Hongos chilenos también en peligro



Clasifican tres especies de hongos chilenos como en peligro de extinción

Fecha de Publicación
: 29/12/2015
Fuente: La Tercera (Chile)
País/Región: Chile


De 22 especies analizadas, otras cuatro están vulnerables y cinco casi amenazadas.
Por primera vez, 22 especies del reino fungi fueron evaluadas este año en el Proceso de Clasificación de Especies del Ministerio de Medio Ambiente. El análisis, realizado bajo criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), por investigadores de la U. de Concepción y la Fundación Fungi, arrojó que tres especies nativas y endémicas están en peligro de extinción: Cyttaria berteroi (pinatra), Boletus loyo  (loyo) y Gastroboletus valdivianus, las dos primeras, comestibles.
De acuerdo a Götz Palfner, micólogo y académico de la U. de Concepción, que una especie esté en peligro significa que su área de distribución está limitada. “En el caso de las tres especies, viven obligatoriamente en el bosque nativo, con presencia de Nothofagus (especies arbóreas originarias del Hemisferio Sur), además viven en una zona limitada entre Chile central y la zona centro-sur, hasta Valdivia más o menos. Justamente en esta zona el bosque ha sido diezmado en las últimas décadas,  por cambios de uso de suelo, reemplazo por plantaciones forestales o campos agrícolas”.
Giuliana Furci, directora ejecutiva de la Fundación Fungi, indica que los hongos, al igual que plantas y animales, están presionados por el cambio climático, la pérdida de hábitat, las plantaciones, el fuego y la fragmentación del territorio, pero también por los fungicidas y la sobreexplotación. “La gente que los recolecta para comer los saca muy pequeños, en bolsas plásticas y no canastos, como corresponde, para que se dispersen las esporas”, dice.
Se estima que en Chile hay unas 3.500 especies, todas  dependientes de plantas o animales. En el caso de las especies en peligro, viven en simbiosis (asociación de organismos de distinta especie en beneficio mutuo) con Nothofagus, una relación basada en el intercambio de nutrientes: el hongo alimenta al árbol y viceversa. “En muchas partes se observa un aumento de fertilizante producto de la agricultura, eso aporta más nitrógeno a los suelos naturales y reduce la necesidad de los árboles de recibir nutrientes de los hongos, por lo que van en declive”, explica Palfner.
Los hongos son  claves para el ecosistema; la mayoría son descomponedores de materia orgánica, reintegran nutrientes y producen simbiosis con las raíces de los árboles, pero también son parasíticos, es decir, eliminan individuos débiles para regular el número de una población.
A pesar de su importancia, están poco estudiados. Se conoce el número de especies, pero se sabe poco de su distribución y hay pocos especialistas. El micólogo, sin embargo, cuenta que en el último tiempo ha crecido el interés de “amigos de la naturaleza” por fotografiarlos e intercambiar información, lo que ayuda a los investigadores. “Está recién empezando, pero se observa un cambio. Hay interés, pero falta organizarlo para sacar provecho científico”, dice.
.

0 comentarios:

Blog Archive

Seguir por E-Mail

Temas

Archivo de Blogs