Científicos piden declarar a bosques urbanos como 'infraestructura crítica'
El plan de emergencia de unos científicos: exigen considerar los bosques urbanos como "infraestructuras críticas"
Fecha de Publicación: 07/07/2026
Fuente: Portal MeteoRed
País/Región: Internacional
Los expertos recuerdan que en las ciudades sin árboles se infiltra una menor cantidad de agua, las temperaturas que se alcanzan son más elevadas y la salud de sus habitantes es peor.
Un nuevo estudio que ha sido publicado en Plos Climate propone elevar los espacios verdes en las ciudades a la categoría de "infraestructuras críticas" frente al cambio climático, y ofrece recomendaciones para la correcta protección de estas zonas tan necesarias como vitales en las urbes modernas.
La importancia de los boques urbanos
En el estudio de investigación, liderado por la Universidad de Bangor en Reino Unido, se determina que la expansión y desarrollo de las ciudades en la vida moderna impulsa la liberación de gases de efecto invernadero, alterando los microclimas y acelerando la pérdida de la biodiversidad. Todo ello impide vivir en entornos saludables tanto para los humanos como para el resto del planeta.
Las zonas verdes con árboles en las ciudades no son decorativas, tienen un papel fundamental porque sirven de apoyo al ecosistema que habitamos para lograr entornos urbanos saludables y sostenibles.
Los bosques urbanos son una de las soluciones basadas en la naturaleza más efectivas para mejorar la vida en las ciudades. No obstante, las políticas actuales no poseen financiación suficiente no se están aplicando de forma correcta, limitando sus efectos beneficiosos sobre el clima y la vida en las ciudades. El trabajo exige que las políticas para la protección de los espacios verdes sean suficientemente amplias y cuenten con financiación a lo largo del tiempo.
Los beneficios de las zonas arboladas en las ciudades
Estos entornos naturales abarcan todos los árboles y la vegetación leñosa de los paisajes urbanos, desde el centro de las ciudades hasta las zonas más alejadas. Los árboles urbanos promueven estilos de vida más saludables y sostenibles en el tiempo, provocando la reducción de enfermedades relacionadas con el estrés.
La belleza de los espacios verdes con árboles beneficia a los ciudadanos enriqueciendo la vida cultural de las ciudades y proporcionan servicios cruciales que sostienen la infraestructura climática: permiten el enfriamiento de los espacios urbanos, reducen la contaminación y el ruido en las ciudades, y mejoran la infiltración del suelo y la protección contra la radiación solar.
El estudio concluye que la gestión de los bosques urbanos requiere el desarrollo de un sistema de monitoreo respaldado por autoridades y con participación comunitaria continúa. El principal objetivo seróa ayudar a los políticos a integrar espacios arbolados dentro de estrategias más amplias para beneficiar a las futuras generaciones, incluir los terrenos privados en los inventarios y promover la diversificación de especies.
Cuatro brechas y cuatro ejes de actuación
Se calcula que el 70 % de la población mundial reside en las ciudades, lo que intensifica la demanda de zonas verdes que funcionen como una línea de defensa contra los fenómenos extremos. Los investigadores han identificado cuatro brechas en la gestión y administración actual de los bosques urbanos.
- Estas zonas requieren reconocimiento, inversión y mantenimiento suficiente para su contribución correcta a la resiliencia de las ciudades.
- Garantizar el acceso equitativo a los espacios verdes en todas las comunidades.
- Integrar estos espacios en marcos de gobernanza climática.
- Fomentar la resiliencia mediante prácticas de gestión funcionales.
El estudio ofrece una guía para la priorización de estos espacios en la toma de decisiones dentro de estrategias de sostenibilidad. Los expertos consideran que estas cuatro prioridades deben estar complementadas con medidas de protección legal contra la eliminación de árboles y una participación ciudadana fuerte, para blindar los beneficios ecológicos de las zonas verdes en las urbes.
Como recomendaciones para la conservación de espacios verdes, se deben establecer marcos legales que protejan los árboles tanto en zonas privadas como públicas, mejorar los métodos de detección, favorecer la plantación coordinada o incluir a los bosques urbanos en las acciones contra el riesgo climático.
Además, los científicos recomiendan ampliar las zonas con vegetación, diseñar programas de divulgación, asegurar la inclusión de todas las comunidades en la planificación verde de las ciudades y diversificar las labores de silvicultura urbana. Se debe coordinar a las agencias de clima, biodiversidad y planificación urbana e involucrar a las comunidades locales en la toma de decisiones, así como asegurar financiamiento a largo plazo para la resiliencia de estos espacios.
.

Comentarios