Las acciones nucleares cotizan en baja

Accidente en planta nuclear de Francia reaviva debate

Fecha de Publicación: 13/09/2011
Fuente: CRE-PL
País/Región: Francia


El accidente ocurrido ayer, lunes, en la planta de Marcoule, sureste de Francia, reavivó el debate en torno a la pertinencia de mantener la energía nuclear como fuente principal del país.
El siniestro dejó un saldo de un muerto y cuatro heridos (uno de ellos de gravedad) tras la explosión.
Numerosos políticos de izquierda y sobre todo, el partido Europa Ecología-Los Verdes, recalcaron la importancia de revisar todo el dispositivo nuclear de Francia, segunda potencia mundial de la esfera detrás de Estados Unidos.
Con 58 plantas, la nación europea es uno de los principales exportadores de tecnología nuclear en el orbe. Después de lo ocurrido en Fukushima, Japón, se levantaron voces aquí para exigir una revaluación de las proyecciones atómicas galas.
La Autoridad de Seguridad Nuclear (ASN) de Francia y el consorcio de energía EDF, relativizaron hoy el impacto del accidente ocurrido en Marcoule, a unos 35 kilómetros de la ciudad de Avignon.
En dos comunicados emitidos por separado hace unos minutos, tanto la ASN como EDF reiteraron hoy que no existe peligro de fugas radioactivas o químicas en el exterior.
Fue un lamentable episodio, pero industrial, no nuclear. En ese tipo de horno hay dos tipos de desechos: metálicos y combustibles, subrayó EDF en su texto.
Por su parte, la ASN coincidió al señalar que "se trata de una explosión en un horno que sirve para fundir los desechos radiactivos metálicos de débil o muy débil actividad".
Sin embargo, Corine Lepage, exministra de Medio Ambiente, Sphia Majnoni, responsable de Greenpeace en Francia contra la industria nuclear, y Eva Joly, aspirante presidencia de Los Verdes, fustigaron la actitud del Gobierno.
Lepage indicó que lo ocurrido en Marcoule es "la demostración de que en cualquier momento puede producirse un accidente", mientras Majnoni subrayó que el sitio de marras no fue parte de una auditoría efectuada en Francia tras Fukushima.
Es una planta nuclear, pero no se verifica su resistencia a terremotos ni inundaciones, lo cual nos permite pensar que el Gobierno no ha captado todas las lecciones que dejó la catástrofe de Fukushima, añadió la activista de Greenpeace.
Por su parte, Eva Joly acusó a la administración de Nicolás Sarkozy de ocultar las condiciones en que se produjo el accidente "y los riesgos que corrieron los empleados y los pobladores de la región".

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El 85% de los japoneses está en contra de la energía nuclear

Fecha de Publicación: 13/09/2011
Fuente: El País
País/Región: Japón


El OIEA asegura que los reactores de Fukushima se han estabilizado
No es un buen año para la energía nuclear. La oposición a esta se consolida en Japón, donde la inmensa mayoría de la población está a favor de la sustitución de la energía atómica por otras limpias y renovables. Según la última encuesta del diario Mainichi, el 85% de los japoneses apoya el desmantelamiento de los 54 reactores existentes en el país, aunque sólo el 11% pretende que el cierre de las plantas nucleares sea inmediato.
El grave accidente de la central de Fukushima, que tuvo a todo el mundo en vilo en marzo pasado, ha llevado a los japoneses a un rechazo decidido de la energía atómica. Aunque, como revela la encuesta realizada en agosto pasado, el 74% de ellos defiende que la sustitución sea por energías limpias y renovables y se realice de forma "paulatina y progresiva" para no dañar más a la maltrecha economía del país.
Sólo el 13% de los encuestados no ve ninguna necesidad de que Japón cambie su actual dependencia de la energía atómica.
Greenpeace sostiene que Japón puede sustituir su capacidad atómica de generar electricidad de aquí a 2020 con energía eólica y solar por un coste total de unos 200.000 millones de euros. La ONG internacional basa su análisis en que en la actualidad solo están en funcionamiento 11 de los 54 reactores instalados en Japón, lo que tan solo supone alrededor el 1% de la producción eléctrica total del país.
El Gobierno japonés ordenó una revisión y un reforzamiento de las medidas de seguridad de todas las centrales del país, tras la alarma desatada por el accidente de Fukushima, a raíz del tsunami del pasado 11 de marzo que dañó cuatro de los seis reactores de esta central del noreste japonés.
Para Greenpeace, el mapa energético limpio japonés debe pasar por aumentar la capacidad de las turbinas eólicas hasta los 56 gigavatios (GW), desde la actual de 2,1 GW, y los paneles de energía solar hasta una potencia de 57 GW, desde los actuales 3,6 GW, informa Reuters. Añade para ello cuenta con el aliciente de que proseguirá la reducción de los costes de la electricidad procedente la energía solar, que en Europa cayeron en 2010 un 50% y "se espera que desciendan otro 20% en los próximos 12 meses".
Por otra parte, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena, ha confirmado hoy que los reactores de Fukushima afectados están "básicamente estables" y ha expresado su confianza en que pronto se consiga la "parada en frío" de éstos. Según Tepco, la empresa propietaria de la central siniestrada, los trabajos de estabilización de la planta van a buen ritmo y se espera que en enero se haya logrado finalmente esa "parada en frío".
El nuevo primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, recorrió la semana pasada la prefectura de Fukushima, incluida el área de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central, y se comprometió a impulsar la "descontaminación total" de Fukushima y su entorno para facilitar la vuelta de la población desplazada a sus hogares lo antes posible. "La recuperación y la reconstrucción es nuestra prioridad", dijo Noda, que visitó también el denominado Pueblo J, una localidad establecida para hospedar a los miles de japoneses llegados de todo el país para trabajar en las tareas de descontaminación.
Los japoneses son muy sensibles a los problemas que pueden derivarse de una explosión atómica, después de ser el único pueblo que ha sufrido la tragedia dos bombas nucleares, en agosto de 1945. La encuesta muestra también que el 71% de la población está "muy o bastante preocupada" porque los productos alimenticios hayan resultado contaminados por la fugas nucleares de Fukushima, frente a un 23% que se siente ligeramente inquieta al respecto y un 4% que no siente la menor preocupación.

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