COP17. El mundo llega con metas de naturaleza atrasadas

 


El mundo llega a la COP17 de biodiversidad con retrasos en sus metas para salvar la naturaleza

Casi 200 países se reúnen en Armenia para la primera revisión global del acuerdo de Kunming-Montreal, con compromisos insuficientes, poco dinero y billones en subsidios que dañan los ecosistemas.

El mundo llega rezagado a la cita más importante del año para la naturaleza. Representantes de casi 200 países se reunirán del 19 al 30 de octubre en Ereván, la capital de Armenia, en la COP17 de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, con un diagnóstico incómodo: la mayoría de las metas acordadas para frenar la destrucción de los ecosistemas antes de 2030 avanza demasiado lento.
La conferencia será la primera revisión global del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, aprobado en 2022 y considerado el equivalente para la naturaleza del Acuerdo de París. El acuerdo fija 23 metas para detener y revertir la pérdida de biodiversidad en esta década, entre ellas proteger al menos el 30% de las tierras, las aguas continentales y los océanos del planeta, el llamado objetivo 30x30.
“¿Vamos en la dirección correcta? Sí, pero a un ritmo demasiado lento”, resumió Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica. La funcionaria sostuvo que las metas de 2030 todavía son alcanzables, pero solo con cambios significativos, en especial en los subsidios a la agricultura y a los combustibles fósiles.

Compromisos que no alcanzan
Una evaluación provisoria atribuye los retrasos a la falta de alineación entre los objetivos nacionales y los compromisos internacionales y a una ambición insuficiente de los Estados. Ya en febrero, al cerrar una reunión preparatoria en Roma, la secretaría del Convenio había advertido una brecha entre la ambición global del marco y lo que los países se proponen en casa. Para entonces, alrededor del 75% de las Partes había presentado sus metas nacionales, pero solo una fracción había actualizado sus estrategias completas de biodiversidad.
Los números del objetivo 30x30 reflejan esa distancia. Hoy, cerca del 17% de la superficie terrestre está bajo alguna forma de protección. Según un análisis de la organización Campaign for Nature, aun si los gobiernos cumplieran todos sus compromisos actuales, hacia el final de la década se protegería alrededor del 27% de las tierras y aguas continentales y apenas cerca del 12% de los océanos.
Brian O’Donnell, director de Campaign for Nature, advirtió que la inacción puede traducirse en extinción de especies, tormentas más destructivas y la propagación de nuevas enfermedades.

El dinero, en la dirección equivocada
El financiamiento será otro de los ejes. El marco prevé movilizar al menos 200.000 millones de dólares anuales para 2030, de los cuales 30.000 millones deberían llegar a los países en desarrollo a través de la cooperación internacional. Los recursos actuales están lejos de esas cifras.
El caso más elocuente es el Fondo de Cali, creado tras la COP16 celebrada en Colombia para que las empresas que se benefician de los recursos genéticos de los países en desarrollo compartan una pequeña parte de sus ganancias. Su meta era recaudar 1.000 millones de dólares por año, pero hasta ahora apenas reunió 6.000 dólares. Schomaker admitió que el arranque fue más lento de lo esperado.
Mientras tanto, el dinero público sigue fluyendo en sentido contrario. Según Naciones Unidas, los gobiernos destinan unos 2,6 billones de dólares por año a subsidios dañinos para el ambiente, sobre todo en agricultura, industria y combustibles fósiles, y por cada dólar que se invierte en proteger o restaurar la naturaleza, casi 30 se dirigen a actividades que la degradan. Más de 130 empresas y entidades financieras enviaron una carta a los gobiernos para pedir que se reformen esos incentivos.

Qué se juega en Ereván
La agenda incluirá la deforestación, la contaminación de los océanos, los subsidios perjudiciales y el papel del sector privado. Una cumbre de líderes reunirá a una decena de jefes de Estado, y el secretario general de la ONU, António Guterres, participará de la primera revisión de avances. Todo ocurre a menos de un mes de la COP31 sobre cambio climático, que se celebrará en Turquía.
Schomaker reconoció que el contexto geopolítico, con los conflictos en Medio Oriente y Ucrania y las presiones presupuestarias, complica las negociaciones. Agnès Hallosserie, directora de biodiversidad del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales de Francia, consideró que avanzar en la reforma de los subsidios y dar un impulso más fuerte al tema agrícola bastaría para considerar exitosa la conferencia. Para An Lambrechts, especialista en biodiversidad de Greenpeace Internacional, el resultado más importante debe ser un cambio de rumbo claro.
Para América Latina, que fue sede de la COP16 y de donde surgió el Fondo de Cali, la discusión sobre quién paga la protección de la naturaleza y hacia dónde va el dinero público será una de las claves a seguir en Ereván.


Fecha de Publicación: 15/10/2026
País/Región: Internacional
Fuentes Consultadas: Portal Gizmodo, Agencia AFP, Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), Campaign for Nature

Blog del Foro Ambiental Córdoba

Buscar este blog

Blog Archive

Temas

Archivo de Blogs

▲