Indonesia lucha contra cientos de incendios

 


Indonesia combate cientos de incendios forestales que amenazan sus selvas y propagan una densa humareda


Las autoridades indonesias han desplegado miles de efectivos y medios aéreos para sofocar los focos ígneos que se devoran áreas boscosas y turberas, generando una crisis ambiental y de salud pública en el sudeste asiático.

Los equipos de emergencia, brigadistas forestales y efectivos de las fuerzas armadas de Indonesia se encuentran desplegados en una intensa batalla para contener y sofocar cientos de incendios que arden sin control en diversas provincias del país, principalmente en las islas de Sumatra y Borneó. La reactivación masiva de los focos de fuego está directamente vinculada a la consolidación de condiciones meteorológicas extremadamente secas y altas temperaturas, agravadas por prácticas agrícolas destructivas como la quema ilegal para la deforestación y preparación de terrenos. La proliferación del fuego no solo destruye miles de hectáreas de selva tropical primaria y ecosistemas de altísima biodiversidad, sino que ha generado una densa cortina de humo tóxico (haze) que deteriora gravemente la calidad del aire, amenazando la salud de millones de personas e incidiendo en tensiones diplomáticas transfronterizas con países vecinos de la región.

La combustión de turberas y la liberación masiva de carbono
El aspecto más alarmante de los incendios en Indonesia reside en el tipo de suelo sobre el que se propagan: las turberas tropicales. Estos ecosistemas de tierras húmedas almacenan capas profundas de materia orgánica parcialmente descompuesta que contienen gigantescas reservas de carbono acumuladas durante milenios. Cuando las turberas se drenan para la expansión de monocultivos —como la palma aceitera— y sufren la acción del fuego, la combustión no se limita a la vegetación superficial, sino que se propaga bajo tierra. Los incendios subterráneos de turba son extremadamente difíciles de extinguir, pueden arder durante semanas o meses bajo la superficie y liberan a la atmósfera volúmenes masivos de dióxido de carbono y gases de efecto invernadero, convirtiendo a Indonesia en uno de los principales contribuyentes globales al cambio climático durante los picos de sequía.
Para comprender la magnitud de la crisis socioambiental e hídrica provocada por los fuegos en el archipiélago indonesio, los especialistas destacan los siguientes factores críticos:
- Generación de humo tóxico y contaminación atmosférica: La quema de vegetación y turba produce concentraciones peligrosas de material particulado fino (PM2.5) y monóxido de carbono, disparando las afecciones respiratorias agudas en la población.
- Destrucción del hábitat de especies en peligro crítico: Los incendios devoran frágiles santuarios naturales donde habitan poblaciones amenazadas de orangutanes, tigres de Sumatra, elefantes y rinocerontes.
- Dificultad operativa en la extinción subterránea: Apagar el fuego en los suelos de turba requiere inundar completamente los terrenos con millones de litros de agua, una tarea logística casi imposible en zonas remotas e inaccesibles.

Operativos de emergencia, bombardeo de nubes y sanciones legales
Para mitigar la propagación de las llamas, el gobierno indonesio ha activado helicópteros bombarderos de agua para realizar descargas masivas en las zonas más críticas y ha recurrido a técnicas de siembra de nubes mediante el vertido de yoduro de plata y sal para forzar precipitaciones artificiales. De manera paralela, los organismos de fiscalización ambiental han intensificado las inspecciones en las concesiones agrícolas y forestales, aplicando sellos de clausura e iniciando investigaciones penales contra empresas y propietarios particulares acusados de provocar quemas intencionales, un método ilegal pero ampliamente utilizado por su bajo costo económico para despejar el suelo de vegetación nativa.

Una crisis ambiental de alcance regional y global
La recurrencia de los grandes incendios en Indonesia pone en evidencia la fragilidad de los compromisos internacionales de conservación si no se detiene de forma definitiva la conversión de selvas tropicales en áreas agroindustriales. El impacto de la humareda transfronteriza, que con frecuencia alcanza los cielos de Malasia y Singapur provocando el cierre de escuelas y la cancelación de vuelos, subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Proteger las selvas y turberas indonesias es una prioridad global insoslayable para preservar la biodiversidad del planeta y evitar que gigatones de carbono secuestrado bajo tierra sean liberados de forma irreversible a la atmósfera.


Fecha de Publicación
: 05/09/2026
País/Región: Internacional
Fuentes originales consultadas: Agencia EFEVerde, Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB), Ministerio de Medio Ambiente y Fontanería de Indonesia
.

Blog del Foro Ambiental Córdoba

Buscar este blog

Blog Archive

Temas

Archivo de Blogs