kilos de aletas de tiburón ocultas en la cajuela de un auto puso al descubierto, en noviembre de 2025, una supuesta organización criminal dedicada al tráfico de fauna marina en Perú. Las autoridades peruanas y estadounidenses siguieron la pista del conductor hasta una bodega en el puerto del Callao, donde hallaron 9,3 toneladas adicionales de aletas secas sin documentación que acreditara su legalidad, almacenadas en 338 sacos. Al menos 9.000 tiburones habrían sido sacrificados para completar ese cargamento, valorizado en 11,2 millones de dólares en el mercado negro. El principal sospechoso es Juan Roberto Quispe Huamaní, chofer del vehículo y representante legal de Inversiones Perú Flippers, la empresa propietaria de la mercancía.

Cuotas ampliadas pese a la investigación penal
Pese a que Quispe Huamaní enfrenta hoy un proceso penal por presunto liderazgo de una red criminal, siguió comercializando aletas de especies amenazadas. Una investigación de Mongabay Latam reveló, en julio pasado, que el Ministerio de la Producción aprobó nuevas solicitudes de exportación de su empresa al menos hasta junio de este año. Ahora, una segunda entrega de esa investigación muestra que otra autoridad peruana también favoreció la salida de más aletas: el Ministerio del Ambiente autorizó, a fines de 2025, cuotas retroactivas para exportar aletas de tiburón zorro pelágico -especie En Peligro de extinción según la UICN- que permanecían almacenadas de años anteriores.
Entre septiembre y octubre de 2025, poco antes de la incautación en el Callao, el Ministerio del Ambiente expidió tres Dictámenes de Extracción No Perjudicial retroactivos y excepcionales, el documento científico obligatorio bajo la Convención CITES para autorizar la exportación de especies amenazadas. En total, esos tres dictámenes habilitaron la comercialización adicional de 60,5 toneladas de aletas secas. Si en 2022 la cuota máxima recomendada había sido de 23 toneladas, el volumen total autorizado terminó triplicándose hasta las 68,2 toneladas en apenas tres años, equivalente a pasar de unos 23.000 a más de 68.000 tiburones capturados. Inversiones Perú Flippers fue una de las empresas beneficiadas, junto con Lamarqocha Inversiones y Full Moont, que se consolidó como la principal exportadora del rubro con un crecimiento del 231% entre 2024 y 2025.

Sospechas de lavado de aletas ilegales
Para los especialistas consultados por Mongabay Latam, no existe justificación científica para esa ampliación. Juan Carlos Riveros, director científico de la ONG Oceana, sostuvo que "no hay ninguna razón lógica para ampliar la cuota de exportación" y planteó una hipótesis alternativa: "es muy probable que sean aletas de Ecuador", país que tiene prohibido exportar tiburones protegidos por CITES desde marzo de 2024, tras comprobarse episodios de tráfico ilegal hacia Perú. La bióloga Alicia Kuroiwa, del Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Cayetano Heredia, coincidió en que "estos DENP excepcionales no tienen ninguna explicación científica", y remarcó que ninguno de los documentos revisados incluye fundamentos técnicos para la ampliación de cuotas, pese a que la propia CITES exige basar estos dictámenes en evidencia sobre biología, distribución y amenazas de cada especie.
La ampliación llegó tras una fuerte presión gremial: en noviembre de 2024, la Federación de Pescadores Artesanales de Tacna había reclamado por el remanente de aletas que no habían podido exportarse, y meses después la Asociación Nacional de Empresas Pesqueras Artesanales reforzó el pedido. La normativa internacional de CITES, sin embargo, advierte explícitamente que la expedición retroactiva de permisos "redunda en la creación de pretextos para el comercio ilícito" y recomienda a los países exportadores evitarla. Especialistas señalan además que no es la primera vez que los dictámenes del Ministerio del Ambiente son cuestionados: en 2023, Oceana había detectado alteraciones en los mapas de distribución y en los cálculos de peso utilizados para justificar la exportación de otra especie protegida, el tiburón marrajo sardinero. Consultado por Mongabay Latam sobre la justificación científica de los permisos y los mecanismos aplicados para evitar el lavado de aletas ilegales, el Ministerio del Ambiente no respondió hasta el cierre de la investigación.


Fecha de Publicación: 24/09/2026
País/Región: Perú 
Fuentes Consultadas: Mongabay Latam, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)

Blog del Foro Ambiental Córdoba

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