Millones de árboles en California están muriendo



Qué está matando a millones de árboles en California y por qué es demasiado tarde para evitarlo

Fecha de Publicación
: 20/05/2016
Fuente: BBC
País/Región: Estados Unidos


Es una plaga que avanza letalmente por los bosques de la costa norte de California y el sur de Oregón.
Se ha cobrado la vida de millones de árboles, con los efectos que esto supone para la fauna silvestre y las comunidades que viven en la zona.
Ahora, además, los científicos reconocen que no pueden erradicarla.

¿Qué está pasando?
El causante de esta crisis forestal se llama Phytophthora ramorum, un patógeno que produce lo que se conoce como muerte súbita del roble, aunque no sólo afecta a los robles.
El patógeno fue detectado por primera vez en California en 1995 y desde entonces ha acabado con millones de robles y árboles tanoak, además de otras especies.
De hecho, más de 75 especies de plantas y especies, que representan a más de 45 géneros, pueden ser infectadas por este patógeno o facilitar su propagación.
Además de robles y tanoak, entre las plantas susceptibles de contraer la enfermedad están el encino de la costa, la encina mexicana azul o encino de las barrancas y, en ocasiones, el madroño.
"Al igual que ocurre con muchas de las enfermedades invasoras de los bosques, no sabemos de dónde viene este patógeno", le dice a BBC Mundo, Richard Cobb, investigador de la Universidad de California –Davis.
"Apareció como una gran fuente de mortalidad en los bosques de California en 1995. Unos años antes, el patógeno que causa la enfermedad fue detectado en viveros de Holanda.
"Es algo extraño porque no había indicios de que se fuera a convertir en una fuente tan seria de mortalidad, desde luego nada sugería que fuera a matar tantos árboles en California.
"En realidad, no tenemos buenas herramientas para detectar qué patógenos se van a convertir en un problema real, algo similar a lo que sucede con los virus, como el Zika, por ejemplo", añade Cobb, quien lideró una investigación para definir cómo se puede combatir la enfermedad.

Imposible de eliminar
El hallazgo de Cobb y sus compañeros, recientemente divulgado, deja poco lugar a la esperanza: es demasiado tarde para erradicar el patógeno.
Según los expertos, si bien se intentó controlar la propagación de la enfermedad a pequeña escala, lo que no se hizo a tiempo fue un intento a gran escala de detener la expansión del patógeno en California.
El estudio determina que la exclusión eficaz del patógeno de grandes partes del estado podía haber sido posible si hubiera comenzado en 2002.
Aunque, para Cobb, incluso entonces habría sido demasiado tarde.
"Ni siquiera en 2002, cuando teníamos suficientes datos, hubiéramos podido erradicarlo", reconoce.
"Habría sido demasiado caro y se hubiera necesitado una cooperación sin precedentes entre las distintas agencias. Soy escéptico de que se hubiera podido erradicar incluso entonces", sostiene.
Sin embargo, que sea demasiado tarde para erradicar el patógeno es algo que ocurre con muchas especies invasoras una vez están establecidas en su nuevo escenario.
"Es virtualmente imposible deshacerse de ellas", asegura Richard Cobb.
Pero Cobb hace hincapié en que la batalla no está perdida.
"Me temo que esto no quedó claro en la cobertura de los medios pero hay acciones significativas que se pueden adoptar en el terreno para reducir la expansión de la enfermedad y para proteger a árboles individuales que están en riesgo de morir.
"Si conocemos la localización del patógeno, es posible que salvemos millones de árboles frenando su propagación", defiende.
Desde el servicio estadounidense de bosques (USFS, por sus siglas en inglés), comparten este optimismo y recuerdan que se están haciendo investigaciones y experimentos que pueden marcar la diferencia y frenar la expansión de la muerte súbita del roble.
Los pasos a seguir, explican los responsables de la oficina del USFS en California, son:
    Rastrear el progreso del patógeno.
    Iidentificar qué áreas están más en peligro.
    Hacer restauración activa para reducir el impacto de la enfermedad.

Consecuencias en varios niveles
El impacto de la muerte súbita va más allá de los árboles en sí, afecta a todo el ecosisterma.
"Más que lo que está pasando con los robles, me preocupa la situación de un árbol muy particular, el tanoak, que tiene unas bellotas muy necesarias para las comunidades nativas de California", explica Richard Cobb.
"La enfermedad está amenazando la producción de estas bellotas en territorios tribales. Además, tiene un impacto en muchas especies como osos, pequeños mamíferos y los pájaros que también dependen de los árboles tanoak.
"Todos esos árboles muertos suponen además una grave amenaza porque pueden exacerbar los problemas de incendios que tenemos en el norte de California·, añade.
Desde el servicio forestal, advierten además sobre el peligro que supone el carbono almacenado en los bosques de tanoak.
La pérdida de millones de árboles se traduce en una liberación sustancial de carbono en la atmósfera, algo que afectará el equilibrio total del estado de California y dificulta el combate al cambio climático.
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