Centros de datos mexicanos sumamente tóxicos

 


México: centros de datos usan químicos eternos sin regulación ni información pública

Al menos cinco instalaciones emplean gases con PFAS y potentes HFC para enfriar servidores y apagar incendios, mientras comunidades de Querétaro reclaman transparencia y el país carece de normas para estas sustancias.

El auge de los centros de datos en México, impulsado por la demanda de servicios en la nube e inteligencia artificial, trae consigo un riesgo poco visible: el uso de sustancias químicas peligrosas para enfriar los equipos y apagar incendios. Una investigación periodística revisó evaluaciones de impacto ambiental, documentos de las propias empresas y solicitudes de información. Detectó que al menos cinco de esas instalaciones utilizan hidrofluorocarbonos (HFC) y otros compuestos con sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS o químicos eternos. Lo hacen sin que exista regulación específica ni información pública suficiente sobre su manejo.
México cuenta con al menos 144 centros de datos, operados por 44 proveedores en 69 ciudades. La magnitud real del uso de PFAS en el sector es desconocida, porque la mayoría de las instalaciones no tiene manifestaciones de impacto ambiental que describan sus sistemas de enfriamiento.

Qué sustancias se usan
Los HFC tienen un potencial de calentamiento global de hasta 7.000 veces el del dióxido de carbono y permanecen alrededor de 15 años en la atmósfera. Según la investigación, estos son algunos de los casos detectados:
el centro KIO MEX3, en Ciudad de México, emplea el agente FM-200, también llamado heptafluoropropano, en su sistema de supresión de incendios, mientras que otras instalaciones de la misma firma usan agentes limpios que no especifican;
Equinix utiliza en su centro Mx1 de Querétaro el gas Novec 1230, que contiene PFAS y que su fabricante, 3M, anunció que dejará de producir;
en Nogales, Sonora, una instalación de NGX Networks emplea un refrigerante con PFAS;
el gas R-134a se usó históricamente en enfriadores y sistemas de climatización de salas de servidores.
El centro Ascenty-01, vinculado a Microsoft, ilustra la escala de los nuevos proyectos: prevé diez salas de datos y casi 3.000 racks, con 13 unidades de enfriamiento por cada sala de 2 megavatios.

Un riesgo para la salud
Los PFAS forman una familia de unos 15.000 compuestos sintéticos que persisten durante décadas en el ambiente y se han detectado incluso en el Ártico y el Himalaya. La exposición se asocia con cánceres de riñón, páncreas, testículo, útero y endometrio, mieloma múltiple y alteraciones hormonales. Su degradación genera ácido trifluoroacético (TFA), otro contaminante persistente que altera la tiroxina, una hormona tiroidea.
Un informe publicado en julio por la organización estadounidense Food & Water Watch advirtió además sobre los fluidos de enfriamiento por inmersión, cada vez más usados en el sector. Según el informe, suelen ser PFAS, pueden evaporarse dentro de las instalaciones y terminar en el aire o en cenizas al incinerarse.

Silencio oficial y empresarial
“No sabemos nada de las sustancias químicas”, denunció Teresa Roldán, integrante del colectivo Vocer@s de la Madre Tierra, de Querétaro, donde algunas instalaciones se ubican cerca de viviendas y escuelas. Leonard Siegel, director ejecutivo del Centro para la Supervisión Pública Ambiental, de California, señaló que las empresas no comparten la información. También advirtió que el tamaño de los proyectos planificados implicará un mayor uso de químicos.
KIO Networks y Ascenty no respondieron a las consultas, y la Asociación Mexicana de Centros de Datos declinó referirse al tema. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tampoco contestó. México integra desde 2004 el Convenio de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes, pero los PFAS no están regulados en su legislación nacional, y no existe un inventario de sitios contaminados ni un monitoreo sistemático. Para Noemí Quiroz, consultora de la firma Ceiap, el país carece de un marco regulatorio ambiental y de ubicación para estas instalaciones. Por eso propuso una política nacional con reglas según su tamaño.

La disputa en Querétaro
El estado de Querétaro, uno de los principales polos de centros de datos del país y con fuerte estrés hídrico, concentra el conflicto. En octubre, Vocer@s de la Madre Tierra llevó a Palacio Nacional y a la Suprema Corte de Justicia un pedido de suspensión de nuevos proyectos y de una evaluación de sus impactos acumulativos sobre el agua, la energía y el territorio. “No estamos pidiendo detener el desarrollo”, aclaró Roldán. El colectivo reclama ahora suspender las operaciones existentes hasta que la información sea pública.
El gobierno estatal defiende al sector. El secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Del Prete, consideró que frenar los centros de datos sería un retroceso económico. Anunció que a partir del próximo año se hará público su consumo de agua, hoy no obligatorio por tratarse de empresas de servicios. “No hay nada que ocultar”, afirmó.


Fecha de Publicación: 05/11/2026
País/Región: México
Fuentes Consultadas: Agencia IPS; Portal CódigoQro; Portal AlertaQro; Centro para la Supervisión Pública Ambiental

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